ECONOMíA › EL GOBERNADOR NEUQUINO FIRMó EL DECRETO DE APROBACIóN DEL ACUERDO YPF-CHEVRON, PASO FUNDAMENTAL PARA SU CONCRECIóN

Apoyo que reafirma el plan de inversión de YPF

Jorge Sapag y Miguel Galuccio anunciaron el respaldo del Ejecutivo provincial para la extensión de la concesión y desarrollo conjunto de YPF y Chevron en Vaca Muerta. Se descuenta el voto favorable de la Legislatura.

 Por Raúl Dellatorre

El gobierno de la provincia de Neuquén rubricó el acuerdo entre YPF y Chevron para la explotación de un área del yacimiento Vaca Muerta, a través de un decreto que será elevado a la Legislatura provincial para su consideración y aprobación. El gobernador Jorge Sapag, desde la capital provincial, y el CEO de YPF, Miguel Galuccio, por videoconferencia, encabezaron el acto en el que se realizó el anuncio, que representa un paso fundamental para el programa de explotación asociada. El gobierno de Neuquén aseguró ayer que en ningún momento su respaldo a esta inversión estuvo en duda, pese a las versiones que en los últimos días intentaron plantar condicionamientos. Galuccio, por su parte, volvió a subrayar el valor de haber obtenido un aporte importante de capitales y tecnología para poder desarrollar la explotación no convencional, recordando que fue uno de los planteos iniciales de su gestión tras la recuperación de YPF, y en directa contrastación con quienes sostuvieron que este acuerdo era sinónimo de “reprivatización” de la petrolera. Tras la firma del respaldo del Ejecutivo neuquino, se descarta el apoyo de la Legislatura a esta decisión. De todos modos, aunque el decreto firmado ayer ingresaría al Parlamento en los próximos días, su tratamiento se postergaría hasta después del 11 de agosto, día de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO).

Desde la pantalla que lo vinculaba con los asistentes al acto en Neuquén, Galuccio felicitó a la provincia por la resolución transmitida e intentó entusiasmarlos señalando que, en materia de inversiones petroleras, “recién estamos calentando motores”. Pero no fue ése el único aliciente que recibieron los neuquinos, ya que paralelamente al anuncio de la ratificación del acuerdo petrolero se dio a conocer un conjunto de planes de infraestructura para la provincia –en particular para localidades que se indicaban como amenazadas por riesgo ambiental–, que será financiado por el gobierno nacional y con aportes de Chevron. Se trata de un grupo de obras que suman mil millones de pesos, entre las que se cuentan programas de construcción de viviendas y hospitales, rutas, escuelas y obras cloacales.

Galuccio hizo alusión a dichas obras destacando el respaldo del gobierno nacional, al señalar que “esto que estamos haciendo hoy requiere de un acompañamiento en infraestructura, porque necesitamos rutas, hospitales, centros de entrenamiento, que los pueblos que están alrededor de donde vamos a trabajar tengan la infraestructura necesaria para albergar esta actividad”. Los municipios neuquinos esperan, además, poder contar con recursos provenientes de un anticipo de regalías que haría YPF, por un valor equivalente a 20 millones de dólares, correspondientes a la producción de gas en yacimientos convencionales que quedarán incorporados a las áreas a desarrollar de manera conjunta con Chevron.

Respecto del programa de desarrollo de YPF y Chevron en Loma La Lata Norte-Loma Campana, el respaldo de la provincia de Neuquén es imprescindible para su puesta en práctica, de acuerdo con el actual marco legal. Según la Constitución nacional reformada en 1994, como la propiedad del recurso en el subsuelo le corresponde a la provincia, cualquier acuerdo que firme o convalide el Estado nacional –como el presente, en el mercado del Programa de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas– necesita ser refrendado por aquélla para poder tener plena legalidad.

El decreto de promoción establece la facultad de la firma que participe con inversiones superiores a los 1000 millones de dólares, de exigir la extensión del contrato por hasta 35 años. Aunque YPF ya cuenta con la concesión del área, su vigencia es inferior a la señalada y requerida por Chevron, por lo cual debe ser el gobierno neuquino –el Ejecutivo lo hizo ayer, ahora le tocará a la legislatura– el que apruebe la extensión de aquélla.

A partir de la puesta en vigencia plena del acuerdo, será la provincia de Neuquén la que deba velar por el cumplimiento de los compromisos asumidos por las empresas y por cuidar que en su ejecución no se provoquen daños al medio ambiente. “Los que acompañamos este proyecto nacional vamos a dar nuestro apoyo al acuerdo, junto, seguramente, a los diputados provinciales del Movimiento Popular Neuquino”, indicó a Página/12 Raúl Podestá, diputado provincial por el Frente Grande. “Pero, a la vez, tenemos una mirada muy crítica respecto de temas de los que no se habla, o se habla muy poco, que es el riesgo ambiental” de este tipo de métodos de extracción. “La provincia es la responsable, pero no está en condiciones de controlar ni monitorear un crecimiento de la magnitud que se plantea. Somos críticos de la falta de energía política que se pone en la cuestión ambiental. El gobierno provincial no cuenta con más de ocho inspectores para atender toda la cuestión del medio ambiente, no sólo en el rubro petrolero. Sería el momento de plantear un reequipamiento del Estado provincial en materia de controles, pero no se está haciendo. Muchos aseguran que el plan de trabajo de YPF es suficientemente serio y responsable para evitar daños ambientales, pero no son las empresas sino el Estado el que debe dar las garantías”, completó. De cualquier modo, Podestá aseguró que, en la Legislatura, la propuesta del Ejecutivo de respaldo al acuerdo tendrá los votos necesarios para su aprobación.

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El respaldo neuquino consolida la política de inversiones anunciada por la conducción de YPF tras la renacionalización de la empresa.
Imagen: Bernardino Avila
 
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