EL PAIS › UNA ENCUESTA MUESTRA UNA CLARA VENTAJA DE SCIOLI-ZANNINI

Panorama bonaerense

Si la elección fuera hoy, la fórmula podría llegar al 47 por ciento, 17 puntos por encima de Macri-Michetti, ventaja difícil de descontar en el resto del país. Fernández-Sabbatella por encima de Domínguez-Espinoza.

 Por Raúl Kollmann

La fórmula Daniel Scioli-Carlos Zannini conseguiría el 45,2 por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires si las elecciones fueran hoy. Considerando que todavía hay un cinco por ciento de indecisos, en el principal distrito del país el Frente para la Victoria (FpV) podría llegar al 47 por ciento, con unos 17 puntos de ventaja sobre la suma de las fórmulas de Cambiemos, la alianza que encabeza Mauricio Macri-Gabriela Miche- tti. Se trataría de una ventaja muy difícil de descontar en el resto del país. En el tercer lugar, aparece Sergio Massa, sumando para Una Nueva Alternativa (UNA), el 13 por ciento. En la elección para gobernador, la fórmula Aníbal Fernández-Martín Sabbatella casi triplica a su competidora Julián Domínguez-Fernando Espinoza, pero esta última fórmula recién se está dando a conocer.

Las conclusiones surgen de una vasta encuesta de la consultora Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP) que lidera el sociólogo Roberto Bacman. En total se entrevistaron 2958 personas, a través de encuestas telefónicas, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. El trabajo se terminó de procesar el viernes.

Carrera presidencial

“Hay un dato muy fuerte que se desprende de este último trabajo de campo llevado a cabo en la provincia de Buenos Aires –señala Bacman–. No se puede tomar a la ligera el 45,2 por ciento que obtiene en este distrito la fórmula presidencial del Frente para la Victoria. En una provincia que representa el 38 por ciento del padrón nacional, el valor obtenido es sustancial ya que es justamente en tal territorio donde el oficialismo redondea las diferencias más significativas a su favor. La cuestión no es menor: aquí subyace la sintonía fina de esta elección, tanto el resultado final como las diferencias son sustanciales en la estructuración de la estrategia electoral del oficialismo para lograr imponerse en estos comicios. Nunca un presidente electo en nuestro país desde el regreso de la democracia, en 1983, perdió en la provincia de Buenos Aires. Ni siquiera Fernando de la Rúa en 1999, que se impuso por dos puntos porcentuales, a pesar de que Graciela Fernández Meijide fue superada por Carlos Ruckauf; y asimismo Néstor Kirchner ganó el distrito por cinco puntos porcentuales (25 a 20 por ciento) aunque a nivel nacional Carlos Menem obtuvo el primer lugar con alrededor del 25 por ciento de los sufragios y luego decidió no presentarse a la segunda vuelta, ante el convencimiento de que no tenía posibilidad alguna de superar a Kirchner.”

En la encuesta del CEOP, de cara a las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, el tigrense Massa retiene un diez por ciento de los votos y triplica a José Manuel de la Sota. Claro que se trata de datos de una provincia en la que Massa juega de local, pero da la impresión que al gobernador de Córdoba le costará mucho equiparar a Massa en el resto del país. Después de las PASO, Massa afrontará otra dificultad: la tendencia que ya se ha visto anteriormente a la polarización, al voto útil. Sus votantes sufrirán la presión, en la primera vuelta de octubre, de votar a Macri para que no gane Scioli o votar Scioli para que no gane Macri.

El panorama parece difícil para Margarita Stolbizer, Adolfo Rodríguez Saá y las fuerzas de izquierda. Hoy la vorágine electoral tiende a dirigirse a las tres fórmulas principales, pero todavía hay casi un mes de campaña.

Por lo que se percibe en la encuesta, la ventaja del binomio Scioli-Zannini se asienta en la buena imagen que tiene la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el propio Scioli en el distrito bonaerense. La mandataria llega casi al 55 por ciento de imagen positiva, un porcentaje sideral.

Gobernador

“En lo que se relaciona directamente con la elección a gobernador –señala Bacman–, surge el otro dato fuerte de esta encuesta: la interna del FpV deja al descubierto una importante ventaja de Aníbal Fernández y Martín Sabbatella; ventaja que, en definitiva, se ubica alrededor de los veinte puntos porcentuales. Como puede notarse la diferencia es alta, y a tal punto que superan a sus oponentes de interna en la totalidad de las aperturas por universos sociodemográficos. Domínguez y Espinoza, por su parte, consiguen sus mejores valores entre los votantes de edades intermedias y en los residentes en la tercera sección electoral (que incluye al partido de La Matanza) y la cuarta sección electoral. En una interna que en la última semana se recalentó hasta ponerse al rojo vivo, con fuertes declaraciones, especulaciones y cruces, vale la pena tomarse el trabajo para encontrar aquellos indicadores que surgen de la propia encuesta y que permiten bucear en las causas que estructuran este escenario. Nada es producto de la casualidad y tanto en imagen como en intención de voto, Aníbal Fernández y Martín Sabbatella logran sus mejores valores en dos segmentos actitudinales del electorado bonaerense: el Núcleo Duro K y la Periferia K. En ambos segmentos, logran un posicionamiento significativo pero al mismo tiempo diferencial: superan al promedio en imagen positiva (especialmente en el núcleo duro K) y en intención de voto redondean su ventaja más significativa. Se desprende, entonces, una conclusión también fuerte: la consigna de referencia dominante de las próximas elecciones implica demostrarle de manera taxativa a los electores que se posee un proyecto de gobernabilidad concreto y viable; proyecto que, en este caso, implica continuar con lo construido desde 2003, sin cambios abruptos ni fines de ciclo, navegando en aguas tranquilas, aunque manteniendo el proyecto de transformación emprendido doce años atrás.”

En la campaña de Julián Domínguez-Fernando Espinoza evalúan que con bastante rapidez lograrán revertir el poco conocimiento que todavía tienen como candidatos. Es un terreno en el que Aníbal Fernández y Sabbatella predominan, porque durante estos años tuvieron una altísima exposición. También Domínguez-Espinoza confían en el apoyo de numerosos intendentes que hicieron público su respaldo a esa fórmula.

Por último, hay una incógnita sobre el impacto de la elección de gobernador en la elección general. No faltan quienes piensan que quien ingrese al cuarto oscuro se guiará únicamente por la boleta de las fórmulas presidenciales, por lo cual no se fijarán lo suficiente a quién están votando para gobernador. Es lo que se denomina el voto-confusión. En ambas fórmulas dicen que la campaña caliente hace que el votante tenga presente las PASO para gobernador al momento de acercarse a la urna.

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Intención de voto a presidente

Imagen de la presidenta, CFK

Intención de voto a gobernador

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