SOCIEDAD › ESTA DISPONIBLE EN EL SITIO WEB DEL MINISTERIO DE SALUD DE LA NACION

Un manual para dejar el pucho

El instructivo apunta a los que piensan que “sería bueno” dejar el tabaco pero hasta ahora no hicieron nada para lograrlo o fracasaron en el intento, pero no quieren recurrir a un profesional.

 Por Carlos Rodríguez

Un manual de autoayuda que tiene como objetivo “acompañar a los fumadores en el proceso para dejar de fumar” está disponible en la página web del Programa Nacional de Control de Tabaco del Ministerio de Salud de la Nación. El manual, realizado por especialistas, quiere ser “una herramienta efectiva que señala los pasos a seguir para liberarse de esta adicción”, afirmó Jonatan Konfino, coordinador del programa. Precisó que fue diseñado con la idea de dar apoyo “a los fumadores que tienen ganas de dejar el cigarrillo y quieren hacerlo sin ayuda profesional, que son la mayoría”. Se apunta a los fumadores que desde hace un tiempo vienen pensando que “sería bueno dejar de fumar algún día”, pero que todavía “no hicieron nada en concreto para conseguirlo” o que sólo realizaron “intentos en secreto cada día”.

La primera parte del manual sugiere cómo “prepararse” y trata de disipar dudas, para volver a intentarlo, a quienes afirman que “trataron todo y nada funcionó”, a los que dicen que “no quieren dejar sino reducir” la dosis diaria de tabaco e incluso para los que ni sueñan con hacerlo porque “sin fumar la vida es aburrida”. También se desestiman ideas tales como que si se hace deporte “se eliminan las toxinas del tabaco” o los que se convencen para no dejar afirmando que “después de años fumando, el daño ya está hecho” o que “perjudica más la contaminación de la ciudad”.

La primera propuesta para empezar el camino para dejar el cigarrillo es hacer “una planilla anotando lo que fuma por día”, señalando –antes de encenderlo– “la hora, la actividad, el sentimiento asociado y la necesidad” que llevó a fumar. Al final de cada día hay que anotar cuántos cigarrillos fumaron, en qué horarios y situaciones y pensar “cómo se podría afrontar, disfrutar o evitar la situación que llevó a fumar”. Las planillas, junto con el resto del manual, de casi cuarenta carillas, pueden consultarse o imprimirse entrando a la página web www.msal.gov.ar/tabaco

Luego se señalan los beneficios de dejar de fumar, desde una abstinencia de 20 minutos hasta el logro de estar 20 años sin cigarrillos. Entre 20 minutos y 48 horas, entre otras cosas, se advierte la “normalización de la presión arterial y frecuencia cardíaca (pulso)”, una “baja notoria de la nicotina en sangre”, hasta el comienzo de la normalización “del olfato y el gusto”. A los tres meses, además de incentivarse la mejora en todos los ítems señalados, se logra “una mayor facilidad para caminar más tiempo y a mejor ritmo” y se “disminuye el riesgo de padecer un infarto al corazón”.

Los que puedan dejar de fumar diez años consecutivos logran disminuir “el riesgo de aparición de cáncer de pulmón entre un 30 y un 50 por ciento, respecto de quienes siguieron fumando”, a los 15 años sin tabaco “el riesgo de enfermedad coronaria es comparable al de una persona que nunca fumó”, mientras que cuando se llega a la cima de los veinte años, “el riesgo aumentado de morir por causas vinculadas al tabaquismo, incluyendo enfermedad pulmonar y cáncer, se equipara a si nunca hubiese fumado” un solo cigarrillo en su vida.

Los expertos aclaran que “no existe ningún tratamiento para dejar de fumar que sea efectivo” si el fumador que quiere dejar de serlo “no está lo suficientemente motivado”. Para lograr esa motivación, se sugiere hacer una tabla comparativa de pros y contras, analizando las consecuencias en el plano personal y con el entorno, en las reacciones personales y en las que se produzcan en relación con el prójimo.

Hay que poner sobre la balanza, en el plano positivo, los siguientes “pros”: “Me sentiré libre”, “mejoraré mi calidad de vida”, “evitaré un gasto que puedo hacerlo en algo que me guste”, “mi familia se pondrá muy contenta”, “estaré contento por poder parar con esta adicción”. Las “contras” serían: “Me faltará algo”, “no sé cómo enfrentaré las circunstancias difíciles”, “me voy a poner de mal humor”, “tendré más apetito”, “tendré que alejarme de mis amigos fumadores durante días porque probablemente me convidarán cigarrillos”.

En el “mientras tanto”, se aconseja no fumar “tanto en su casa como en su trabajo y en su auto” porque de esa manera “ya no fumará mirando la televisión o utilizando la computadora”, “no fumará en el baño ni en su lugar de trabajo, ni en el auto”. Se advierte que “los primeros días de abstinencia son los más difíciles, por eso es importante que se prepare y les cuente a las personas que más aprecia (familia y amigos) de este evento tan trascendental para usted que es dejar de fumar”.

Para empezar, “lo mejor es elegir un día dentro del próximo mes” y “una vez que se ha comprometido con el día para dejar de fumar, deje de buscar excusas o razones para no hacerlo. Haga todos los preparativos necesarios hasta llegar al día” señalado. Y finalmente, al pasar a la acción, hay que superar el problema de la abstinencia, prestar atención a la alimentación, reforzar la actividad física y “evitar las trampas típicas” que conspiran contra el logro del objetivo trazado.

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