SOCIEDAD › EL 6 DE ABRIL COMIENZA EL PROCESO POR EL CASO DE LAS ESCUCHAS DE JAMES

Los jueces de Misiones al jury

 Por Irina Hauser y
Raúl Kollmann

El Jurado de Enjuiciamiento de Misiones resolvió empezar el 6 de abril el proceso de juicio político y destitución de los dos jueces que participaron de la maniobra que permitió el espionaje ilegal protagonizado por Ciro James y el comisario retirado Jorge Palacios. Como se sabe, todo consistía en el armado de causas falsas en Misiones, involucrando a familiares de las víctimas de la AMIA, empresarios, abogados, esposas de empresarios y hasta al cuñado de Mauricio Macri. Sobre la base de esos expedientes armados, los jueces de Misiones le ordenaban a la SIDE la intervención de teléfonos, y las cintas eran retiradas por el propio Ciro James. Esta semana, la Cámara Federal se pronunciará nuevamente sobre la causa central de las escuchas y convalidará o no la calificación de asociación ilícita para todos los que intervinieron en la maniobra. En los últimos días, los investigadores determinaron que durante el mes en el que se espió al cuñado de Macri, Daniel Leonardo, James retiró las cintas de la SIDE nada menos que catorce veces, y en nueve de esas oportunidades de inmediato su celular aparecía realizando o recibiendo llamadas en la zona del Barrio Parque, justito donde viven Mauricio y Franco Macri. El problema es que papá Franco estaba, según los encargados de la pesquisa, de viaje en China.

Los jueces de Misiones Horacio Gallardo y José Luis Rey tuvieron un papel protagónico en la maniobra. Las causas que se armaron en sus juzgados parecen disparatadas. Por ejemplo, involucraron a Sergio Burstein, dirigente de la agrupación Familiares de las Víctimas de la AMIA, en un homicidio, pese a que Burstein nunca pisó la provincia de Misiones. Lo mismo ocurrió con el empresario de medios Carlos Avila, que por entonces negociaba con Julio Grondona la ruptura del contrato de la AFA con Torneos y Competencias por la televisación del fútbol. También hubo expedientes truchos para vincular a abogados, empresarios y esposas o amantes de empresarios con delitos que nunca cometieron y que sirvieron de base para ordenarle a la SIDE que grabara todo lo que hablaban desde sus celulares o teléfonos de línea. Gallardo y Rey les echan la culpa de todo a policías de Misiones que supuestamente llevaban adelante las investigaciones y que fueron quienes les sugirieron las escuchas. De todas maneras, los magistrados convalidaron la maniobra e incluso extendieron las escuchas varias veces. La lógica indica que si Gallardo y Rey son destituidos como jueces, tendrán que afrontar la acusación penal que llevan adelante el juez Norberto Oyarbide y el fiscal Alberto Nisman.

Esta semana, la Sala I de la Cámara Federal, integrada por Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero, podría emitir un fallo sobre el encuadramiento del caso. Estos magistrados le sugirieron a Oyarbide que investigue el caso como una estructura de espionaje ilegal, no como hechos aislados, sugiriendo de hecho una asociación ilícita. Oyarbide encaró el caso de esa manera y si la Cámara ratifica sus decisiones parece inevitable que cite al propio jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y al ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro. Sucede que hay dos aspectos que, según Oyarbide, apuntan a ambos funcionarios:

- Las escuchas a Daniel Leonardo, el cuñado de Macri. Lo único que explica ese caso de espionaje es el conflicto familiar de la familia Macri.

- Simultáneamente con las escuchas a Daniel Leonardo, James fue designado en un cargo en el Ministerio de Educación porteño, sin que hubiera pruebas ciertas de cuál fue el trabajo que hizo allí. Todo indica que a James le pagaron un sueldo por las escuchas.

Esa sucesión de evidencias llevó a la Cámara a señalar que la maniobra debía ser investigada como una organización, no como hechos aislados conducidos por Palacios y su subordinado James. La impresión es que la Cámara insistió en la existencia de jefes por encima de Palacios y su su-bordinado James. En las últimas semanas, en el juzgado de Oyarbide se profundizaron los trabajos de entrecruzamiento de las llamadas entrantes y salientes de los celulares de James y Palacios. Los investigadores llegaron a conclusiones llamativas:

- Durante el mes y diez días que se intervino ilegalmente el teléfono del cuñado de Macri, Ciro James concurrió nada menos que trece veces a retirar las cintas de la SIDE.

- En nueve de las trece, el celular de James se activó en la zona de Barrio Parque. Los investigadores determinaron que en los doce meses previos, James apenas utilizó su celular una o dos veces cada 30 días en esa zona.

- El mismo día que el espía retiró la última escucha de Leonardo, su celular se utilizó durante dos horas en Barrio Parque.

- En esa zona viven tanto Mauricio como Franco Macri. Sin embargo, en el juzgado afirman que Franco no estaba en Buenos Aires.

Se trata de apenas un indicio, pero si la Cámara convalida lo hecho hasta ahora, esos datos se incluirán en la convocatoria a declarar que seguramente se hará a Macri y Montenegro.

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