SOCIEDAD › TRAS EL TERREMOTO, LAS AUTORIDADES CHILENAS CONFIRMARON ONCE MUERTOS Y NUEVE HERIDOS

Empezar el lento regreso a lo cotidiano

El día siguiente al terremoto que derivó en tsunami en la zona costera del norte de Chile, las réplicas se sintieron en las regiones cercanas al epicentro. Bachelet recorrió Coquimbo, donde están los pueblos más afectados.

En Chile, el terremoto del miércoles por la noche y el tsunami que le siguió dejaron once muertos, nueve heridos, y alrededor de un millón de evacuados que, durante la jornada de ayer, fueron regresando a sus hogares en los casos en que las estructuras no sufrieron daños por las vibraciones. Más de 135 mil casas estaban sin energía eléctrica; y alrededor de 660 presos habían sido evacuados de distintas cárceles nacionales. Durante la madrugada, y también a lo largo del día de ayer, en distintas regiones del país se sintieron réplicas del movimiento de 8,3 grados registrado en el centro y el norte del país. Luego de que la presidenta Michelle Bachelet –como había anunciado en conferencia de prensa a la medianoche del miércoles al jueves– visitara la zona, la provincia de Choapa, epicentro del fenómeno, fue declarada bajo estado de excepción constitucional de emergencia, lo que implica que queda bajo mando militar y que el Estado proveerá más recursos para paliar la emergencia. “Sabemos que hay grandes dificultades, pero queremos agradecer la enorme cooperación de las personas que permitió que para un sismo de tal magnitud tengamos un número lamentable, pero no tan numeroso de fallecidos”, dijo Bachelet en Coquimbo.

La Cancillería argentina hizo llegar a Chile solidaridad y condolencias por lo sucedido (ver aparte), al igual que el rey Felipe de España. En tanto, el vocero del Departamento de Estado norteamericano anunció que Estados Unidos está preparado “para proporcionar asistencia al gobierno de Chile en caso de que lo requiera”.

En la región de Coquimbo, informó la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), se registró la mayoría de los daños materiales, que anoche cifraba en 526 las viviendas dañadas y en 610 los albergados. Fue también allí que la Onemi confirmó la última víctima mortal, un hombre que murió en la caleta de pescadores del puerto, que fue arrasado por el mar. Durante el tsunami posterior al movimiento sísmico, las olas llegaron a alcanzar los 4,5 metros. En las poblaciones costeras del centro y el norte, las clases fueron suspendidas, mientras las réplicas –algunas de gran intensidad– se sucedían a lo largo del día y fueron decreciendo hacia la noche. Chile “vuelve poco a poco a la normalidad”, detalló Ricardo Toro, director de la Onami.

“Vivimos una noche de pesadilla, el movimiento fue mucho y fue largo, demasiado largo y siguió con las réplicas. No podía mantenerme firme, pero por suerte logramos salir vivos”, contó María Ramírez, una habitante de Illapel, un pueblo de algo más de 30 mil habitantes ubicado a 230 kilómetros al norte de la capital chilena, y que fue uno de los lugares más afectados. “Fue el momento más espantoso, el horror más grande que se puede vivir. Se movía todo y no terminaba nunca”, contó Ana Cortés, otra pobladora.

En Tongoy, otro pueblo pesquero de la región, en el que residen alrededor de 4400 personas, el borde costero resultó devastado, con sus locales comerciales –que se preparaban a recibir turistas, por el feriado de fiestas patrias chilenas– arrasados por las olas gigantes. “La ciudad está destruida. Aquí fue terrible”, contó un poblador a la televisión chilena. En Valparaíso, el puerto ubicado a alrededor de 120 km al oeste de Santiago, las olas alcanzaron casi los dos metros, de acuerdo a un reporte de la marina.

Lo sucedido fue “un terremoto de gran magnitud, que lo ubica como el más potente que ha tenido el mundo este 2015, pero los chilenos estamos acostumbrados”, dijo el ministro del Interior y Seguridad, Jorge Burgos, luego de que Bachelet recorriera Coquimbo. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, advirtió que es demasiado pronto para evaluar los daños económicos sembrados por la tragedia. “Hay muchos proyectos hoy en curso”, por lo que será preciso graduar algunos “para hacer espacio a la necesidad de ayuda”, aclaró, al asegurar que el Estado nacional reasignará recursos para enfrentar las consecuencias. Por su parte, la cuprífera Codelco, la mayor productora de cobre con cerca del 11 por ciento del total mundial, informó que ni sus trabajadores ni sus operaciones sufrieron daños.

A más de diez horas de registrado el terremoto, y luego de que las olas gigantes asolaran costas norteñas, la Onemi informó por Twitter que estaba perimida la alerta de tsunami. “Se cancela el estado de alarma de tsunami para todo el territorio nacional”, comunicó la cuenta oficial minutos después de que las autoridades redujeran el alcance de la alerta a las regiones de Coquimbo y Atacama. Por esa alerta, en todo el país un millón de personas había sido evacuado hacia sectores altos. Durante el día de ayer, en especial tras la suspensión del alerta, la mayoría de esas personas regresó a sus hogares.

En la región afectada, muchas grandes estructuras resistieron el terremoto, por lo que Bachelet destacó que los “estándares de construcción” establecidos por la administración han “permitido que la infraestructura respondiera adecuadamente”. En tanto, la red social Facebook activó “safety check” (comprobación del estado de seguridad), la herramienta a través de la cual quienes se encuentran en la zona del siniestro podían informar a sus contactos si están bien y dónde. La herramienta, que se activa cuando se produce un desastre natural y funciona con los perfiles de usuarios localizados allí, fue creada en octubre de 2014 y, antes de este terremoto, se había aplicado en abril, tras el terremoto de Nepal.

El del miércoles fue “el sexto terremoto más fuerte de la historia de Chile, y el más fuerte en lo que va del 2015 a nivel mundial”, informó el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy. El Centro Sismológico Nacional (CSN) estimó que el terremoto fue de 8,4 grados en la escala de Richter;: por su parte, el Servicio Sismológico de Estados Unidos (USGS) lo evaluó como de 8,3 grados de magnitud.

En tanto, el gobierno norteamericano ofreció ayuda al gobierno chileno para paliar las consecuencias del terremoto. “Estamos listos para proporcionar asistencia al gobierno de Chile en caso de que lo requiera”, informó el vocero del Departamento de Estado, John Kirby, durante una conferencia de prensa. Estados Unidos, añadió, envió “sus más profundas condolencias a aquellos que han perdido seres amados. La fuerza de la respuesta chilena al desastre y la planificación quedaron en evidencia pocas horas después del terremoto”.

Por su parte, durante un discurso en un centro educativo de Miami, donde se encontraba con su esposa en la primera visita oficial a Estados Unidos, el rey Felipe VI de España señaló que deseaba “mandar un mensaje de apoyo y solidaridad por el último terremoto acaecido ayer” en el país vecino. El monarca se refirió a Chile al reivindicar el español estadounidense, que se nutre de los diferentes acentos latinoamericanos, entre ellos el chileno.

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La última víctima mortal confirmada oficialmente fue un hombre que falleció en la caleta de pescadores de Coquimbo.
Imagen: EFE
 
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