EL PAIS › EL GOBERNADOR MAURICE CLOSS COMPARTIRA HOY UN ACTO CON SCIOLI Y HABLA SOBRE LA CONTROVERSIA

“Tenemos que tener un enorme cuidado”

Inaugurará la Casa de Misiones junto al gobernador. Sostiene que el FpV debe hacer todo lo posible para ganar en primera vuelta en 2015, por lo que aconseja no agrandar el conflicto por la aparición de Scioli en el Espacio Clarín.

 Por Sebastian Abrevaya

Desde Mar del Plata

El gobernador de Misiones, Maurice Closs, viajó muchos kilómetros para inaugurar la casa de su provincia en Mar del Plata. De paso aprovechó para tomarse unos días de vacaciones antes de arrancar su último año de mandato, sin posibilidad de reelección. El acto quedará en el centro de la escena porque compartirá la foto con el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, en medio de la polémica por su aparición en el Espacio Clarín. “No voy a hacer ninguna apreciación estridente. Quienes tenemos responsabilidad territorial tenemos que intentar que estos escarceos naturales de la política no trasciendan a mayores”, asegura con cautela Closs, que pide evitar la fragmentación de la oferta electoral oficialista para no perder terreno en distintos distritos. De camisa sport, jean y zapatillas de running, el referente del Frente Renovador para la Concordia recibe a Página/12 en un coqueto edificio con vista al mar. Allí defiende la gestión del gobierno nacional, asegura que Cristina Kirchner no necesita presentarse al Parlasur y critica a los dirigentes de la oposición.

–¿El acto que hará hoy junto a Scioli es un apoyo a su candidatura?

–Eso es hacer un análisis posterior. Tengo como costumbre invitar al gobernador de la provincia adonde voy a hacer algo institucional, es lo que corresponde. Así recibí en mi provincia a Macri, Binner, De la Sota. Es una cuestión institucional. Más allá de que tengo una excelente relación con Scioli y uno no tiene la ingenuidad política para no darse cuenta de que hoy en día es una de las personas con mayor posicionamiento para 2015. Lo que tenemos que hacer como espacio político, el FpV a nivel nacional y los aliados, como nuestro caso, es sumar esfuerzos para que el candidato que resulte elegido en las PASO tenga las mayores posibilidadaes de ganar en la primera vuelta y además tener una estrategia que, en caso de que no alcance, le permita ganar en la segunda.

–Hace un tiempo, cuando también se lo criticó a Scioli por participar de una actividad de Clarín, usted dijo que él “caminaba por el borde”. ¿Se cayó del otro lado?

–Lleva adelante una sutil estrategia de campaña. Todos tenemos que tener un enorme cuidado. No voy a hacer ninguna apreciación tórrida o estridente. Quienes tenemos responsabilidad territorial tenemos que intentar que estos escarceos naturales de la política no trasciendan a mayores, porque en definitiva nos vamos a tener que encolumnar detrás del que resulte ganador en las PASO, que recién se van a celebrar en agosto. El misionero no está preocupado por si Scioli fue o no fue a un lugar. Ni quienes le dijeron lo que le dijeron a Scioli. Tampoco hay que ser ingenuo, claramente hay una contradicción hace mucho tiempo entre lo que es el corazón del Gobierno con el Grupo Clarín. A veces en esos caminos en la cornisa, medio tambaleando, generan algunas reacciones críticas.

–Algunos consideraron que la Presidenta podría contribuir a un triunfo del FpV postulándose en algún cargo. ¿Comparte?

–En Misiones podría contribuir, pero lamentablemente no tiene domicilio allá. Hay que ponerse en el lugar de los que han recibido una infinidad de políticas que se han generado y que hacen que la Presidenta tenga una plusvalía muy fuerte desde lo electoral. Pero esto de que ahora, porque hay diputados del Parlasur ella puede ser candidata, es una estupidez tamaño cañón. Si ella quiere ser candidata puede serlo a intendenta, gobernadora, diputada. La que en definitiva va a resolver su futuro político, y no es un dato menor al tomar la decisión, es justamente ella.

