EL PAIS › SE DILATA LA INVESTIGACION SOBRE LA MUERTE DEL FISCAL DE LA UFI-AMIA

Sin definiciones sobre los troyanos de Nisman

 Por Irina Hauser

La fiscal Viviana Fein intentó realizar medidas de prueba para corroborar si alguien trató de instalar y operar un virus troyano en el celular de Alberto Nisman, para espiarlo, pero todavía no logró concretarlas. La jueza Fabiana Palmaghini, que debe ordenarlas, le devolvió el oficio en tono algo displicente pidiéndole precisiones y verificaciones sobre los lugares a inspeccionar. Ya tuvieron un encontronazo similar por la información sobre los e-mails del fiscal fallecido que Fein pidió a Estados Unidos, y que hasta ahora ese país se resiste a enviar. A la fiscalía le interesa particularmente la cuestión del troyano y de los correos electrónicos como parte de una línea que apunta a establecer las circunstancias en las que vivía Nisman y si recibía amenazas o intimidaciones. La dilación de ciertas averiguaciones conspira contra sus planes de tener un dictamen hacia febrero. Tampoco suma al esclarecimiento el informe que entregaron los peritos de la Policía Metropolitana la semana pasada sobre el celular y la computadora. Fein difundió un comunicado que cuestiona la “filtración” de información para que a través de publicaciones periodísticas se conocieran detalles del informe tecnológico lo que, según advierte, podría “afectar el resultado de medidas de prueba”, que de todos modos no pudo efectivizar todavía. La fiscal cuestionó a quienes pudieron haber sido fuente de información y a Clarín. Sostuvo que fue uno de los que “más duramente ha sido crítico respecto de la investigación” y por eso “es absolutamente paradójico” que publique precisiones que podrían afectar la pesquisa, según su planteo.

Como sea, el informe que recibió Fein de la Policía Metropolitana –que se ha volcado hacia la línea de Sandra Arroyo Salgado– abre un horizonte más pantanoso que diáfano, sin respuestas imaginables. Acerca del “troyano” dice que se habría intentado introducir a través de un archivo que apareció en el correo Yahoo de Nisman con el nombre “estrictamente secreto y confidencial.pdf.jar”. Se trata, explica el documento, de un archivo potencialmente dañino de acceso remoto. Pero ese programa solo servía para infectar alguna computadora pero no para un teléfono con Android. Aclara que se usa como base para otras aplicaciones espías y que lo usan los hackers. Aun así dice que “el código malicioso encontrado en el celular no tiene efecto alguno sobre el sistema operativo del mismo”. Cuando empezaron a rastrear el origen dieron con una dirección IP en Entre Ríos, de un aparente proveedor de Internet.

Los peritos plantearon que esa era una pista a seguir, y las medidas de Fein apuntan en ese sentido. Palmaghini la cuestionó por no haber corroborado, por ejemplo, si la supuesta proveedora de Internet en Entre Ríos era tal. Sin disponer de algunos datos específicos al respecto, la jueza no dispone las medidas. El documento de los informáticos de la Metropolitana explica todas las potencialidades espías del troyano detectado (como saber la ubicación de la computadora infectada o abrir una página en el navegador web del infectado) pero que en este caso no entraron en funcionamiento por una incompatibilidad de base. Lo que no está claro es si se buscaba que se activara en la computadora de Nisman.

Un dato llamativo de las conclusiones de los peritos policiales es que dicen que no se puede establecer si Nisman abrió la computadora el domingo a la mañana porque no se sabe si el reloj de la pantalla estaba bien. Si Nisman estaba vivo el domingo 18 de enero a la mañana, eso podría desligar a Lagomarsino de su muerte. El informe no tiene un cuenta un dato esencial: Página/12 verificó en su server que desde la dirección de IP de la computadora de Nisman se accedió al diario pasadas las 7 de ese domingo. El reporte también habla de que al celular de Lagomarsino lo captan antenas de Puerto Madero a las 20.50 del sábado 17 de enero, cuando las cámaras a esa hora lo muestran en la autopista y luego en su casa. Todavía falta que entreguen sus dictámenes informáticos los peritos de parte, Marcelo Torok (Lagomarsino) y Gustavo Presman (Arroyo Salgado).

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La fiscal Viviana Fein se quejó por filtraciones a la prensa.
Imagen: DyN
 
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