EL MUNDO › CHA, CHA, CHA... CHA > EL TRIUNFO DE CHáVEZ Y SUS IMPLICANCIAS PARA LA REGIóN Y ARGENTINA

El corazón de la democracia

El aluvión de votos bolivarianos

 Por Florencia Saintout *

Al comenzar a escribir estas líneas no puedo dejar de pensar en aquella imagen de jóvenes rapando sus cabezas para solidarizarse con la lucha que Hugo Chávez llevaba contra el cáncer que amenazaba los sueños de tantas y tantos latinoamericanos. Esa imagen es la síntesis perfecta de lo que se ha vivido durante toda la jornada electoral del domingo, el modo en que viven y se fusionan la política, las convicciones de transformación, los deseos de los pueblos y el profundo amor. No se trata del “amor al líder”, como continuamente los poderes económicos intentan atribuir a todas las expresiones de los pueblos, menospreciando las voluntades populares. Sino de una conciencia ciudadana y una dignidad de los pueblos que dieron su testimonio inapelable en las urnas.

La campaña del presidente Chávez se constituyó alrededor de un corazón bolivariano como símbolo. El clima y las intensas sensaciones que se vivieron en estas tierras durante toda la jornada de anteayer han reafirmado contundentemente este mensaje. El pueblo venezolano se ha manifestado con una inmensa alegría y compromiso político a lo largo de todos los comicios.

Lejos de los tiempos de apatía que el neoliberalismo sembraba a su paso, las elecciones en Venezuela han sido sin dudas un momento excepcional en la vida política y en todas las vidas que en esta jornada se convirtieron en una marea roja con voz propia, gritando “uh, ah, Chávez no se va”. Esta marea encontró en el voto un derecho que condensa la totalidad de los derechos que la Venezuela de Chávez abrió para todos los venezolanos desde su llegada.

Esta elección da cuenta del crecimiento de la democracia y de la construcción ciudadana, a través de un sistema electoral inobjetable. La puesta en valor del sistema de gobierno que logró el chavismo es el fruto de las acciones que se han llevado a cabo durante todas las gestiones, con una apuesta indiscutible a la revalorización del Estado como articulador de la vida social.

Los establecimientos para emitir el voto eran el vivo ejemplo de aquel logro: podía verse y sentirse el contagioso entusiasmo de millones de ciudadanos que colmaban con sus expectativas y sus corazones estas calles.

Mientras aguardábamos las palabras del electo presidente Chávez en el Palacio de Miraflores, en medio de la multitud feliz y fervorosa, un cartel amarillo brillante en forma de corazón enunciaba contundentemente “el presidente más amado por su pueblo, es un amor frenesí”. Los diferentes análisis que desde este momento se ensayen sobre la política internacional, las implicancias del triunfo de Chávez en el mercado, los apoyos internacionales y demás elementos, serán incompletos si no consiguen dar cuenta de las dimensiones afectivas que ese corazón logró resumir a lo largo de toda la campaña.

Hoy es tiempo de celebrar el triunfo del candidato de la patria, como los comandos electorales no dudaban en enunciar. Mañana será tiempo de continuar trabajando para luchar por todo lo que aún hace falta conquistar, con la misma alegría y el mismo compromiso que aquellos jóvenes mostraban hace sólo un par de años al raparse en apoyo a Chávez, corazón de mi patria. Hoy, también, corazón de la democracia latinoamericana.

* Decana de la Facultad de Periodismo de la UNLP. Invitada por el Programa de Acompañamiento Internacional Electoral para la elección presidencial de la República Bolivariana de Venezuela.

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Imagen: EFE
 
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