SOCIEDAD › GRAN BRETAñA PROCESARá A LOS HOMBRES QUE CONTRATEN PROSTITUTAS FORZADAS

El cliente que no tiene razón

Para combatir la trata de mujeres, el gobierno británico perseguirá penalmente a los clientes de prostitutas manejadas por proxenetas. También les impondrá multas. Ignorar la explotación de la mujer no servirá de eximente.

 Por Walter Oppenheimer*

Desde Londres

La ministra del Interior del Reino Unido, Jacqui Smith, quiere que los clientes de mujeres que son obligadas a prostituirse a la fuerza sean procesados, con independencia de que el cliente conozca o no la situación de la prostituta. La medida, que los abogados ya han advertido que es de difícil aplicación, tiene sobre todo una intención disuasoria: se trata de que el potencial cliente tenga en cuenta que el desahogo sexual puede acabar costándole una multa de hasta 1000 libras (1200 euros) y la inclusión de su nombre en el registro de antecedentes penales.

Esa iniciativa forma parte de una serie de medidas que se van a poner en marcha para combatir el tráfico de mujeres y la figura del proxeneta. El gobierno británico estudió durante varios meses los modelos antagónicos sobre la prostitución que se aplican en Holanda y en Suecia. El permisivo modelo holandés, con lugares específicamente autorizados para que ahí se pueda ejercer la prostitución, fue descartado porque no consiguió que se redujera el número de mujeres que son forzadas a ejercer la prostitución. El modelo sueco de prohibición total del sexo de pago también ha sido descartado porque su éxito en Suecia, donde se estima que había un total de 1500 trabajadoras del sexo concentradas en tres ciudades, no parece exportable al Reino Unido, que tiene unas 80.000 prostitutas dispersas por todo el país. Las autoridades estiman que unas 4000 de ellas están ejerciendo la prostitución en contra de su voluntad, forzadas por proxenetas o incluso atraídas con engaños al Reino Unido y luego encerradas en prostíbulos, incapaces de escapar o de denunciar su situación a través de los clientes por miedo a las represalias.

Las medidas por las que apuesta el gobierno británico incluyen una campaña publicitaria centrada en concientizar a los compradores de sexo sobre el drama de la explotación sexual, modificar la ley para que sea más fácil procesar a quienes recurren al automóvil para utilizar la prostitución callejera y aumentar los poderes de la policía para cerrar por al menos tres meses los prostíbulos vinculados a la explotación sexual. En la actualidad pueden reabrir enseguida, salvo que se hayan encontrado pruebas de consumo o tráfico de drogas duras.

Las medidas propuestas son las siguientes:

- Procesar a los clientes de personas obligadas a prostituirse.

- La ignorancia no será eximente y el cliente quedará con antecedentes penales y pagará 1200 euros.

- Procesar a los clientes que tengan sexo en el coche o cerca, aunque sea por primera vez.

- Cierre por tres meses de los prostíbulos vinculados a explotación sexual.

* De El País, de Madrid. Especial para PáginaI12.

Compartir: 

Twitter

El gobierno británico calcula que unas 4000 mujeres ejercen la prostitución contra su voluntad.
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.