EL PAíS › EL TITULAR DE LA CGT, HUGO MOYANO, EL JUDICIAL JULIO PIUMATO Y EL LEGISLADOR JUAN CABANDIé

“Intentaron un golpe de Estado civil”

En el marco del conflicto rural, dirigentes cegetistas y de la Juventud Peronista debatieron sobre distintas formas de apoyo al Gobierno. Hubo una exhortación a la unidad de las distintas expresiones de la JP. Repesando la historia del PJ.

 Por Martín Piqué

“Después de lo que escuché decir a la juventud y al compañero Piumato, sólo me queda decir: apaguemos la luz y vámonos.” El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, completó su ocurrencia con una sonrisa. También la festejaron los presentes, en su gran mayoría miembros de las distintas agrupaciones de la Juventud Peronista y jóvenes afiliados de los sindicatos que forman parte de la CGT. Pero a pesar de estar descompuesto, Moyano se quedó en el amague. No se retiró de la sala sino todo lo contrario. Elogió la composición del auditorio, un entorno simbólico que hubiera sido imposible hace unos años. El entorno se proponía reflejar un acercamiento entre dos tradiciones otrora antagónicas del peronismo: los jóvenes de la Juventud Sindical Peronista, creada por José Ignacio Rucci y Lorenzo Miguel, y los grupos que se consideran herederos de la Jotapé, la agrupación de la Tendencia de mayor capacidad de movilización durante el tercer mandato de Perón. Como parte del simbolismo, junto a Moyano se sentó el hijo de desaparecidos Juan Cabandié. “Tengo una enorme satisfacción”, dijo Moyano. “Este es un día histórico”, coincidió el legislador porteño y flamante secretario de Juventud del PJ.

El acto había sido anunciado bajo el lema “defender el Gobierno es defender los derechos humanos y sociales”. Se suponía que los presentes iban a aprovechar la ocasión para dirigir algún mensaje a las cámaras patronales del campo. Así fue. “No me cabe duda de que durante la protesta del campo se intentó un golpe de Estado, no del tradicional, sino un golpe de Estado civil. Fíjense cómo estaba armado todo, que tras el discurso de Cristina Fernández aparecen las ollas populares. Pero las ollas populares las crearon las mujeres de los trabajadores cuando no tenían para comer. En cambio éstos tenían mucha comida”, lanzó Moyano en alusión a los cacerolazos. “Con el gobierno de Néstor Kirchner y ahora con el de Cristina hemos logrado recuperar la redistribución de la riqueza. Y es lo que vamos a defender. Vamos a hacer lo imposible para que estos trasnochados no puedan cambiarlo”, advirtió.

Pero la presentación en conjunto de jóvenes militantes de la CGT con los grupos herederos de la JP buscaba generar otro sentido. Se buscaba poner en escena algo parecido a una reconciliación entre las corrientes del peronismo que se habían enfrentado hace más de treinta años. “A mí me produce una enorme satisfacción ver a todos los jóvenes juntos. En el caso de los viejos es más difícil que nos juntemos. Estamos volviendo a unir al movimiento nacional”, festejó Moyano. La misma interpretación hicieron los otros oradores del acto. Que fueron el secretario general de Judiciales, Julio Piumato, y el vocero de la Juventud Sindical Peronista y dirigente de Sutecba, Aníbal Torreta. “Tengo una profunda emoción por la unidad de la Juventud Sindical y la Juventud Peronista. Y a ver cuándo terminamos con la JP con apellido. El PJ necesita de una sola JP”, planteó Piumato.

La referencia a la JP con apellido era una convocatoria a que todos los grupos juveniles dejaran de actuar por separado y confluyeran en una sola Jotapé. La sigla JP abunda en el oficialismo. Existen la JP La Cámpora, JP Evita, JP Identidad, JP Descamisados, entre otras. La invitación de Piumato fue muy aplaudida por el auditorio. Quizá para no herir sensibilidades, no se usó el tradicional salón José Ignacio Rucci (allí se suele reunir el consejo directivo de la CGT). Varios hijos de conocidos militantes de la JP de la Tendencia se mezclaban con jóvenes afiliados de Camioneros, Personal Legislativo, Seguros, Judiciales, Dragado y Balizamiento y otros gremios de la CGT. Por allí caminaban Carlos Gullo, Daniel Kunkel y Franco Vitali, hijos de Juan Carlos Dante Gullo, Carlos Kunkel y del recordado Elvio Vitali, fundador de la Librería Gandhi. Entre los asientos se vieron banderas de Camioneros y escudos del PJ. También carteles de Sutecba, el gremio municipal del eterno Amadeo Genta.

Los afiliados de la Juventud Sindical Peronista, cuyo secretario adjunto es Pablo Moyano, repartían la revista de la agrupación. “Las luchas se dan en la calle y el que no acompañe se queda afuera”, advertía Moyano Jr. desde la portada de la publicación. Los jóvenes de la CGT habían decorado las paredes con afiches de la Juventud Sindical y las 62 Organizaciones. “Custodios de la doctrina, avanzamos hacia el futuro”, era el eslogan que se repetía en los afiches. La mayor sorpresa del acto fue el encendido discurso de Torreta. Vestido con una campera deportiva con las siglas de la CGT y las 62 Organizaciones, Torreta advirtió a las entidades del campo que los sindicatos defenderán el modelo neodesarrollista de cierta industrialización. “Podemos aguantar cualquier cosa menos que nos toquen las instituciones democráticas y el crecimiento económico”, dijo.

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El judicial Julio Piumato, el camionero Hugo Moyano y el joven K Juan Cabandié.
Imagen: Pablo Piovano
 
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