EL PAíS › SIN GAS PARA LAS USINAS, POCO PARA INDUSTRIAS

La estrategia del día a día

Pese a que el frío amenaza con durar, el Gobierno sigue apostando a restringir la energía sólo a los grandes consumidores.

 Por Raúl Dellatorre

La ola polar volverá a poner a prueba esta semana al sistema energético, en general, y a la estrategia oficial para afrontar la emergencia, muy particularmente. Las bajas temperaturas de anoche en buena parte del territorio nacional, pero en especial en el área metropolitana bonaerense, donde se concentra la mayor proporción del consumo de energía del país, elevaron la demanda de gas y electricidad. Aunque recién hoy se podrá medir la magnitud del fenómeno, cuando las bajas temperaturas coincidan con un día laborable. Por ahora, el Gobierno sigue confiando en superar el pico de demanda sin recurrir a restricciones en los consumos domiciliarios ni en el alumbrado público.

Entre hoy y el jueves deberán extremarse las condiciones que se han venido dando en las últimas semanas para asegurar el abastecimiento a los hogares, tanto de electricidad como de gas. Esa era la apreciación que ayer tenían tanto las autoridades del área energética como los responsables de las empresas privadas del sector.

El sistema eléctrico seguirá funcionando prácticamente al borde de la saturación. Las usinas hidroeléctricas de la zona del Comahue, pese a que ya han agotado las reservas de agua en represa, seguirán siendo fuente de generación en toda su capacidad actual. De acuerdo con lo que ya anticiparan las autoridades de la cuenca, esto acerca peligrosamente el término en el que, por lo menos, Piedra del Aguila y Alicurá quedarían fuera de servicio, por insuficiente agua para operar. Se estima que ello podría suceder en los últimos días de esta semana, si no se hace previsión de reservas y no se producen lluvias que alimenten el caudal del río Limay. Algo que no figura en los pronósticos meteorológicos. Sin esas dos centrales en servicio, el sistema eléctrico interconectado perdería una potencia de 800 a 1000 megawatts, aproximadamente el 5 por ciento de la necesaria para atender la demanda por estos días.

Dentro del sistema del Comahue, seguirían produciendo El Chocón y otras centrales menores. El Chocón, ubicada aguas abajo de Alicurá, Pichi Picún Leufú y Piedra del Aguila, es reservorio además para el riego de toda la zona agrícola de Río Negro y Neuquén. Por ello, el nivel de su embalse se preserva privilegiándolo respecto de los anteriores. Al actual ritmo de demanda, su aporte al sistema eléctrico se estima que podría durar hasta el 20 o 22 de julio, como máximo (10 o 12 días más).

La apuesta audaz que está haciendo el Gobierno es utilizar toda el agua de las represas ahora, esperando que antes de esa fecha límite para las usinas del Comahue las lluvias aporten el líquido que falta en las represas. Mientras tanto, se mantendrá la restricción para el uso de energía eléctrica en las industrias de 16 a 24 horas, que no podrán sobrepasar el consumo del año 2005.

Las centrales térmicas de ciclo combinado seguirán produciendo electricidad, pero sin utilizar gas. Es decir, consumiendo combustible líquido, lo que encarece el proceso. Pero, además, limita aproximadamente en un 10 por ciento su capacidad de generación. La restricción del uso de gas en las centrales es parte de la política que se viene aplicando para ese fluido y que se verá profundizada a partir de hoy. Esto es, para privilegiar el consumo domiciliario de gas, volverán los cortes a la industria con contratos de consumo interrumpible, pero también a aquellos con contrato en firme “pero con ventana interrumpible” (autoriza a las distribuidoras a cortar el servicio, previo aviso, en una cantidad limitada de días al año).

Las centrales eléctricas absorben normalmente entre el 35 y 40 por ciento del gas disponible en los meses de baja demanda domiciliaria, pero baja al 20 por ciento entre julio y agosto. La industria consume entre 36 y 38 por ciento en períodos de baja demanda de gas y se limita al 20 por ciento en los meses invernales. Este invierno, en particular en fechas de emergencia como las de esta semana, el gas disponible para usinas térmicas será nulo y para la industria, bastante menor que el 20 por ciento mencionado. Entre ambos aportes, se espera cubrir la demanda domiciliaria, que suele llegar al 35 por ciento de la disponibilidad total de gas en la temporada de alto consumo pero que, este año, se presume que será mayor. Aunque con alguna caída en la presión habitual, los consumidores residenciales seguían ayer recibiendo el gas en sus domicilios. Tampoco hubo conflicto con el suministro eléctrico. Pero el sistema sigue al límite. Y el Gobierno sigue apostando a la resolución del conflicto día por día. ¿Mañana? Ya se verá.

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Plaza Constitución, blanqueda por la nevada de ayer.
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