EL PAíS › EL GOBIERNO PORTEÑO DEBERA DEMOLER LA PARED LEVANTADA EN PLENA CALLE

La última caída del muro

La Cámara en lo Contencioso Administrativo Tributario declaró desierta la apelación que había presentado la Ciudad contra el fallo de primera instancia. Ahora, el gobierno de Macri tendrá que remover la construcción del multimedios Clarín en la vía pública.

A partir de un planteo de legisladores porteños, un fallo de Cámara ordenó la demolición del “muro de Clarín”. La Cámara en lo Contencioso Administrativo Tributario de la Ciudad de Buenos declaró desierta la apelación interpuesta por el gobierno porteño contra el fallo de la jueza Lidia Lago, que había ordenado tirar abajo una pared en la calle Ascasubi y Luna para garantizar “la libre circulación”. El muro había sido construido por el Grupo Clarín en la intersección de esas calles, donde el multimedio posee oficinas y una planta gráfica, para utilizar la calzada como estacionamiento. Ante la denuncia inicial, la Procuración porteña había aducido que no estaba “probado que el muro exista ni que lo haya construido el Grupo Clarín”.

En el fallo de primera instancia se ordenó que el gobierno porteño “proceda a demoler el muro existente en la calle Ascasubi en su intersección con la calle Luna de esta ciudad, y remueva cualquier obstáculo existente a fin de garantizar la libre circulación por las referidas arterias”. Sin embargo, la administración macrista cuestionó la presentación judicial por haber sido realizada por dirigentes del Frente para la Victoria, argumento que fue rebatido ayer por los jueces de la Cámara II.

Al declarar desierta la apelación, los magistrados consideraron que “la demanda reiteró la genérica afirmación” de que los actores “carecían de interés legítimo y directo en la demolición del muro en cuestión, sin rebatir suficientemente los argumentos expuestos por la señora jueza de primera instancia para admitir legitimación procesal de los actores en su condición de ciudadanos”. Se refirieron así a los diputados Aníbal Ibarra, María Elena Naddeo y Juan Cabandié.

De esta manera, al dejar desierta la apelación, se ratifica el fallo de Lago que ordenaba que en un plazo de diez días la administración porteña debe derribar el muro construido por Clarín.

Página/12 había revelado que el multimedios se había tomado la atribución de emplazar la construcción en una vía pública, y las consecuentes denuncias de vecinos y legisladores. Se trata de una pared de cuatro metros de altura, con una garita del Grupo Clarín, y una barrera para controlar la circulación.

El muro que cierra esas calles en Barracas fue construido a principios de los años ‘90, cuando la planta impresora se instaló en el barrio. Dejó aislado a un sector de la Villa 24 y tiene encerrada a una central eléctrica que abastece al lugar. Primero fue un alambrado, que los vecinos pudieron sortear fácilmente, pero después llegó la construcción que cerró la calle Ascasubi al 3200, entre Luna y Agustín Magaldi, de manera definitiva. Desde entonces, los vecinos de la Villa 21-24 deben utilizar caminos alternativos, linderos con el Riachuelo. La arteria bloqueada funciona como estacionamiento privado para los directivos de la empresa, que detienen allí sus autos personales. También entran por Ascasubi los camiones que ingresan mercadería.

“Váyase, váyase, bajá la cámara maricón, salí de acá”, fue lo más suave que le dijo un grupo de personas al periodista Víctor Hugo Morales, luego de haberlo embestido con un auto mientras filmaba en el lugar para denunciar el muro ilegal. “El hecho vandálico en sí no es la agresión que sufrimos con mi equipo por parte de unas ocho o nueve personas, sino la humillación del resto de los vecinos que ejerce el Gobierno de la Ciudad, que le hace el juego a un grupo mediático que se apropió en forma indebida de una parte de la misma. Es inconcebible, se robaron un pedazo de calle para poner un depósito como si fuera de su propiedad”, le dijo el conductor a Página/12 en abril, cuando fue agredido. “Es un espacio de unos mil metros donde hay ejemplares de devolución de Clarín y de Olé, era eso lo que queríamos filmar”, explicó. En diálogo con este diario, Morales dijo que fue “muy feo” lo que les sucedió, al tiempo que admitía haber sido herido en una pierna. En las imágenes que su equipo difundió, alguien les dice: “Ellos nos dan la mitad de la luz, tenemos un acuerdo firmado (con Clarín). Ahí vienen los pibes, se tienen que ir”. Mientras se resistía a ser echado, les pidió que lo ayudaran a “entender lo que está pasando”. En ese momento fue chocado por un Chevrolet blanco, del vehículo bajó un hombre en musculosa y los intimidó para que se retiraran del lugar. Para Morales, había una complicidad por el control de esa calle. Y comentó que no hizo la denuncia penal porque alguien de los agresores se comunicó con su producción para pedir disculpas, y él les dijo que no la haría a cambio de que ellos no tomaran represalias con los vecinos que habían hecho la denuncia inicial del caso. En el lugar había estado presente la diputada Liliana Mazure (FpV), y relató que los intimidaron para dejar el lugar, con gritos y amenazas, además de pedradas.

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La denuncia por el muro ilegal había sido presentada por vecinos de Barracas y legisladores.
Imagen: Carolina Camps
 
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