EL PAIS › EL GOBERNADOR DE MISIONES, MAURICE CLOSS, LUEGO DE SU CONTUNDENTE TRIUNFO POR EL QUE FUE REELECTO

“Vamos a aportar 300 mil votos a la Presidenta”

Closs ganó su reelección con el 75 por ciento de los votos. Las fuerzas opositoras que lo siguieron rondaron el 6 por ciento. Pese a eso descree de una proyección nacional y afirma que ahora lo preocupa la reelección de Cristina Kirchner.

 Por Miguel Jorquera

Desde Posadas

El día después de la elección, Maurice Closs se mostraba sereno y dispuesto al diálogo. Con el 90 por ciento de las mesas ya escrutadas, ganó su reelección como gobernador de Misiones con el 75 por ciento de los votos, mientras las dos fuerzas que disputan el segundo lugar apenas superan el seis por ciento. En su residencia, el gobernador recibió a los enviados de los diarios nacionales y habló de todo. Dice que ahora está ocupado en sumar 300 mil votos misioneros para la reelección de la Presidenta y en gobernar cuatro años más su provincia. De apenas 40 años, descree de promover su proyección nacional ahora porque “no suma”, asegura que no va a hacer nada para intentar un tercer mandato como gobernador y jura que jamás pensó en ser el compañero de fórmula de Cristina Kirchner porque tiene “el mismo origen radical de Cobos”.

–¿A qué le adjudica un triunfo tan contundente si en la provincia siempre hubo elecciones ajustadas?

–Yo gané con 36 años de edad y con el 36 por ciento de los votos, hace tres años y algo. Hemos construido un modelo de extremo contacto con la gente. Inaugurando obras, con proyectos productivos, yendo al aniversario del pueblo, actividades deportivas, en las buenas y en las malas con la gente. Diciéndole lo que se puede hacer y lo que no. Sacarme una promesa a mí es bastante complicado.

–¿Sólo eso?

–Además, como toda provincia del norte debe administrar bien los recursos y yo lo hago muy bien. Con toda la estrechez de nuestra coparticipación federal, asignamos lo mejor que podemos los recursos del Estado. También porque desde 2003 construimos este espacio político, donde primero yo acompañé a Carlos Rovira y ahora él me acompaña. Es una unidad política que ha dado muy buenos resultados en la política y en la gestión de gobierno. El pueblo misionero valora este espacio político y por eso nos ha acompañado.

–¿Por qué afirma que la Renovación no pretende tener proyección nacional?

–Estamos preocupados y ocupados por el futuro inmediato. Nos ocupa el triunfo de Cristina y vamos a hacer todo lo posible para que más de 300 mil votos, que no es poco en el esquema nacional, vayan para que la Presidenta sea reelecta. Eso es lo que se discute. Además creo que esto de las proyecciones nacionales vinculadas a una situación etaria, “este muchacho es joven”, son anticipaciones que no suman.

–¿No le interesa tener una proyección política para 2015?

–Me interesa hacer un buen gobierno y los buenos gobiernos son premiados. Yo he sido premiado con la única reelección que puedo tener. Soy una persona con mucho arraigo, me gusta mucho andar dentro de mi provincia y no tengo esa misma vocación de andar trotando provincias.

–¿Intentaría como Rovira tener una reelección indefinida en la provincia?

–No, absolutamente.

–¿Qué experiencia le queda de ese intento en 2006?

–Fue un intento en un momento en que la Renovación era muy joven, había que consolidarla y se entendió que era el mejor camino para hacerlo. Se probó de una manera directa con el pueblo, de frente; decíamos “nosotros queremos esto”. Y el pueblo dijo “no estamos de acuerdo” y se terminó la discusión. A renglón seguido comenzamos a trabajar y me tocó continuar este proceso.

–Todavía conservan un sistema electoral con lemas municipales. ¿Por qué no adhirieron a la ley nacional de internas abiertas y obligatorias?

–En Argentina, como país federal, las provincias tienen absoluta autonomía, es más, los municipios pueden hacer su propia carta orgánica en la Misiones. Ninguno está obligado a tener ley de lemas, está en su carta orgánica.

–Es un sistema cuestionado.

–La ley de lemas es una herramienta buena de apertura y participación. Por un lado usted escucha que “están los mismos de siempre, los zares, los señores”. Esta ley provocó muchos cambios el domingo. Derrotas de muy buenos intendentes, pero como venían de una o más reelecciones, la gente dijo “cambio”. Hay intendentes que ganaron con cero de trayectoria política, gente nueva. Eso provoca una oxigenación, entonces hay que valorarlo. En 2007 hicimos abuso de los lemas. Pero no fue en este caso.

–¿Está en desacuerdo con la ley de internas abiertas?

–El país viene de un proceso, como en el 2003, donde se armaban neolemas nacionales de candidatos y los partidos todavía no están consolidados. Cada uno iba con su partido amigo y no competía dentro de la interna. Se estableció una norma para que eso no suceda, pero nadie va a competir dentro de esa interna. No es que la ley es buena o mala, sino que en 2011 no fue utilizada porque las fuerzas políticas decidieron cada una competir por su propio carril.

