EL PAIS

Otras voces

- Miguel Cantilo: Lo primero que pienso ante la noticia de la muerte de Luis es que su ser debe estar liberado de una enfermedad muy dolorosa. Perdí a mi compañera hace un año, y sé lo difícil que es atravesar por esta situación. Siento que era un espíritu libre y que, libre de esta convalecencia, ahora debe estar aún más libre. Pero lo más importante es su paso por el planeta: su obra fue tan valiosa, que va a poder ser juzgada por las generaciones venideras, y nos enorgullece a todos los que formamos parte de esta corriente de música y poesía. Ha sido una de las banderas más altas que se han levantado entre nosotros. Siempre lo recordaremos y estaremos junto a su obra, así como ha pasado con grandes músicos, para que las nuevas generaciones la tengan y aprendan. En su trayectoria ha habido muchos picos creativos, y a mí me sedujeron todos. Siento que su último concierto fue el broche de oro de una carrera brillante. Pero repito: lo más importante es que todo eso está al alcance de la gente, no es algo que está oculto, o por lo que hay que pagar un alto precio, es un legado que está a disposición de todos los que pueden interesarse por la buena música argentina.

- Fernando Ruiz Díaz (cantante de Catupecu Machu): Un artista, cuando muere, no se va. La del Flaco queda acá para todos. Antes de despedirlo con un Chau Flaco le digo: “Muchas gracias, Flaco”. Para mí, Spinetta fue un héroe. Me acuerdo de cuando dejó de tocar por un tiempo, y frente a las insistencias de su familia, de sus amigos y de los músicos, él dijo: “Wall Disney está congelado hace años y la gente sigue viendo dibujitos”. Pude conocerlo y saber que era un tipo bárbaro. Cuando pasó lo de Gaby (Gabriel Ruiz Díaz, bajista de Catupecu Machu que sufrió un grave accidente del que aún se está recuperando), Guillermo Vadalá, que en ese momento tocaba con Spinetta y había sido productor de bajo de Gaby, me dijo que el Flaco quería saludarme. Me dio mucha fuerza en ese momento, me dijo cosas muy lindas. Tengo cantidad de símbolos asociados a Luis: verlo tocar la guitarra y pensar en querer hacer eso, ser chico e ir a las Barrancas de Belgrano a verlo tocar gratis y flashear, o cuando Gaby lo votó en una encuesta de Página/12 como el artista argentino influyente, categoría en la que ganó el Flaco, de manera indudable. Para mí él y su obra son una inspiración muy fuerte. En una charla me dijo algo que me marcó para toda la vida. Fue en 2003: “Fernando, te tengo que decir algo. Catupecu me hace acordar a Pescado Rabioso. No por la música, por esa cosa de ayudar al complot universal para que explote todo”. Ahora, que la plaza de Cosquín se llame Próspero Luis Alberto Spinetta.

- Lito Vitale: Fue el gran padre del rock argentino, además de ser el músico de rock por excelencia, el fundador del rock en castellano. Lo que nos queda de él es su gran arte y su cabeza pensante. Fue un músico de avanzada. No se quedaba. Siempre trató de superarse, nunca se quedó quieto. Era intuitivo y genial. La noticia de su muerte es una gran tristeza. Tengo un recuerdo hermoso de él.

- Rodolfo García: Era una gran persona y un tipo de una riqueza interior infinita. Todo eso lo traducía en melodías, armonías y poesías. Todo lo que uno puede escuchar de él no es otra cosa que su alma puesta en exposición. Nos tocó vivir juntos una historia en la música, pero para mí era más que un hermano. Tuvimos una amistad que no se interrumpió nunca, primero en grupos amateurs, barriales, después en Almendra y en diferentes épocas de nuestra vida. Era un tipo increíble, fantástico como amigo y como persona.

- Moris: Spinetta ha mantenido a lo largo de estos años un estilo, una forma, una coherencia y una poética más allá de los vaivenes de las industrias y el comercio. Hemos perdido a un gran poeta. Venía a verme en mis primeras épocas, se emocionaba. Nos hemos encontrado en varios recitales, tocamos juntos, tomábamos cafés y charlamos. Fue muy sorpresiva su muerte, yo pensé que tenía un resto de tiempo, que podía tener la posibilidad de curarse. Esto ha impactado mucho, por la velocidad y el desenlace tan rápido que ha tenido. Quiero darle un cariño muy grande a sus hijos.

- Guillermo Vilas (tenista y padrino de Dante Spinetta): La desaparición física de Spinetta es un golpazo terrible. Se trata de una pérdida muy importante para la gente. Tuve la fortuna de haber compartido momentos muy lindos con Spinetta. Era una persona que tenía rigor en su trabajo, era innovador y se esforzaba por hacer las cosas bien. Cuando le dieron el alta creí que estaba bien. No conocía mucho el mundo de la música, me parecía un mundo aburrido, hasta que asistí a un concierto de Pescado Rabioso, y no dormí; iluminó a la gente. Me enseñó un nuevo camino y a partir de ahí fui a muchos conciertos, a los ensayos, tengo muchas fotografías juntos y nos hicimos amigos. Personas como Spinetta no deben irse de este planeta. Es una gran pérdida, especialmente para las personas que lo tenían como referente.

- Héctor “Pomo” Lorenzo: Con la muerte de Spinetta se fue la música, sin él no queda nada. Lo que soy se lo debo a él y ahora estoy roto porque se fue un pedazo mío. Con Luis viví 17 años de música. Y lo que me viene a la cabeza es Spinettalandia, que fue lo primero que hicimos. Fueron nuestros primeros palitos. Spinetta alimentó la vocación de muchos músicos porque se encargó de montar una fábrica de talentos. Compartí más que música. Viajamos a Europa juntos y salimos a pedir por los Campos Elíseos para comer una baguette con camembert. Sabía de la gravedad del estado del Flaco, igual que lo sabíamos todos porque la familia de Luis se encargó de cuidarlo para que su figura no estuviera bastardeada por los medios.

Producción: María Luz Carmona, Karina Micheletto y Luis Paz.

Compartir: 

Twitter
 

 
EL PAIS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2018 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.