ECONOMíA › INFORME AL DE LA CEPAL 2013

Escenario complejo

La economía argentina crecerá 3,5 por ciento este año, por encima del promedio de la región, impulsada por la política fiscal expansiva, estimó la Cepal en su estudio económico de América latina y el Caribe, que difundió ayer. Ese desempeño tendrá lugar en un escenario complejo para las economías latinoamericanas, en función de los problemas de crecimiento de Europa y China y el deterioro de la cuenta corriente en la región. La Cepal pidió mejorar el rendimiento inversor en sectores industriales en lugar de centrar el impulso sobre el consumo y advirtió el impacto negativo de la inflación en alimentos sobre la distribución del ingreso. Destacó que la inversión extranjera es un complemento pero que no resuelve por sí sola los problemas de dependencia, incluso los puede agudizar.

“Es un momento difícil, de fragilidad. Pero la región tiene activos. Es necesario celebrar pactos sociales para estimular la inversión”, señaló la titular de la Cepal, Alicia Bárcena (foto). A diferencia del usual planteo de los economistas del establishment, Argentina no se inventa problemas en un mundo que funciona bárbaro. La Cepal resaltó varios factores de riesgo que actúan en la economía global y que afectan a la región. La economía de la Eurozona caerá 0,4 por ciento este año y China desaceleró de 9,2 por ciento en 2011, a 7,7 en 2012 y 7,5 por ciento en 2013. Estados Unidos, en tanto, avanzará 1,8 por ciento este año y una de las posibilidades es que el programa de estímulo monetario cese en 2014, con el consiguiente impacto negativo sobre la actividad. Por otro lado, los precios de los productos de exportación ya no crecen con el mismo ritmo que entre 2003 y 2008, por lo que se espera que este año los términos del intercambio empeoren para los países agroindustriales como la Argentina.

La cuenta corriente de América latina pasó en forma paulatina de un superávit de 1,5 por ciento del PIB en 2006 a un déficit del 2,0 por ciento esperado este año. En primer lugar, eso se explica por la reducción del superávit comercial y de las transferencias corrientes (remesas) junto al incremento del déficit de la cuenta de servicios. Además, el alza de la tasa de ocupación y de los salarios se ha moderado, al igual que la reducción del desempleo. En general, la Cepal advierte que el crecimiento económico es menor que antes de la crisis global de 2008-2009.

El crecimiento de América del Sur sería de 3,1 por ciento en 2013. La economía más grande, Brasil, avanzará 2,5 por ciento; por encima quedarán Ecuador y Uruguay (3,8), Colombia (4,0), Chile (4,6), Bolivia (5,5), Perú (5,8) y Paraguay, que subirá 12,5 por ciento. Venezuela crecerá un 1,0 por ciento. Argentina lo hará en un 3,5 por ciento gracias a la política fiscal expansiva que empuja al consumo y al sector de servicios.

Una característica resaltada por funcionarios de Cepal durante la presentación es que Argentina está relativamente aislada del sistema financiero internacional. Advirtieron que eso reduce la incertidumbre que puede generar un fallo a favor de los fondos buitre por parte de la Justicia estadounidense. A la vez, el peso argentino no registra la volatilidad cambiaria que muestran las monedas de Brasil, México, Chile, Colombia y Perú. Sin embargo, la economía nacional carece de la posibilidad de colocar deuda, vía de financiamiento que la Cepal pondera y de la que hacen uso la mayoría de los demás países.

Bárcena también hizo especial mención a la inflación. “Puede ser desigualadora. En la pobreza extrema en la región estamos estancados y uno de los temas es la inflación, en particular en alimentos”, indicó. La economía nacional registra un nivel de inflación que está bastante por encima que el resto de la región, salvo en el caso de Venezuela. En su informe, la Cepal no tomó los datos del Indec sino que utilizó la variación del IPC calculada por Neuquén, San Luis, Santa Fe y Tierra del Fuego. El resultado es una suba del 20,5 por ciento interanual en abril.

En el plano de las recomendaciones, la titular de la Cepal pidió mejorar el rendimiento inversor en la región. El objetivo es impulsar nuevos ejes de crecimiento ante el probable fin del auge de precios de los commodities, mejorar la productividad y diversificar las exportaciones. “Apuntalar el crecimiento con consumo supone fragilidad. Para diversificar la estructura productiva es necesaria la inversión. Ecuador, Brasil y México están apuntalando bien la inversión, que conecta el corto con el largo plazo”, señaló Bárcena. El trabajo de la Cepal marca que uno de los determinantes de la inversión es el uso de la capacidad instalada, que a su vez depende en buena medida del consumo. De modo que el consumo es una fuerza impulsora de la inversión y no un factor que la retrasa.

Bárcena, de todos modos, puso el foco en celebrar “pactos sociales” para estimular la inversión. Ese tipo de pactos permitirían, precisamente, evitar el surgimiento de capacidad ociosa, aunque también prevenir crisis domésticas, desarrollar capacidades contracíclicas, desplegar políticas fiscales y financieras que compensen problemas de apreciación a través de subsidios, inversión en infraestructura y la coordinación de políticas.

Compartir: 

Twitter
 

Imagen: AFP
 
ECONOMíA
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.