–¿Y usted qué va a hacer en 2015 sin la posibilidad de reelección?

–Obviamente uno tiene las aspiraciones, pero también sabe sus limitaciones. No estoy para salir a pelear la presidencia, por eso nunca lo hice ni lo insinué. Yo me veo una persona que puede expresar su experiencia nuevamente en el Congreso de la Nación o colaborar en lo que a mí me apasiona, que es el proceso de integración regional. No me interioricé cómo es lo del Parlasur, pero lo que para otra persona tal vez no sea llamativo para nosotros puede serlo.

–En algún momento sorprendieron declaraciones suyas con una visión crítica de la situación económica. ¿Cómo la ve hoy?

–Si describir la realidad es tener un tono crítico, sí, tuve un tono crítico. El Gobierno toma una buena medida en enero cuando hace la devaluación, pero no pondera que iba a haber un fallo tan maldito como el de Griesa, hecho para hacer daño. A eso se le sumaba el retroceso en las reservas y decisiones que en los manuales hacen suponer que íbamos en una situación compleja de inflación. Evidentemente esa opinión que tenía, la tenían muchos en el Gobierno y se tomaron decisiones para que sean corregidas y las variables están controladas. Aun cuando creo que subsiste un problema de base, que el Gobierno lo sabe pero ha decidido mantenerlo, que es el tipo de cambio, que para las economías regionales y exportadoras no es un tipo de cambio competitivo. No es una mala decisión, pero al tipo de cambio se lo podría acompañar con otras decisiones creativas.

–¿Cómo ve a Macri y a Massa, los opositores mejor posicionados?

–El modelo del Gobierno es el que ha hecho crecer al país, que ha dado inclusión, que nos ha dado infraestructura, recuperado industrias y debe corregir algunas cosas, como todo modelo que requiere ajustes. En las antípodas de este modelo aparece la visión liberal de Macri, que tiene su coherencia, aun cuando no estoy de acuerdo. Massa ensaya una tercera vía y me parece que ése es el gran dilema que él tiene. Si la gente quiere continuar va a pedirnos a nosotros los cambios dentro de este modelo y si quiere cambiar va a elegir el otro extremo. Pero tanto Macri como Massa empiezan a disputarse un electorado y los veo muy iguales en algunos temas de debate. Eso nos va a permitir consolidar el núcleo duro nuestro, que debiera estar arriba del 40 por ciento con todas las cosas que se han hecho. El candidato que gane las PASO para llegar a ganar en primera vuelta debe tener todos los votos del kirchnerismo y además de los espacios peronistas, de los aliados como nosotros, y también tener la posibilidad de perforar el techo para arriba consiguiendo votos de otros sectores.

–Usted proviene del radicalismo, aunque hace tiempo que se fue del partido. ¿Cómo ve a la UCR hoy?

–Igual o peor de lo que cuando era presidente de la UCR provincial, a los 31 años. Un partido enfermo en sus peleas intestinas, donde para un radical no existe nada peor que otro radical. No existe vocación de poder. Y por sobre todas las cosas no se tiene en claro que a la hora de gobernar hay que tomar decisiones. Esa es la imagen que la UCR le traslada a la sociedad. Por eso el radicalismo es un enorme abanico, incluso algunos como Gerardo Morales que fue muchas veces a Misiones a decirme traidor, tripa gorda y otras cosas, hoy suelto de cuerpo dice que puede hacer una alianza con Massa. Y otros con Macri. Lo hacen porque saben que es la única forma en que pueden aspirar a gobernar sus territorios. Lo que se ve es un partido que se fagocita a sí mismo.

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El gobernador de Misiones, Maurice Closs, muy crítico con los candidatos de la oposición.
Imagen: Télam
 
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