EL PAíS › REQUIRIERON LAS COMUNICACIONES POLICIALES DURANTE EL DESALOJO

La Justicia quiere escuchar

El pedido lo hizo el fiscal Sandro Abraldes. Trata de establecer si fueron efectivos de la Federal o la Metropolitana quienes mataron a Rosemary Churapuña y Bernardo Salgueiro y determinar el grado de planificación de la represión. Los testimonios apuntan a los policías.

 Por Irina Hauser

En plan de desentrañar qué responsabilidad tuvieron la Policía Federal y la Policía Metropolitana en los asesinatos vinculados con el desalojo en Villa Soldati, el fiscal Sandro Abraldes requirió al Comando Radioeléctrico que le entregue de manera urgente todas las modulaciones policiales de ese día. La investigación no sólo intenta establecer si quienes dispararon las balas halladas en los cuerpos de Rosemary Churapuña y Bernardo Salgueiro fueron agentes de alguna de esas fuerzas, sino determinar el grado de planificación que tuvo la represión desplegada y si respondió a directivas puntuales de los uniformados a cargo del procedimiento. Una abogada que presenció los hechos en la Villa 20 aseguró que vio a un nutrido grupo de federales disparando escopetas tanto desde arriba como desde abajo del puente de la avenida Escalada en dirección al asentamiento. También aseguró que junto a ella había un hombre que recibió un balazo en la pierna y que el proyectil le había dejado un orificio de entrada y otro de salida, algo típico de las municiones de plomo.

El informe escrito del Cuerpo Médico Forense a la fiscalía confirmó, como informó Página/12, que tanto la chica como el joven murieron por el impacto de balas muy parecidas entre sí, que en ambos casos se describen como un “proyectil deformado de plomo desnudo de tipo posta de munición múltiple”, disparado a una distancia “superior a cincuenta o setenta centímetros”. El reporte dice que estas postas habrían sido disparadas por “armas largas”, que podrían ser escopetas tipo Itaka o armas tumberas, aunque no se inclina por ninguna de las opciones. Las escopetas que utiliza la Federal permiten el uso indistinto de balas de goma o de plomo. Al chico le dispararon de frente, en el abdomen, mientras que a la chica de costado, cerca de la axila. Aún no está establecido el calibre utilizado en ninguno de los dos casos. Tampoco se ha logrado establecer con certeza aún el horario en que falleció cada uno, aunque coincidiría con el transcurso del violento desalojo.

En la fiscalía esperan terminar de incautar hoy las armas utilizadas por efectivos de la Federal y la Metropolitana. Desde ambas fuerzas aseguran que sólo se utilizaron balas de goma. Varios agentes de la Federal y policías de civil que usaron escopetas. Los federales llevaban a la vez sus pistolas 9 milímetros. Los hombres de la Metropolitana portaban escopetas antidisturbios, aunque aún la Justicia debe determinar si tenían algún otro tipo de arma larga. Los cartuchos recogidos por vecinos tendrían el aspecto propio de las municiones de plomo. La Justicia pidió los listados de todos los policías que participaron.

Según allegados al expediente, por ahora “no hay elementos que permitan hablar de un enfrentamiento entre vecinos, bandas o narcos”. La Federal fue separada de la investigación judicial.

Para los investigadores es sumamente llamativo que los proyectiles que mataron a Charapuña y a Salgueiro fueran casi idénticos, más aún teniendo en cuenta que los alcanzaron a cada uno en una punta distinta del predio. A él, en la Villa 20; a ella, cerca de Los Piletones. Pero en ambos lugares había efectivos de la Federal. En base a las imágenes de televisión que muestran a los federales disparando con furia es que se decidió separar a varios policías, entre ellos los que fueron identificados “en acción”.

El fiscal Abraldes pidió las modulaciones policiales registradas por el Comando Radioléctrico desde la tarde del martes, con el objetivo de analizar cómo se desplegó el operativo, qué órdenes y por quiénes fueron impartidas a los efectivos que estaban en el lugar, cuáles fueron acatadas y cuáles no y qué decisiones se iban tomando en el momento. Es decir, se trata de saber cuánto de lo ocurrido estaba planificado, además de si existió interacción entre la Federal y la Metropolitana. Y suponiendo que se determine que los disparos mortales no fueron de armas policiales, sino tumberas, las comunicaciones de la policía podrían ayudar a determinar hasta qué punto las fuerzas “dejaron hacer”.

Ayer declararon las hermanas de Salgueiro, Griselda y Jorgelina, quienes no fueron testigos presenciales del asesinato del joven, pero dicen haber reconstruido por relatos de otras personas que le habría disparado la Policía Federal desde el puente. El testimonio más significativo, sin embargo, fue el de una abogada que había concurrido a la Villa 20, a pedido de vecinos que le informaron sobre el desalojo. La mujer relató que vio a Salgueiro cuando varias personas lo cargaban para llevarlo al centro de salud de la zona, y que en ese instante había efectivos de la Federal disparando a mansalva desde arriba y abajo del puente, en dirección a la villa. Además, relató que junto a ella había un hombre que había recibido un disparo en una pierna, que tenía un orificio de entrada y de salida. “Eso no es una bala de plomo”, le dijo ella. La pesquisa sobre éste y otros heridos está a cargo del juzgado correccional 14, pero Abraldes ya intenta incorporarlos a su investigación.

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La toma en el Parque Indoamericano se expandió ayer con cientos de nuevos ocupantes.
Imagen: Leandro Teysseire
 
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