Tenía nueve años cuando me hiciste una promesa.
Desde Barcelona
Retomando aquellas palabras de un viejo psiquiatra, ya fallecido, quien decía que “la escritura cura”, quiero aprovechar este espacio para proponer un camino de reflexión y agradecimiento hacia la
De todo tipo, de todo color y laya son los piratas actuales. Antes, al menos en la ficción, se los podía reconocer por la pata de palo y el parche en el ojo y quizá hasta un loro en el hombro.
Qué harto me tienen los análisis que se basan en la única idea de que el enemigo es malo, malo, malo. ¡Ya lo sabemos! El enemigo es malo desde siempre. Y te mata si puede. Cuando pudo, mató.
No es posible saber si mira hacia atrás, en respuesta a un llamado, si está posando, si sencillamente fue capturada con esos ojos tan grandes como la perla que usa como aro (aunque, si se mira bien
Esa mañana a Belisa le cuesta mucho salir de la cama. El reloj ha comenzado a sonar a las 6, como todos los días, y salta dentro de la ollita de aluminio colocada en la puerta del dormitorio.
"El otro día Cristina decía que 'éramos un pueblo alegre cuando el sueldo alcanzaba'. La ultraderecha no auspicia alegría sino goce perverso, que es presenciar el dolor del otro. Como dice Morel, al que le “divierte ver sufrir kirchneristas”. No escuché a nadie decir que le gustaría ver sufrir a Morel."
Beatriz, de pie junto a la silla de ruedas de Justina, se mira las uñas y piensa: "ñoquis, y de postre: helado. Chocolate y frutilla".
Vendrá el tiempo en el que la edad de las personas se medirá por la cantidad de mundiales que gozó y/o agonizó. Ni Dios se salva de los mundiales.
Desde el Mirador de la Cruz, uno de los puntos más altos de Iruya, en Salta, veo un rectángulo amarronado, bien delimitado.
Apreté fuerte el mango y empujé la hoja contra la superficie una y otra vez. Sentí el dolor de las uñas clavándose en mis manos.
El geriátrico modelo tiene rejas transparentes, un fuerte vallado de vidrio anti todo lo protege de granizo, piedras y proyectiles, más lo torna vulnerable a las miradas de agua.
Poco después de la destrucción nuclear de Hiroshima y Nagasaki, el presidente Truman declaró a la prensa: “Le damos gracias a Dios porque esto haya llegado a nosotros antes que a nuestros enemig
Está el Sr. Malandro en la plaza pública, sentado al sol, lentes oscuros y camisa desabrochada. Es un cuadro impúdico, es cierto, a nadie le importa pero me gusta señalárselo.
A Noé Jitrik
No me gustaba eso de tener que dar conversación, casi siempre era al revés, me venían con miradas o indirectas y yo invitaba o eludía, pero con este pibe la cosa venía así.
No podrá dar explicaciones, decir por caso quiénes son esos viejos criados, si existen o no, cómo fueron sus vidas, qué atroces relaciones esconden los niños y aterrorizan a la gobernanta joven.
Toda persona tiene derecho a no ser contemporánea. A desafiar los dictados de la época.