SOCIEDAD › MENOS ESTACIONES O MáS FRECUENCIA

Línea A, el regreso

Mientras corre la cuenta regresiva para la reapertura de la línea A del subte, prevista para el 8 de marzo, legisladores porteños advirtieron que a partir de ese día el ramal funcionaría con cinco estaciones menos, con un recorrido corto de Plaza de Mayo a Primera Junta, para compensar la menor cantidad de trenes en circulación. Los diputados basan la información en datos proporcionados por los trabajadores de Metrovías. Pero voceros de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), ante una consulta de este diario, aseguraron que no se cerrarán estaciones y que no variará en forma notoria la frecuencia del servicio. Mientras tanto, los históricos vagones de madera, ya fuera de servicio, están en un predio de Villa Soldati, tapados por lonas pero afectados por la humedad, y en algunos casos con signos de desguace o vandalismo, según pudo comprobar ayer, en una inspección, la jueza Elena Liberatori.

Los diputados Juan Cabandié (Frente para la Victoria) y Claudia Neira (del monobloque Buenos Aires 2021) hicieron la semana pasada una recorrida por el subte A, que incluyó la visita a algunas estaciones y diálogos con trabajadores de Metrovías y de Sbase. “De las 18 formaciones que la línea tenía cuando cerró, va a reabrir con 11, por lo cual la frecuencia entre trenes va a ser mayor. Para compensarlo, los trabajadores dijeron que se van a cerrar estaciones”, dijo Cabandié a Página/12. “Piedras cerraría en forma definitiva, mientras que Pasco, Alberti, Puán y Carabobo lo harían hasta que se incorporen más coches”, afirmó Neira. “Y si no cierran, la frecuencia entre trenes será de seis minutos y medio”, agregó.

Voceros de Sbase aseguraron que “no está previsto el cierre de ninguna estación”. “Como los trenes de origen chino son más veloces y tienen mayor aceleración, tampoco afectará demasiado la frecuencia”, afirmaron.

A partir del 8 de marzo, la nueva flota estará compuesta por nueve formaciones chinas y dos Fiat Marterfer. Como informó Página/12, esos coches no estarán equipados con el sistema de seguridad digital ATP, como las líneas B, D y E, sino con el ATS, el mismo que asistía a los viejos coches belgas La Brugeoise.

“Sólo pintaron algunas paredes, algunos cartelitos, no hay obras que justifiquen el cierre de dos meses”, reveló Cabandié. “Hasta la semana pasada, no había comenzado el recorrido de prueba de los coches nuevos”, agregó Neira.

En tanto, en un predio de Metrovías ubicado en Mariano Acosta al 2400, descansan cubiertos por lonas verdes los viejos coches de madera. Allí, la inspección que encabezó Liberatori detectó que hay vagones a los que les faltan el motor, asientos, vidrios, manijas de comando o están afectados por la humedad. La inspección se hizo en el marco del amparo impulsado por la legisladora porteña María Rachid (FpV). El objetivo era constatar el cumplimiento de la medida cautelar dictada semanas atrás en la que se ordenó al gobierno porteño la preservación de los trenes que prestaron servicio durante casi un siglo. En el lugar hay 78 de los 104 coches que fueron sacados de servicio. “El agua entra y se ve el deterioro en la carrocería”, comentó Liberatori mientras caminaba por el interior de uno de los vagones. “Toquen, está mojado, se está pudriendo la madera, entra agua por todos lados”, afirmó.

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Imagen: Bernardino Ávila
 
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