EL PAíS › FEDERICO FAGGIONATTO MARQUEZ RECHAZO LA RECUSACION DE DE NARVAEZ EN LA CAUSA DE LA EFEDRINA

“Está fundado el estado de sospecha”

El juez federal de Zárate-Campana elevó a la Cámara de San Martín sus argumentos contra el planteo de “animosidad” y “parcialidad” con los que el diputado-candidato de Unión-PRO evitó presentarse a indagatoria.

 Por Nora Veiras

“No existe operación orquestada en su contra. Existen diversas declaraciones de identidad reservada algunas y otras en indagatoria que dan cuenta de sucesos que ameritaron el estado de sospecha (...) para que el diputado nacional Francisco de Narváez se defienda”. Ese es uno de los argumentos del juez federal Federico Faggionatto Márquez en su informe al presidente de la Cámara Federal de San Martín, Narciso Juan Lugones, en el que rechaza la recusación presentada por el candidato de Unión-PRO por “animosidad e irregularidades en el proceso”. De Narváez confirmó que sus abogados insistirán ante los camaristas para separar al juez de la causa que investiga el tráfico de efedrina y lo citó como imputado. El escrito de Faggionatto Márquez, al que accedió Página/12, señala que “no sorprende que se confunda una estrategia de seducción electoral con una defensa técnica en una causa de envergadura. Queda claro con lo impresentable de la recusación”.

Por la mañana, el juez de Zárate-Campana rechazo el planteo del diputado-candidato que evitó así prestar declaración indagatoria. Por la tarde, el Consejo de la Magistratura sorteó el nuevo pedido de juicio político contra el juez –elevado por el titular del bloque PRO, el diputado Federico Pinedo– y recayó en su par del oficialismo Diana Conti. De las treinta y ocho denuncias que evalúan los consejeros las más avanzadas son las que instruye el senador radical por Mendoza, Ernesto Sanz.

A lo largo de quince carillas, Faggionatto Márquez desestimó la recusación, escrita en primera persona por De Narváez, y elaborada por los abogados Alejandro Carrió y Gustavo de Urquieta. Aseguró que no divulgó a la prensa el derrotero de la causa y negó “por ridícula” una persecución del entorno del diputado. El juez respondió a cada uno de los puntos del planteo del legislador que aspira a la reelección:

- Los llamados telefónicos. “Si el diputado De Narváez se hubiera presentado con el teléfono el día 4 de mayo en declaración testimonial o hubiese sido acompañado por el que lo usaba (Danilo Coronel) no tendría que haber recorrido la causa todo el camino que se siguió para encontrar el aparato y alguna versión de los hechos”, señaló en alusión a las cuatro llamadas que salieron, en el 2006, del Nextel a nombre de De Narváez y que usaba Coronel, su parrillero, a un teléfono de Mario Segovia, detenido desde noviembre pasado por narcotráfico y contrabando. Faggionatto le tomó declaración testimonial a los colaboradores del diputado que filmaron con cámara oculta a Coronel y le pidieron el teléfono.

- Los e-mails. El juez señaló que el intercambio electrónico en el que el diputado le escribió a un periodista de La Nación “la efedrina no llega a la gente, seguirán intentando, al señor de Campana lo recusaremos”, llegó en forma anónima al juzgado. Dijo que fue reconocido por el periodista y concluyó que en su recusación De Narváez “colabora con la investigación en dos puntos: a) confirma como de su propiedad la cuenta de correo electrónico (que nunca fue intervenida por orden de este juzgado) y b) ratifica que el domicilio desde donde se efectuaron las llamadas mencionadas (a Segovia) es el mismo donde reside en forma real”. En la recusación –a la que también accedió este diario– el diputado fijo su domicilio en ruta provincial 34, kilómetro 8 de Luján, provincia de Buenos Aires, es decir el campo Sol de Agosto donde trabaja Coronel.

- Testigos de identidad reservada. “Tengo la obligación de recibir declaración, sea testimonial o indagatoria y, lo que las personas sostengan en las mismas corre por su cuenta y no la mía y no he ventilado bajo ninguna modalidad tales cuestiones (...) Tratándose de un funcionario público prima su obligación de declarar y atenerse al imperio del derecho y no del antojo coyuntural”, señaló el juez. En la citación a indagatoria donde lo convoca a “deslindar responsabilidades” sobre los dichos de esos testigos que aseguran que De Narváez conocía a Segovia y que desde una dependencia del supermercado mayorista Makro, una de sus propiedades se traficó efedrina con destino a México. En la recusación, el diputado aseguró que dejó de estar vinculado a ese grupo empresario “hace más de quince años”.

- Declaraciones del juez. En su presentación contra Faggionatto Márquez, el diputado mostró como prueba de “animosidad” que durante una entrevista radial el juez había dicho que él “no se despega así nomás” de la causa de la efedrina. El magistrado aseguró que “nunca exterioricé públicamente –cuando aún era testigo el recusante– que mi decisión fuera imputarlo en la causa”.

- Pedidos de juicio político al juez. “Anoto para el libro Guinness de las marcas batidas por el hombre el exabrupto extremo que indica que el escenario posible de la supuesta parcialidad y animosidad del suscripto (que no existe) para con el recusante se dirige a ‘congraciarme’ con los integrantes del Consejo de la Magistratura para conservar mi cargo. Despistado, mal informado, mal intencionado, el recusante y sus abogados patrocinantes ya no faltan el respecto del suscripto sino de las instituciones de la República Argentina”, se explayó el titular del juzgado federal de Zárate-Campana.

A quince días de las elecciones y una vez que los letrados del diputado de Unión-PRO apelen el informe del juez, la Cámara de San Martín tendrá que decidir a quién le da la razón: si aparta al juez o le ratifica su competencia. Los plazos son breves, pero siempre existen artilugios para demorar las decisiones en un escenario plagado de suspicacias políticas.

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El juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionatto Márquez.
Imagen: Télam
 
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