EL PAíS › ANíBAL FERNáNDEZ Y MARCOS PEñA MANTUVIERON UNA REUNIóN POR LA MAñANA EN LA CASA ROSADA

Encuentro para organizar el cambio de mando

El jefe de Gabinete recibió a su sucesor por “instrucción expresa de la Presidenta”. El funcionario macrista aseguró que fue “una charla muy cordial y muy buena”. Acordaron otros encuentros para avanzar en la transición.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y su sucesor, Marcos Peña, mantuvieron ayer un encuentro en la Casa Rosada, en el que acordaron trabajar coordinadamente para llevar adelante la transición de cara a la asunción del nuevo gobierno. “Fue una charla muy cordial y muy buena”, aseguró Peña al salir. La visita se definió el jueves por la tarde y fue comunicada ayer por la mañana a través de la cuenta de Twitter del funcionario macrista. Por su parte, Aníbal Fernández detalló por la misma red social que la visita se concretó por una “expresa instrucción de la Presidenta”, quien el martes ya había tenido una reunión con Mauricio Macri en la quinta presidencial de Olivos. Ambos funcionarios resolvieron volverse a reunir para “seguir conversando” y trabajar con los distintos ministerios sobre los temas de gestión necesarios antes del cambio de mando, el 10 de diciembre. “Nos parece muy positivo que podamos ayudar a hacer una transición más relajada y ordenada”, agregó el actual secretario general del gobierno porteño, en un tono muy diferente al utilizado por Macri días atrás. Hasta ahora, algunos ministros nacionales habían mantenido contactos informales con Peña y algunos de sus eventuales sucesores.

La confirmación de prácticamente todo el gabinete macrista y el encuentro que mantuvieron Fernández y Peña ayer encaminaron el proceso de transición que había comenzado con algunos roces días atrás. En verdad, el encuentro entre Peña y Aníbal Fernández estaba previsto para el miércoles, pero la reunión no se realizó tras los dichos de Macri en una entrevista televisiva. El presidente electo había asegurado que la reunión del martes con CFK, “no valió la pena” ya que, según su versión, se trató de una visita “cordial pero corta”, para una “felicitación personal” y “sin un temario” concreto. Los voceros macristas señalaron que la Presidenta le habría dicho a Macri que los ministros se pondrían a disposición recién el 10 de diciembre, es decir, el mismo día en que finalizan en sus cargos. Ayer mismo, Peña trató de bajarles el tono a esas versiones al afirmar que los dichos de su jefe se debieron a “una pregunta específica”.

Finalmente, y a contramano de las afirmaciones difundidas por el PRO, a las 8 de ayer se produjo el encuentro entre Aníbal Fernández y Peña. “Fue muy positivo para realizar una transición más relajada y ordenada”, señaló el dirigente, quien había asistido a la Casa de Gobierno temprano por la mañana con el típico look del PRO, saco y camisa, sin corbata. Con un nivel de actividad oficial menor por el feriado, ambos compartieron un desayuno de trabajo en el que mantuvieron una “buena charla y (con) temas variados”. Conversaron sobre el funcionamiento de la jefatura de Gabinete y otros “temas prácticos del traspaso”, completó Peña.

La noticia de la reunión se conoció poco antes de ingresar Peña a la Casa Rosada. “Entrando a la Casa Rosada para reunirme y conversar con Aníbal Fernández”, tuiteó el dirigente macrista. El tema de la difusión de los encuentros entre los funcionarios salientes y los entrantes también había sido motivo de diferencias cuando se encontraron la primera mandataria y su sucesor. En declaraciones a la prensa a la salida de la Casa Rosada, Peña aclaró que ésta no se trató de una reunión secreta, pese a que no fue comunicada oficialmente. “Siempre sirve conversar, y definimos seguir conversando distintos temas prácticos. La comuniqué yo, no fue en secreto, la coordinamos ayer, y la comuniqué para que no fuera nada secreto”, afirmó Peña.

El propio Aníbal Fernández ya había aclarado que no se buscaba que los encuentros fueran secretos, sino “discretos”. “Lo único que pidió (la Presidenta) fue discreción porque los temas políticos no se pueden debatir por los medios”, sostuvo el jefe de ministros en uno de sus habituales contactos matutinos con la prensa.

El funcionario macrista agregó ayer que compartieron con Fernández la “responsabilidad en lo que implica una transición, un traspaso de mando simbólicamente para una democracia que tiene que mostrar mucha civilidad y cordialidad”, por lo que estimó que entre ambos podrán “seguir dando los pasos”.

Con esta apertura formal del diálogo entre el gobierno saliente y entrante, comenzarán a fluir las conversaciones que ya se venían realizando de manera informal. “Hay charlas informales que se van sucediendo en los distintos ministerios”, confesó ayer Peña y afirmó que “en la Argentina que está arrancando el diálogo tiene que ser lo normal y para eso vamos a trabajar”. “Por ahí no estemos de acuerdo en todo, pero trataremos de dar los pasos para que las cosas no se interrumpan el 10 de diciembre”, concluyó el futuro jefe de Gabinete.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, mantuvo contacto telefónico con economista Rogelio Frigerio, designado para el mismo cargo en la nueva gestión. Según trascendió, tanto Frigerio como el futuro ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, tendrán una reunión con Randazzo la semana próxima.

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El designado jefe de Gabinete, Marcos Peña, ayer, al salir de la Casa Rosada luego del encuentro.
Imagen: DyN
 
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