EL MUNDO › HALLAN DECENAS DE CADAVERES DENTRO DE UN CAMION EN AUSTRIA

Asfixiados y abandonados

Encontraron un camión cargado de migrantes muertos abandonado en una autopista. El avanzado estado de descomposición de los cuerpos impidió a la policía austríaca identificarlos y determinar la cantidad exacta de víctimas.

El horror de la crisis migratoria tocó tierra firme en Europa. Alrededor de 50 migrantes fueron encontrados muertos ayer en un camión abandonado por su conductor, que no pudo ser identificado, en la autopista A4, en Burgenland, Austria. El avanzado estado de descomposición de los cuerpos, apilados en el interior del acoplado, impidió a la policía austríaca identificarlos y determinar la cantidad exacta de víctimas. El macabro hallazgo coincidió con la celebración en Austria de una cumbre sobre refugiados en los países de los Balcanes occidentales, desbordados este año por miles de migrantes que huyen de guerras o represión en Medio Oriente y Africa e intentan entrar en Europa por su territorio. “Hoy es un día oscuro. Esta tragedia nos afecta profundamente a todos”, señaló la ministra del Interior austríaca, Johanna Mikl-Leitner, en conferencia de prensa en la ciudad de Eisenstadt, cerca de Viena. La canciller alemana, Angela Merkel, también presente en la cumbre, dijo estar conmocionada por la noticia.

El vehículo que transportaba a los migrantes, un camión frigorífico con patente húngara, apareció en el carril de emergencia de la principal autopista que une Budapest con Viena, cerca de la frontera con Hungría. En el lugar del hallazgo, ubicado 40 kilómetros al sureste de Viena, la policía montó un operativo alrededor del camión –en uno de sus laterales tenía el logotipo de la compañía avícola eslovaca Hyza–, acordonado para mantener a distancia a curiosos y periodistas. Según el jefe de policía del estado federado de Burgenland, Hans Peter Doskozil, el estado que presentaban los cuerpos, sumado al caluroso verano austríaco, hacía presumir que la data de muerte por asfixia de los migrantes era de varios días.

El camión, que fue abandonado anteayer y salió de Budapest ese mismo día por la mañana, fue encontrado con la puerta trasera abierta. De su interior, según determinaron las primeras medidas de los sabuesos, salían los fluidos de cuerpos en descomposición. El operativo para dar con el conductor del vehículo, del que nada se sabía hasta ayer, fue lanzado en las últimas horas. La compañía checa Agrofert Holding, dueña de la eslovaca Hyza, se desligó como propietaria del camión al afirmar que lo había vendido en 2014 y que los nuevos dueños no le quitaron el logotipo, como habían requerido.

En Budapest, el gobierno de Hungría afirmó que la patente del camión fue registrada por un ciudadano rumano en la ciudad de Kecskemet. Janos Lazar, jefe de gabinete del primer ministro húngaro, Viktor Orban, adelantó que las policías de Hungría y Austria van a trabajar en estrecho contacto para tomar las medidas necesarias que permitan investigar qué fue lo que sucedió y dar con los responsables.

La ministra del Interior austríaca dijo que los muertos parecían ser víctimas de una operación de traficantes de personas. “Los traficantes de personas son criminales”, señaló Mikl-Leitner, que prometió hacer todo lo posible para dar con los responsables. En declaraciones al margen de la cumbre sobre la crisis de refugiados, el canciller federal de Austria, Werner Faymann, dijo que la tragedia mostraba cuán urgente es la necesidad de que los países europeos trabajen juntos para buscar soluciones al drama migratorio. “Hoy, refugiados perdieron la vida que habían intentado salvar escapando, pero la perdieron a manos de los traficantes”, dijo el jefe de gobierno en un encuentro con periodistas que tuvo lugar en Viena.

La canciller alemana, por su parte, afirmó que la tragedia “nos insta a afrontar el tema de la inmigración de forma rápida y con espíritu europeo, el de la solidaridad”. Merkel recordó además que ahora, en el mundo, hay un número de refugiados que no encuentra parangón desde la Segunda Guerra Mundial. En rueda de prensa tras la cumbre en Viena, la mandataria reiteró que la normativa Dublín sobre asilo no funciona y que se requiere una solución común europea frente a la crisis. “¿Adónde vamos a devolver a los solicitantes de asilo? ¿A Hungría, a Austria, a Serbia, que ya tienen tantos o más refugiados que nosotros?”, se preguntó Merkel.

Su ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, mostró en la misma cumbre la necesidad de reformar la normativa de Dublín, que determina que el proceso de asilo debe tramitarse en el primer país de la Unión Europea (UE) donde llega la persona que lo solicita, por lo que, en principio, se deduciría que un segundo país podría devolver al solicitante al país de entrada. En ese sentido, Steinmeier instó a los países europeos a realizar una distribución justa de los refugiados dentro de la UE, mediante un sistema de cuotas obligatorias que ya fue rechazado por numerosos países del bloque.

Cientos de miles de solicitantes de asilo llegaron a Europa en lo que va del año desde países en guerra de Medio Oriente, y más allá, como Siria, Irak y Afganistán, escapando de la pobreza o la represión en naciones de Africa, sobre todo Eritrea. Muchos siguen la ruta de los Balcanes: de Turquía a Grecia por mar; hacia Macedonia, al norte, en colectivo o a pie; por tren a través de Serbia y luego caminando los últimos kilómetros hacia Hungría, primer país miembro de la UE y del espacio europeo libre de pasaporte o zona Schengen.

Así evitan la más peligrosa ruta del Mediterráneo rumbo a Grecia e Italia, en la que, en lo que va del año, más de 2300 migrantes murieron ahogados o de hambre y sed a bordo de embarcaciones precarias, entre ellos 55 cuyos cuerpos fueron hallados anteayer en la bodega de un barco de traficantes rescatado cerca de Libia. Una vez dentro de la UE, la mayoría de los migrantes y refugiados trata de llegar a naciones europeas que, a priori, presentan un futuro más prósperas, como Alemania, Holanda, Suecia o Austria. En este país, precisamente, el número de solicitantes de asilo superó los 28.300, entre enero y junio pasado, y las autoridades esperan hasta 80.000 para este año. Alemania estima que también recibirá a 80.000 refugiados en 2015.

La policía húngara dijo que 3241 migrantes fueron detenidos anteayer por entrar ilegalmente al país, 700 más que el día anterior, y el número más alto en lo que va del año. Hungría está terminando de construir una valla de alambres de púas en su frontera con Serbia para mantener a raya a los refugiados.

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Expertos forenses austríacos examinan el camión donde fueron hallados decenas de cadáveres.
Imagen: EFE
 
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