UNO Otra escritora, sí, y dos reveladas y reveladoras fotos de Carson McCullers tomadas en una misma sesión. Una de esas fotos de McCullers parece feliz y la otra no tanto.
Desde mitad del siglo diecinueve se rastrea la historia de los creadores del famoso chocolate Aguila, de apellido Saint que llegaron a Argentina alrededor del 1879.
"Tápese señora @Moria_Casan, ubíquese como lo que es, una mujer mayor", escribió una muj
No hay vuelta que darle al asunto: las mujeres hermosas e imposibles son las que pierden a los caballeros y según mi experiencia basada en estadísticas de urbanidad, los vuelven más idiotas.
Todas las grandes ciudades del mundo tienen un barrio que en el pasado supo ser bohemio, peligroso, malandra, refugio de marginales y que hoy sigue teniendo sus bordes filosos pero es visitado por
El mundial de fútbol de 1978 despertó en mi padre, el Capitán Soriani, un interés y una pasión solamente comparable a la que sentía por su amado River.
Sábado a la mañana. ¡Qué lugar tan elegante!
En parte porque estoy cansado, en parte porque estoy un poco desorientado, vengo manejando mucho más despacio.
Este cuento arranca en una librería de Chacarita, local al fondo, batea de los viejos y baratos vinilos, es decir, donde queda todo lo que nos sobrevivirá: polvo y silencio.
En noviembre pasado, un auto-robot Tesla enloqueció en la provincia china de Guangdong.
Hemos internalizado -o nos han inoculado- el miedo. El miedo al azar, es decir, a la vida.
¿Podría alguien asegurar que ha recibido alguna vez una confesión sincera, una pura verdad dicha sin ambages, sin vueltas, sin circunloquios, de frente march, como dicen en el barrio, para no segui
Desde Barcelona
Voy por la playa, acabo de dejar a mi hija en el casal de verano.
A partir de la década del '50 una nueva maravilla tecnológica comenzó a instalarse en los hogares de las familias argentinas.
“Andá pa’allá, andá pa’allá”, me dice Osvaldo indicándome la mesa donde quiere que me siente.
A veces la diferencia entre ser considerado malo o bueno es un gol. A veces la grieta entre aceptar y rechazar, amar u odiar es un gol. ¿Será verdad? Veamos.
No necesariamente, pero gran parte de los lectores de siempre y de los que quedan, entra en la ficción, la poesía o los ensayos buscando la revelación de algo que ya sabe, pero todavía mantiene des
La señora vino esta mañana de nuevo para decirme que Dios me ama y que llevo en mi cuerpo una bendición.