EL PAíS › CIFRAS RECORD, TURISMO MASIVO, EXPLOSION DE CONSUMO EN CUATRO DIAS

Un vía crucis en las rutas

Los empresarios y hoteleros hablan loas del boom turístico de esta Semana Santa. Alrededor de dos millones y medio de personas viajaron hacia centros turísticos en todo el país. Según los expertos, la capacidad de consumo es determinante.

Además de huevos de Pascua, en Semana Santa abundan las cifras. Generalmente (no siempre) ligadas al sector turismo porque, caiga cuando caiga la fecha, las habilidades de la liturgia hacen que los santos sean siempre jueves y viernes y no martes ni miércoles, ni mucho menos sábado y domingo, con lo que Semana Santa siempre será un fin de semana endiabladamente largo. Desde ayer, o más precisamente desde el propio miércoles por la noche, se asistió a un imponente bombardeo de cifras con pretensión de elocuencia que señalaban una Semana Santa única, “la mejor desde hace años”, disparan empresarios y funcionarios. Autos, micros, atascamientos, pasajes, hotelería, cataratas, sierras y costas, éxodos y aglomeraciones. Los hoteleros comunican un 85 por ciento de ocupación como mínimo y se habla de lleno total; las empresas de transporte agregan servicios, que no dan abasto; los turistas enloquecen por no perder el tren (léase literal o metáfora); los operadores de turismo restriegan sus manos; el peaje de las autopistas también; las estaciones de servicio camineras, los restaurantes, los cines, las galerías, los comercios en las localidades turísticas; los artesanos; los radares en la ruta; en fin, todos hacen su agosto en pleno abril. Incluso, como desde hace años no lo hace, el propio turista.

Pablo Fernández, presidente del Ente de Turismo de Mar del Plata, se recostó contra su reposera, hizo un breve conteo mental y respondió a la pregunta sobre el estado de situación. “Es un fin de semana como cualquier fin de semana de enero”, respondió con apariencia críptica, aunque en su definición estaban todas las respuestas. Enero de 2010 fue el año del boom turístico, especialmente porque desde hace más de tres años el turismo interno marcaba records. “Las semanas santas repiten, en cuatro días, la tendencia que marca el verano y los fines de semana de marzo”, indicó un experto con media sonrisa contenida y otra media que no pudo disimular. Como lo indica la regla, esta Semana Santa acumuló records, tal como la señalaron expertos, operadores, funcionarios y empresarios.

El ministro de Interior, Florencio Randazzo, estimó que “dos millones y medio de personas viajarán en estos días en todo el país, todo un record”. Sin comparar con otros años, las cifras por sí solas impresionan, aunque habitualmente resulte una cifra sin significado por sí sola. Para dar una idea, es como si se moviera casi toda la ciudad de Buenos Aires, el 85 por ciento de su población, fuera del distrito y no regresara hasta después de cuatro días. Dos millones y medio de personas que de consumir en su ciudad pasan a hacerlo, en proporciones mayores, en un centro turístico. “El turismo de fin de semana suele tener un gasto superior al del verano. Por día tiene un promedio de gasto más alto que el del verano. Y eso no es sólo en Semana Santa, este fenómeno sucede con el turismo de escapada de dos o tres días”, explicó Fernández. De algún modo, ese consumo, mayor al consumo en la ciudad de origen, significa un poder adquisitivo dispuesto a gastarlo.

“Este verano, el nivel de consumo se superó con respecto a los años anteriores. Imaginamos que esa tendencia va a continuar durante este fin de semana. En cuanto a las reservas hoteleras, el nivel de ocupación es altísimo en todas las categorías”, añadió el presidente del Emtur.

La intensidad de las cifras del consumo desbordan, dicen, exaltan, impulsan, impactan, sin explicar demasiado. Mar del Plata, con el 85 por ciento ya cubierto, 330 mil plazas ocupadas sobre 390 mil, es la ciudad con mayor acceso de turistas en el país, en el fin de semana de la liturgia. El movimiento de ómnibus fue intenso, con 2369 unidades desde la terminal de Retiro. Un 11 por ciento más de circulación de ómnibus en las rutas nacionales. Tandil y Sierra de la Ventana, ocupación casi plena; Chascomús, un 90 por ciento; San Pedro, 85; San Nicolás, casi repleta, dicen las agencias.

Entre Capital y Chascomús se demoró cuatro horas por los atascamientos, el mismo tiempo que se demora en viajar a Mar del Plata en un día común. La policía calcula 45 autos en un minuto allá, 60 autos por minuto más allá. Cifras y más cifras por sí solas no parecen decir nada, pero que en conjunto hablan sobre capacidad adquisitiva y de consumo. La única que queda descolocada es la polémica por la inflación y el Indec.

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Caos y embotellamiento en la ruta, un indicador de la masividad de la afluencia turística.
Imagen: Télam
 
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