EL MUNDO › TRAS LOS ATAQUES AEREOS Y DE ARTILLERIA DE LAS FUERZAS DEL REGIMEN

Repliegue rebelde en Ras Lanuf

Khadafi y sus tropas demostraron en los últimos días que no van a rendirse fácilmente y avanzaron en territorio opositor. Su hijo Saif el Islam dijo que no temían la intervención de las potencias extranjeras.

 Por Donald Macintyre *

Desde Trípoli

Los rebeldes fueron forzados a retirarse de la estratégica ciudad de Ras Lanuf después de un sostenido ataque aéreo y de artillería. Muammar Khadafi y sus tropas demostraron en los últimos días que no van a rendirse fácilmente. El hijo del líder libio dijo que no temían la intervención de las potencias extranjeras.

Mientras se acercaban los tanques y las tropas del régimen hacia Ras Lanuf, las fuerzas rebeldes escaparon junto con los pocos residentes que quedaban. Al volante de una pick-up Toyota, el voluntario Rahim Mastri, de 22 años, reconoció: “No se ganaba nada quedándose allí. Nos habrían matado. Tienen armas más potentes que nosotros. No nos podemos comparar”.

Las fuerzas opositoras se replegaron hasta Benghazi, la capital de la Libia libre. Pero junto con ellos fueron las preocupaciones. Los rebeldes temen que las fuerzas de Khadafi puedan acabar con lo que lograron conquistar después de semanas de combate y arrinconarlos en su bastión.

Los oficiales dijeron que la derrota se debe a una falta de comunicación y de organización. “No hubo planificación, no se establecieron las defensas, y por eso pudieron pasar los hombres de Khadafi”, explicó el capitán Ahmed Ibadullah, un ex oficial del ejército libio que se pasó a las filas de la revolución. “Ahora nos tenemos que reagrupar y ver cómo seguimos”, añadió.

En Trípoli, Saif el Islam Khadafi dio un discurso ante unos jóvenes excitados y bulliciosos. El hijo del líder libio terminó su exposición, que duró cerca de una hora, con una advertencia a las “bandas” armadas: “Estamos yendo por ustedes”. Khadafi hijo enumeró una serie de atrocidades que supuestamente cometieron los rebeldes en el este de Libia y ridiculizó la presencia de un barco de guerra inglés en aguas cercanas. “Quienes quieran apoyar a la milicia, que lo hagan; pero les advierto desde este momento que van a perder. Nosotros vamos a ganar. No tenemos miedo ni a la flota estadounidense, ni a la OTAN, ni a Francia”, dijo Saif. “Nunca nos rendiremos. Este es nuestro país. Luchamos aquí, en Libia. El pueblo libio nunca les dará la bienvenida a los estadounidenses. Libia no es un juego de niños, no somos Mickey Mouse”, les advirtió.

Hay miles de razones para que la ofensiva de Khadafi pueda prolongarse en el tiempo. Según publicó The New York Times, el dirigente libio tendría decenas de miles de millones de dólares escondidos en Trípoli, lo que le permitiría seguir haciendo frente a los gastos bélicos, a pesar de los embargos impuestos por Occidente. También les daría efectivo para subvencionar a los mercenarios africanos que reemplazan a los militares que desertaron de las filas gubernamentales.

Parece también que el régimen controla Zawiya, la ciudad más occidental de las que estuvieron al alcance de las fuerzas contrarias a Khadafi. Pero la victoria gubernamental, al menos por ahora, trajo consigo docenas de bajas y la destrucción de los edificios que están en el centro. “Los libios están sufriendo un genocidio, la aniquilación de una población completa a través de ataques aéreos y terrestres”, denunció Hafiz Ghoga, el vocero de los líderes rebeldes. “Esto no sólo amenaza la seguridad de Libia sino la de toda la región”, agregó.

El optimismo inicial, que indicaba que era factible el fin de la dictadura de 42 años, fue reemplazado por una conciencia de que era necesaria la colaboración exterior para reemplazar al arraigado régimen. Por eso, los rebeldes pidieron que se establezca una zona de exclusión aérea y que se realicen ataques aéreos contra las posiciones de Khadafi.

Sin embargo, la respuesta europea derivó anoche en agrias discusiones y emergieron claras divisiones entre los socios por los planes de impedir los vuelos. El secretario británico de Asuntos Exteriores, William Hague, manifestó que un espacio de exclusión aérea podría establecerse “muy rápido”, después de que Francia y Gran Bretaña hayan realizado su trabajo en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y mientras la OTAN analiza los últimos detalles prácticos. Pero Alemania se niega a una zona de exclusión aérea. “No queremos ser arrastrados a una guerra en el norte de Africa”, dijo el canciller germano Guido Westerwelle. Los Estados Unidos, que jugarán un rol fundamental a la hora de imponer una zona de exclusión, se mostraron tibios en las negociaciones.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Compartir: 

Twitter
 

Las fuerzas rebeldes escaparon junto con los pocos residentes que quedaban en Ras Lanuf.
Imagen: EFE
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.