EL PAíS › MACRI HABLO DE SUS POSIBLES PLANES PARA EL 2007

“Me apoyan peronistas”

El electo diputado dijo que el peronismo está muy disperso y que muchos apoyan su proyecto, al tiempo que advertía a Sobisch que será candidato a presidente “quien esté mejor preparado”.

“Será candidato quien esté mejor para sacar a la Argentina adelante.” Con esa frase cuidadosamente medida Mauricio Macri salió a ponerle freno a las aspiraciones de su aliado neuquino, el gobernador Jorge Sobisch –que empapeló las carteleras porteñas con un afiche en el que lanzó su candidatura presidencial para 2007–, y comenzó a mostrarse como el principal referente opositor del centroderecha tras su triunfo en las elecciones porteñas del domingo. El diputado electo por Propuesta Republicana (PRO) aseguró que proyecta extender su fuerza política a todo el país, mientras ya trabaja en la articulación de sus bloques parlamentarios en la Legislatura y el Congreso Nacional, y resaltó que hay un “peronismo muy disperso”, aunque destacó que muchos justicialistas apoyan su proyecto.
Al enfrentar a los periodistas –ayer a la mañana en la puerta de su casa del selecto Barrio Parque–, Macri dio muestras de que no piensa dilapidar la proyección nacional de su triunfo en la Capital: su discurso ya no se resumía sólo a los problemas que enfrentan los porteños sino que habló de las candidaturas presidenciales, de economía y del desarrollo nacional de Propuesta Republicana, rescatando incluso al derrotado Ricardo López Murphy.
Con la respuesta a los afiches de Sobisch, Macri puso sobre la mesa de discusión su propia postulación presidencial, cosa que había comenzado a entusiasmar a sus allegados tras el triunfo en Capital y a pesar de que en los últimos días de la campaña había afirmado que en dos años intentaría llegar a la Jefatura del Gobierno porteño. Pero Macri esquivó definiciones e insistió en presentar a la coalición PRO como “una alternativa nacional para el 2007, sin descuidar y dejar de trabajar cada uno en lo suyo”.
“Me cae muy bien”, respondió el electo diputado nacional sobre los afiches y comentó que habló con el gobernador neuquino, aunque no dijo que temas trataron. De todas maneras, disparó que “será candidato quien esté mejor para sacar a la Argentina adelante”, al intentar un freno a las aspiraciones del neuquino, con quien mantiene un acuerdo político al margen de las alianzas que tejió con el PRO.
Macri se empeñó en construir una imagen que transmita “su capacidad de gestión” y siempre se mostró más interesado en alcanzar cargos ejecutivos, que llevaron incluso a menospreciar la tarea parlamentaria cuando aseguró que para él la labor como diputado nacional sería “part time” porque no requería de tiempo completo. Pero el presidente de Boca también rinde culto a los tiempos políticos. Lo demostró cuando evaluó –con encuestas de opinión entre sus manos– si su candidatura se lanzaría en Capital o la provincia de Buenos Aires.
Ayer, con el cómodo triunfo porteño en su bolsillo, también habló de economía. Se mostró “preocupado” por la “inflación” y dijo que los aumentos en los precios de las mercaderías de primera necesidad son más altos que los índices que difunde el Indec. Macri sostuvo que respeta “mucho a los técnicos del Indec”, pero señaló que “el 1,2; el 0,8 (de inflación) cuando uno va con el changuito al supermercado no se nota, hay valores mucho más alto”.
Macri también resaltó que hay un “peronismo muy disperso”, al evaluar los resultados en la provincia de Buenos Aires, y destacó que muchos justicialistas apoyan su proyecto. Aunque el empresario rechazó hablar de la contundente caída del duhaldismo en territorio bonaerense, sostuvo que “hay una expresión nueva en la política que significa que la gente apuesta a la renovación”. Se distanció de Duhalde, pero tendió otros puentes cuando dijo que el triunfo kirchnerista “es importante”, pero que también se construyó con el aporte de “buenas administraciones” como “(Juan Manuel) De la Sota (Córdoba) y (Juan Carlos) Romero (Salta)”.
También se refirió al tema Cromañón. Dijo que no se podía “usar para nada” en la campaña, cuando se le preguntó si la tragedia que provocó la muerte de194 personas incidió en el resultado a su favor. Sin embargo, aseguró que la tragedia de Cromañón fue un hecho “absolutamente evitable con una buena gestión”, en indirecta alusión al jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra. En ese sentido, aprovechó para enlazar al presidente Néstor Kirchner con Ibarra y volvió a recordar, como en campaña, que el jefe del Estado “pidió el apoyo de su continuidad” en 2003.
Fortalecido por el triunfo en las urnas, Macri comenzó a utilizar los derechos que da la victoria como empezar a marcar el terreno de las candidaturas y delinear alianzas. Aunque por ahora prefiere no calzarse en público el traje de candidato presidencial.

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Mauricio Macri dijo que ayer mismo habló con su aliado, el gobernador neuquino Jorge Sobisch.
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