–¿Qué lectura hace del pobre desempeño de la oposición en Misiones?

–Quisieron hacer la campaña de Obama y no eran Obama. Obama puede hacer una campaña por Facebook y por Twitter porque lo conoce todo el mundo. Pero eso se logra cuando recorriste tu país, tu provincia y te conoció la gente, conociste los problemas y ahí podés hacer una campaña virtual. Pero primero tenés que caminar, la gente no vota al que no conoce.

–El Indec le adjudica a Misiones el índice más alto de pobreza del país.

–El Indec lo que dio fue una cifra de la ciudad de Posadas, que es lo único que mide. Que como todo el norte argentino tiene niveles de pobreza que rozan el 20 por ciento, pero esa misma medición te daba a principio de siglo, en el 2000, el 60. Venimos resolviendo mucho. No quiero comparar con otras provincias, pero Misiones no tiene un problema tan tremendo como se lo quiere pintar. Si mirás el panorama de las capitales de la mayoría de las provincias argentinas, sus padrones electorales concentran del 50 al 70 por ciento de la población. Y nosotros acá tenemos el 27, está más repartida la población. Hay pueblitos pequeños, con unidades productivas y también con pobreza. Esa curva viene descendiendo pero también nos preocupa mucho ese 20 por ciento.

–¿La inflación que mide la provincia triplica a la del Indec?

–No sé si triplica. El problema de los precios existe en la Argentina, pero es más complejo que sólo la suba. Por ejemplo, la política de subsidios, porque a los subsidios se los termina devorando el país central. Por eso, nosotros, con los problemas de pobreza, de falta de desarrollo industrial y que no tenemos gas, no recibimos esos subsidios que sí recibe el Conurbano o la Capital.

–¿Qué otra política del gobierno nacional cambiaría?

–Replantearía el tema de las protestas, y no que según quién haga el piquete vale o no. El piquete no vale para nadie. Afectar el derecho del otro está mal siempre. Y en eso tiene que tener mucho cuidado la prensa, porque cuando te cierran el paso a vos “es una aberración”, y si a los que cortan les tiran agua “es represión”. La situación con los conflictos sociales hay que resolverla de manera civilizada y que nos permita gobernar.

–¿Se imaginó en algún momento ser candidato a vicepresidente?

–No, nunca. Y en esto había una cuestión objetiva: tenía el mismo origen que Cobos.

Las viviendas de las Madres

–Misiones construyó viviendas con la Asociación Madres de Plaza de Mayo. ¿Tuvo inconvenientes?

–Yo fui pasito a pasito. Cuando me dijeron que había 500 viviendas, dije primero quiero ver 50 y ahí están, paraditas. Son lindas las casas, eso hay que reconocerlo, están bien terminadas, con electrodomésticos, con un tamaño superior de metros cuadrados, con bañera. Y ahora queremos traer 100 más, que ya las están empezando.

–¿También con las Madres?

–Sí, sí.

–A grandes rasgos, el costo de cada vivienda se calcula que ronda los 300 mil pesos. ¿No es un poco caro?

–Las viviendas en los planes federales están en torno de los 200 mil, a lo que hay que sumarle la infraestructura adicional, como calles, lugares comunes, amoblamiento. Además, en este caso son mucho más grandes, lo que incrementa el valor final por la cantidad de metros cuadrados construidos.

El reclamo de coparticipación

–Usted ha sido insistente en sus reclamos sobre una mayor Coparticipación Federal. ¿Considera que en esta nueva gestión podrá confeccionarse una nueva ley?

–Es un dilema que tiene la Argentina, porque hace falta poner de acuerdo a los 24 gobernadores, a las dos Cámaras del Congreso y creo que la Constitución del ’94 resolvió muy mal el tema. Eso dejó a provincias como la nuestra extremadamente relegadas. Creciendo, porque Misiones no expulsa gente, recibe gente con la poca plata que recibe. Misiones es la octava provincia del país y, per cápita, la coparticipación es baja. Si nos comparamos con las cuatro provincias vecinas, cada cien pesos que nosotros recibimos, Chaco recibe 143; Corrientes, con un poco menos de población, 125, y Formosa, con la mitad de la población de Misiones, recibe 110.

–¿Cómo lo soluciona?

–Nosotros armamos lo nuestro, que es la recaudación provincial con un sistema rígido que es lo que nos permite recaudar como para llevar adelante las políticas de Estado. Cada vez que yo planteo esto, el gobierno nacional lo sabe y nos ayuda con distintas acciones como para de alguna manera morigerar la situación. Ahora esto no resuelve el hecho de que vos todos los meses cuentes con un ingreso que te permita planificar.

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El gobernador de Misiones, Maurice Closs, atendió ayer en su residencia a los enviados de los medios nacionales.
 
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