EL PAíS › UN SECRETARIO DE LA UNIVERSIDAD DE LA MATANZA DESMINTIó HABER RECOMENDADO A JAMES

Mal trago para Narodowski

Cristian Cabral, secretario técnico de la Universidad de la Matanza, dijo ante la Justicia: “No sólo no recomendé a James, sino que nunca supe que James trabajó allí”. Narodowski, el ex ministro macrista, había dicho que Cabral lo recomendó.

 Por Irina Hauser y Raúl Kollmann

La declaración que prestó el secretario técnico de la Universidad de La Matanza, Cristian Javier Cabral, complicó ayer al ex ministro de Educación Mariano Narodowski y a todos los vinculados al gobierno de la Ciudad y a Ciro James. Es que Narodowski argumentó que el espía James llegó a su ministerio por recomendación de esa universidad y mencionó específicamente a Cabral y a Rolando Echave. El secretario lo desmintió: “No sólo no lo recomendé, sino que nunca supe que James trabajó allí. Yo mismo fui contratado para asesorar a Educación en materia de contrataciones y estuve en el ministerio veinte meses. Nunca vi a James allí. Y quien era supuestamente su jefa, Roxana Barroso, tampoco me mencionó nunca que James trabajaba allí. Por otra parte, yo presenté informes todos los meses y guardo los recibos”. Esto contrasta con lo que ocurre con James: no hay rastros de que haya presentado algún informe o haya mandado mails o que exista cualquier papel que acreditara su trabajo. De esa manera, se refuerza mucho la hipótesis de que en Educación le pagaban a James, no hacía ningún trabajo, y la remuneración era en realidad por su labor de espía.

Hace sólo tres días, Narodowski repitió algo que ya había declarado en su primera indagatoria: que James llegó a su ministerio por recomendación de la Universidad de La Matanza. El lunes dijo que no se acordaba a quién de su propio ministerio se le hizo la recomendación, pero reiteró que quienes propusieron a James fueron Cabral y Echave. Por esa razón, Cabral fue citado ayer a declarar y lo hizo ante Oyarbide y su secretario letrado, Gustavo Russo. “Nunca recomendé, ni siquiera en forma personal, a Ciro James. Realicé trabajos de asesoramiento para el ministro Narodowski, pero él nunca me contó que James también estaba haciendo algún trabajo allí. Eso es extraño, porque supuestamente ambos éramos de la Universidad de La Matanza. Según he leído en los diarios, la jefa de James era Roxana Barroso, que también era la persona con la que yo trabajaba. Ella tampoco me comentó nunca que James trabajaba allí. Durante los veinte meses que asesoré al ministerio, yo concurría en forma frecuente. No tenía horario, pero iba habitualmente. Nunca vi a James allí. Otra situación inexplicable es que todos los abogados de la Universidad nos conocíamos, trabajamos en el mismo ámbito y nunca Ciro James nos dijo que estaba asesorando al Ministerio de Educación porteño”, señaló Cabral.

El secretario Legal y Técnico de la Universidad de La Matanza contó también que “mes a mes, fui entregando el informe de avance de obra de mi trabajo. Está por escrito y me daban un recibo. Esos recibos los guardo. Por supuesto que al mismo tiempo intercambiamos mails con el ministerio. Tengo copia de todo”. Este relato contrasta con la situación de James. No hay un solo informe, ni siquiera un mail, que sirva como prueba de que trabajó en Educación.

La declaración de Cabral refuerza las sospechas de que el supuesto asesoramiento de James en el Ministerio de Educación era una cortina de humo. No trabajó en esa cartera, cobró 7000 pesos por mes –uno de los contratos más altos– y ese dinero era en realidad para pagar su labor como espía.

En su indagatoria del lunes, Narodowski virtualmente le echó la culpa de la contratación de James a un hombre de extrema confianza de Mauricio Macri, Andrés Ibarra, ex gerente general de Boca Juniors. Narodowski dijo que gran parte del personal de la parte administrativa y de recursos humanos era incorporada por Ibarra. Con esa mención, dejó entrever que también James llegó al ministerio de la mano de Ibarra. Lo cierto es que tanto Palacios como Ibarra acompañaron a Macri, primero en Boca y luego en el gobierno porteño, lo que explica también la llegada de James al mismo lugar.

En la medida en que va avanzando la causa judicial, cada vez parece más evidente que James no tenía ninguna actividad real en Educación, salvo cobrar los 7000 pesos mensuales, y que su vínculo no era con esa cartera, sino con Jorge “El Fino” Palacios. Las comunicaciones con el ex jefe de la Metropolitana eran diarias, lo que demostraría que su trabajo estaba en la operación de espionaje y, como lo señala el testimonio de Cabral, no en el asesoramiento del ministerio porteño.

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El ex ministro de Educación porteño, Mariano Narodowski, había reiterado que desconocía a James.
 
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