EL MUNDO › EL PRESIDENTE FRANCéS SE ENFRENTA A UNA OPINIóN PúBLICA ADVERSA

Hollande, solo y a la espera

El jefe de Estado, socialista, aclaró que no estaba dispuesto a intervenir militarmente en Siria sin los Estados Unidos, pero sí a continuar suministrando armamento a la oposición al régimen de Al Assad.

 Por Eduardo Febbro

Desde París

Francia marca un obligado compás de espera mientras la administración norteamericana resuelve en el Congreso la eventualidad de lanzar o no un ya controvertido ataque de represalia contra el régimen sirio de Bashar al Assad. Las amenazas proferidas contra Francia por el presidente sirio y la situación ambivalente que impera desde hace unos días debido al nuevo posicionamiento norteamericano no variaron la postura del presidente francés. Siempre partidario de infligir “un castigo” al régimen sirio, Hollande se encuentra hoy solo en el escenario y con una opinión pública adversa. Un sondeo de la consultora CSA revela que el 74 por ciento de los franceses quiere que la decisión de que Francia intervenga en Siria sea tomada mediante una consulta en la Asamblea Nacional. El Parlamento francés se reúne hoy, pero se trata sólo de una sesión de debate, sin voto final. El jefe del Estado aclaró que no estaba dispuesto a intervenir militarmente en Siria sin los Estados Unidos, pero sí a continuar suministrando armamento a la oposición siria. Hollande se limitó a decir que cuando tenga todos los elementos, “ejerceré mi responsabilidad en el interés de Francia y su seguridad”.

En respuesta a las amenazas proferidas por Bashar al Assad en una entrevista publicada anteayer por el diario conservador Le Figaro, Hollande respondió: “La amenaza más seria consistiría en no hacer nada, en dejar que se sigan usando armas químicas”. El mandatario sirio advirtió que Francia pagaría las consecuencias si decide atacar Siria. Buena parte del problema está en que, pese a las evidencias presentadas por Washington y París sobre el recurso a las armas químicas por parte del ejército regular sirio, no se sabe en realidad quién de los dos actores armados las utilizó. Varias pistas indican que ambos recurrieron a ese armamento. La posición de París parece plantear desde ahora la posibilidad de que Estados Unidos no vaya a la guerra. A este respecto, el presidente dijo que si la decisión del Congreso norteamericano “no fuese positiva, Francia no actuaría sola, aunque sí asumiría su responsabilidad dando apoyo a la oposición siria para que haya así una respuesta”.

El presidente francés se expresó en estos términos durante una conferencia de prensa junto al presidente alemán, Joachim Gauck, en el marco de las celebraciones de los 50 años del pacto franco-alemán. Gauck denunció “la violación del derecho” en Siria y reveló que la canciller alemana, Angela Merkel, consideraba “posible que se llegue a un acuerdo internacional en torno de la respuesta apropiada que se debe dar al caso sirio”. Por ahora, los únicos actores declarados de la “respuesta” son Francia, Estados Unidos y la Liga Arabe. Esto es también borroso: nadie sabe de qué forma la Liga Arabe va a intervenir en este conflicto.

Fuera de Gran Bretaña, ningún otro país europeo ha querido comprometerse en el pantano sirio, incluida Alemania. En este contexto, Hollande interpeló a los países europeos para que “asuman sus responsabilidades” y se muestran unidos frente a Al Assad. Según anunció el mandatario, en poco tiempo habrá “una reunión europea en la cual se discutirá la respuesta que hay que dar”.

El marco de esa cumbre puede ser una reunión al margen de la reunión del G-20 que se inicia mañana en San Petersburgo, Rusia. La vía de las Naciones Unidas como organismo de consulta previo a un ataque quedó descartara luego de que Hollande dijera que el Consejo de Seguridad de la ONU lleva años “bloqueando” las resoluciones contra Siria. A la espera de lo que hará Obama, Francia tiene hoy las manos atadas. Todos los caminos que se abren son, de todas formas, complejos: si el Congreso norteamericano dice que sí, Francia será el único país occidental que va a la guerra sin pasar por la decisión de la Asamblea Nacional. Si el Congreso le dice que no a Obama, París estará sola en el escenario con la necesidad de recurrir a un plan “B” cuyos contornos son imprecisos. Se anunció una guerra-castigo inminente y lo único inminente y permanente es la confusión, la necesidad de ganar tiempo y el apuro por demostrar la culpa del régimen sirio en el uso de armas químicas.

Compartir: 

Twitter
 

Un 74 por ciento de los franceses quiere que la decisión de atacar Siria pase por la Asamblea Nacional.
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.