EL MUNDO › EN AUSTRIA, ALEXANDER VAN DER BELLEN SE IMPUSO EN EL BALLOTTAGE A NORBERT HOFER

Un ecologista frenó a la ultraderecha

El candidato apoyado por Los Verdes superó a su rival xenófobo por tan solo 31 mil sufragios en una segunda vuelta electrizante. Van der Bellen prometió gobernar para las dos mitades. La derrota de Hofer produjo alivio entre las fuerzas políticas tradicionales.

Norbert Hofer fracasó finalmente en su intento de convertirse en el primer presidente de extrema derecha de un país de la Unión Europea (UE) al ser derrotado, por una exigua diferencia, por el ecologista Alexander Van der Bellen. Luego de un domingo electrizante, donde el ballottage repartió votos por igual para ambos candidatos, Van der Bellen, candidato del partido Los Verdes, logró despegarse al alcanzar el 50,3 por ciento de los votos y superar a su rival por tan solo 31.000 sufragios, según informó el Ministerio del Interior. La cartera agregó que un 49,7 por ciento de los votos fueron para Hofer, del Partido de la Libertad (FPO), que pese a que a último momento quiso vender una imagen de defensor de las clases medias y bajas y de los valores nacionales frente a la amenaza creciente de la globalización, no logró su cometido y perdió.

El presidente electo instó a superar los desencuentros políticos y adelantó que trabajará para todos los ciudadanos. “Se ha hablado de las divisiones en este país, entre derecha e izquierda, entre la ciudad y el campo, entre los de arriba y los de abajo, entre jóvenes y viejos. Pero creo que se puede ver así: son dos mitades que hacen Austria, y una es igual de importante que la otra”, dijo en Viena.

“Puedo decir que sos igual de importante que yo. Y que yo soy igual de importante que vos. Y juntos formamos esta bella Austria”, sostuvo el político y economista de 72 años, flanqueado por una bandera de Austria y otra de la Unión Europea (UE).

En referencia a las llamadas “trincheras desgarradas” en Austria como una forma de denominar la polarización por parte de los medios, el nuevo presidente pidió no dramatizar. “Esas trincheras existen desde hace tiempo y quizás no hemos mirado suficientemente de cerca en el pasado. Tendremos que hacerlo en cualquier caso con más interés y precisión”, afirmó y observó que el debate es una buena señal del interés y la participación ciudadana. Asimismo, se esperanzó porque cuando termine su mandato, en 2022, “el mayor número posible de personas en Austria pueda decir: Me va bien o mejor que hace seis años. Mis hijos tienen un buen futuro”.

Norbert Hofer, candidato anti inmigración de 45 años, asumió la derrota en un comunicado subido a su página de Facebook, donde agradeció el voto de sus seguidores y les pidió que no se desanimaran. “Por supuesto que estoy triste. Me habría gustado cuidar de nuestro maravilloso país como presidente”, dijo el ultraderechista, cuyo partido tiene profundas raíces en el pasado nazi de Austria, una historia que –según algunos analistas– la nación no afrontó tan abiertamente como Alemania. Hofer fue capaz de decir que “el Islam no corresponde a Austria” y declararse “un patriota de verdad”. Su partido se pronunció contrario a la llegada de 90 mil refugiados el año pasado y plantea restricciones a la inmigración.

Un dato clave de los comicios fue la alta participación: casi el 72 por ciento del padrón votó en el ballotage frente al 68,5 por ciento de la primera vuelta, que tuvo lugar el 24 de abril. Esa afluencia se debe al aumento de la popularidad de la extrema derecha y a la alarma que provocó en el resto de la sociedad, especialmente entre la izquierda y los sectores moderados.

Aunque Van der Bellen se presentó como independiente, Los Verdes acompañaron en las urnas su candidatura. Es el primer presidente electo que no proviene de ninguno de las grandes fuerzas, el Partido Socialdemócrata y el Partido Popular, dominantes de la arena política austríaca desde 1945 y que actualmente gobiernan en coalición. Además, Van der Bellen fue líder del partido Los Verdes entre 1997 y 2008. Antiguo decano de la facultad de Ciencia Económicas de Viena, el líder ecologista desciende de una familia rusa que escapó de la revolución bolchevique de 1917, y siempre fue muy valorado en Austria por su honestidad y por hablar de forma clara. Para algunos analistas era el candidato que mejor representaba las funciones de la Presidencia austríaca, un cargo protocolario pero visto como una referencia ética.

Van der Bellen cosechó fama de personaje poco convencional que no encaja dentro de los estereotipos de un político ecologista. Nunca se le vio subido a una bicicleta, declaró su amor por los coches y es un fumador empedernido.

La inesperada derrota de Hofer produjo alivio entre las fuerzas políticas tradicionales europeas, aunque la solidez de su campaña y lo ajustado del resultado evidenciaron, una vez más, el auge de los partidos nacionalistas en Europa al calor de la crisis de refugiados y de años de dificultades económicas. El llamado “grupo de Visegrado” formado por Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia presionan para que el bloque europeo cierre sus fronteras y rechace a los refugiados.

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“Son dos mitades que hacen Austria y una es igual de importante que la otra”, dijo el presidente electo Van der Bellen.
Imagen: AFP
 
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