EL MUNDO › LA MILLONARIA BETTENCOURT ARREGLó CON SU HIJA; ALIVIO PARA SARKOZY

La saga L’Oreal tuvo un final fuera de la corte

 Por John Lichfield *

Desde París

La incendiaria telenovela francesa política y social, el affaire Bettencourt, llegó a su fin ayer después de tres años sin el muy esperado desenlace en el juzgado. La enemistad entre la mujer más rica de Europa, Liliane Bettencourt, la heredera de L’Oreal y su única hija Françoise –una saga que sacudió al presidente Nicolas Sarkozy y amenazó el futuro de la empresa de cosméticos más grande del mundo– fue arreglada fuera de la corte.

Bettencourt, de 88 años, aceptó desterrar a su amigo fotógrafo, François-Marie Banier, quien fue acusado de “abusar” de los años de la anciana para obtener 1000 millones de euros en efectivo y obras de arte. También acordó despedir a su polémico gerente financiero, Patrice de Maistre. A cambio, su hija, Françoise Bettencourt-Meyers, de 57 años, estuvo de acuerdo en abandonar el caso contra Banier por “abuso de debilidad” y desechó la idea de poner a su madre bajo tutela judicial. Banier, de 63 años, renuncia a sus contra-juicios contra Bettencourt-Meyers. Se espera, sin embargo, que se quede con 1000 millones en regalos y pólizas de seguro de vida.

Más llamativo que todo, se anunció en una declaración formal que madre e hija ahora han vuelto a hablarse después de tres años durante los cuales vivieron a 100 metros de distancia, en un ghetto en el oeste de París, pero se hablaban sólo a través de ataques personales en la prensa y amenazas y contraamenazas legales.

Se llegó al acuerdo después de semanas de presión de amigos, miembros de la familia y socios empresarios y el Palacio del Elíseo. El affaire Bettencourt explotó en julio junto con un asunto del Estado, o escándalo del Estado, cuando las grabaciones de las conversaciones privadas de Bettencourt sugerían que Sarkozy había interferido personalmente en el caso y su tesorero de campaña, Eric Woerth, había obtenido contribuciones para la campaña de sus asesores financieros.

Un ex contador de la familia Bettencourt también adujo que las contribuciones para la campaña que excedían el límite legal habían sido pagadas a Woerth antes de las elecciones presidenciales por el gerente financiero de la señora, De Maistre. Las investigaciones en el affaire ahora serán abandonadas en su mayoría. Sin embargo, aquellas que tienen que ver con las acusaciones de los delitos cometidos por Woerth, el ex tesorero del partido del presidente Sarkozy, continuarán.

De toda maneras, el acuerdo fuera de la corte por la pelea original de la familia será un gran alivio para el presidente Sarkozy. Ambos lados, especialmente Banier, habían insinuado hacer más revelaciones embarazosas si el caso llegaba a la corte el año próximo. También había temores de que una continua pelea entre Bettencourt y su hija pudiera desestabilizar a L’Oreal, una de las empresas más exitosas y la más importante en el mundo de la cosmética y la industria del cabello.

Una declaración conjunta de los abogados de ambas partes ayer, decía: “Liliane y Françoise Bettencourt han solucionado sus diferencias y pusieron fin a los conflictos que han perturbado su vida de familia y a todas las acciones legales que han comenzado. Reafirman su compromiso con L’Oreal y sostienen que en este affaire no hay ni ganadores ni perdedores”.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12
Traducción: Celita Doyhambéhère.

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La señora Bettencourt y su hija Françoise.
 
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