SOCIEDAD › SE ENTREGO JOSE PARDINI, CONSIDERADO CLAVE EN EL CASO BERGARA. PERO NO FUE RECONOCIDO

El más buscado ya no lo es más

Los investigadores quieren considerarlo como la pieza clave del secuestro de Bergara. Ayer, después de 20 días prófugo, se entregó a la Justicia. Sospechan que su auto fue utilizado en el secuestro del empresario. Por el momento, el jefe Salcedo se queda.

 Por Horacio Cecchi

En la madrugada de ayer, desparramando suspiros de alivio en el más alto sillón de la Bonaerense, se entregó quien según fuentes del caso es el hombre clave en el secuestro del empresario Leonardo Bergara: el ex Bonaerense José Pardini. La detención dio aire al jefe policial Daniel Salcedo. El propio Scioli sostuvo que los cambios serán graduales y momentáneamente no tocarán la cúpula. Las sospechas se concentran, al parecer, en el pasado de Pardini y en su Renault 9 gris, patente THC 789, que fue enviado a peritar en busca de rastros: creen que en ese auto fue secuestrado Bergara. No quiere decir nada. En el caso Bergara nada es tan visible como parece, y nadie puede anticipar como un oráculo que las pruebas, en este caso sobre Pardini, puedan mantenerlo tras las rejas ni que su defensa pueda argumentar y liberarlo. Por la tarde, Pardini participó en una rueda de presos para que Bergara, su esposa y los dos albañiles que presenciaron el secuestro intenten reconocerlo. No lograron identificarlo. Hoy, Pardini, el cuarto detenido, declarará. Hasta la fecha, la supuesta banda sigue siendo mixta, mitad polis, mitad ex polis.

Desde la perspectiva pública de Bergara, no reconocer a quien es sindicado por los investigadores como el hombre clave, tiene sentido: “Estuve con los ojos vendados todo el tiempo”, declaró el ex secuestrado. Y aunque su esposa y los albañiles no podrían decir lo mismo, es cierto que cuando capturaron a Bergara los secuestradores estaban enmascarados. Pero también es cierto que la no identificación de Pardini y del resto de los detenidos da pábulo a la otra vertiente, la que analiza los pasos de la familia. Porque, en tren de supuestos, qué lógica tendría revelar lo que se quiere ocultar.

El abogado de Pardini, luego de que éste se entregó, dijo a la prensa que “se enteró que era buscado por los medios” y que el Renault 9 gris no fue secuestrado por la Justicia de la puerta de la casa de Pardini sino de su remisería. Las pericias que buscan rastros de Bergara en ese vehículo, y la investigación sobre la propiedad del auto son claves. Según Angeles Pardini, hija del detenido, los papeles del auto estaban a nombre de ella. No sirve demasiado a la defensa , pero para acusarlo deberán tener mucho más que la graciosa coincidencia de la patente de raíces canábicas (THC es el Tetra Hydro Cannabinol, componente alucinógeno de la marihuana).

Según declaró la joven, los veinte días en que su padre estuvo prófugo, “estuvo en casa”, dijo que se realizó un allanamiento un miércoles por la mañana y que su padre regresó recién por la noche. Y que la policía no regresó más. ¿Es posible? Sí, es posible, lo que apuntaría a la inocencia del exonerado. Pero también es posible que Pardini pudiera contar con buena cobertura desde dentro. Lo que lo transformaría en el hombre clave. ¿Clave por lo que podría haber hecho o clave por lo que sabe?

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Bergara y su esposa (intenta cubrir su rostro) entran a la DDI de Quilmes. No identificaron al detenido.
 
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