SOCIEDAD › UN COMITE DE EXPERTOS CUESTIONA LOS LIMITES ESTABLECIDOS POR ACUMAR

Críticas a Acumar por permitir contaminar

La Asociación de Vecinos La Boca (AVLB) presentó un informe, elaborado por un comité de expertos, en el que cuestiona resoluciones de la Autoridad de Cuenca del Matanza-Riachuelo (Acumar) como la que “permite límites muy altos de vertidos industriales en toda la Cuenca” y criticó al organismo porque “no ha estudiado la capacidad del río para recibir contaminantes”. El informe fue presentado ante la Corte Suprema de Justicia.

La asociación es uno de los organismos que evalúan el proceso de saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo implementado por Acumar a partir del fallo de la Corte, en 2006. Si bien los expertos reconocieron que plan aplicado logró mejoras en los últimos años, también advirtieron que “la Resolución 1/2007 de la Acumar permite aún límites muy altos de vertidos industriales en toda la Cuenca. Además, destacaron que “la resolución que le otorgó al Riachuelo un uso para actividades recreativas pasivas permite el vertido sin restricciones de compuestos nitrogenados, Escherichia coli, cromo, plomo, cadmio, mercurio y arsénico, entre otros”.

“Se notan progresos en la higiene de las márgenes y espejo de agua. Sin embargo, aún no se ha identificado cuál es la población que se encuentra en situación de riesgo, ni se han puesto en marcha las medidas para atender en salud, lo que evidencia falta de desarrollo de una política proactiva en la atención sanitaria. Hay que ganar tiempo, los plazos están vencidos”, dijo a Página/12 el presidente de la Asociación Vecinos La Boca (AVLB), Alfredo Alberti.

Por su lado, Enrique Inhouds, ingeniero sanitario, señaló que “la Acumar tiene una visión muy poco optimista” en lo que refiere a la calidad de líquido que circula en la cuenca”. “En la resolución 3 del año 2009 se determinan los usos posibles en la cuenca. Allí podemos ver que durante muchos años, este río sólo será apto para actividades recreativas pasivas, lo que significa que sólo podrá ser visto desde lejos y nada más”, añadió. “La expectativa de poder usarlo para nadar, para pescar y para circular está fuera de las posibilidades si se cumplen estos parámetros, que refieren a que está permitida la presencia de oxígeno disuelto en el agua de menos de dos miligramos”, expresó Inhouds.

En tanto, Raúl Estrada Oyuela, presidente de la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente, dijo que “este río va a seguir contaminado porque los efluentes que están permitidos descargar son altamente contaminantes y porque el objetivo es que éste sea un río sucio”. “Así, ni la remoción de naves abandonadas ni la limpieza de las costas y el espejo de agua, ni la relocalización de las personas que habitaban en las riberas en condiciones precarias ni la apertura del camino de sirga resolverán el problema central del río, que es la contaminación de sus aguas y su lecho”, agregó. El río Matanza-Riachuelo tiene un largo de 64 kilómetros y su cuenca ocupa una superficie de 2200 kilómetros cuadrados, donde viven unas seis millones de personas. Entre estos habitantes, un millón está en situación de riesgo directo por la contaminación del aire que respiran, por carecer de cloacas o agua potable y por falta de recolección de residuos.

Informe: Sabrina Améndola.

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