SOCIEDAD › HALLARON A TRES JóVENES CAUTIVAS DURANTE UNA DéCADA EN LA CASA DE UN HOMBRE EN CLEVELAND

El triple secuestro de los diez años

Un chofer de micro escolar secuestró entre 2002 y 2004 a tres chicas, entonces de 14, 16 y 21 años. Las mantuvo en su casa sin que ningún vecino se diera cuenta. Ahora, una de ellas logró llegar a la puerta de entrada y pedir auxilio. Están detenidos el conductor y dos hermanos.

Un tranquilo barrio de West Side, en Cleveland, Estados Unidos, se vio alterado el lunes a la tarde con los gritos desesperados de una mujer provenientes de una casa. Un hombre sentado en la entrada de una casa vecina la escuchó y vio una mano que salía por una abertura de la puerta, se acercó con una hamburguesa en la mano y le preguntó qué pasaba. Lo que oyó se convirtió en noticia en el mundo entero: “Me secuestraron. Estoy aquí hace mucho, quiero irme, ahora mismo”. Era Amanda Berry, que estaba desaparecida desde hace una década y se encontraba en cautiverio junto a otras dos jóvenes, también secuestradas y sometidas por tres hombres.

“Soy Amanda Berry, fui secuestrada, estuve desaparecida durante 10 años. Estoy libre, estoy aquí ahora”, afirmó Berry al llamar al 911, una vez que su vecino, Charles Ramsey, rompió a patadas la parte inferior de la puerta y ella pudo salir arrastrándose con una nena, que resultó ser su hija de 6 años, aparentemente nacida en cautiverio. Además, la joven de 26 años le informó al operador del servicio de emergencia que el hombre que las había mantenido capturadas se llamaba Ariel Castro y cuando los efectivos llegaron les contó que había otras dos mujeres en la casa. Se trataba de Gina DeJesus, de 23 años, y Michelle Knight, de 32.

Berry desapareció en abril de 2003 después de salir de su trabajo, cuando tenía 16 años. En tanto, DeJesus promediaba los 14 años en 2004, cuando no se supo más de ella tras dejar su escuela. Knight, por último, tenía 21 años al momento en que fue vista por última vez en la casa de una prima, el 23 de agosto de 2002. Las tres fueron encontradas a pocos kilómetros de distancia del lugar del que desaparecieron.

Por el hecho, la policía de Cleveland arrestó a Ariel Castro, de 52 años, y sus dos hermanos, de 50 y 54. En tanto, el director de seguridad pública de Cleveland, Martin Flask, dijo que la policía no fue alertada en ningún momento de alguna situación anómala en la casa de la avenida Seymour, aunque los agentes la visitaron un par de veces en el pasado, en 2000, cuando Castro denunció una pelea callejera, y en 2004, cuando se olvidó a un nene en el micro escolar que conducía.

“Ese tipo, el vecino, es en realidad un monstruo. Hice barbacoas con él, escuchamos salsa. Nunca nada me hizo pensar que tenía chicas en esa casa. Salía al jardín, paseaba a su perro, cuidaba su auto, un tipo común”, aseguró Ramsey más tarde a la prensa. En YouTube, por su parte, el improvisado rescatista se convirtió en un héroe al volverse virales las entrevistas que concedió a periodistas locales. “Sabía que algo andaba mal cuando una preciosa jovencita blanca corría a los brazos de un hombre negro. Algo está mal aquí. Clarísimo”, dijo a una cadena de televisión.

Otra residente del lugar, Charliez Czorb, se mostró sorprendida por el tiempo que habían vivido las mujeres en la casa sin que nadie se diera cuenta. “Estas chicas estaban encerradas en nuestro patio trasero”, exclamó. En tanto, Jannette Gomez, de 50 años, quien solía visitar a familiares y amigos en esa calle, explicó que Castro estacionaba su moto y su camión rojo detrás de la casa, cerraba la reja de entrada con llave, e ingresaba por la puerta de atrás. Algunas veces encendía una tenue luz en el frente, pero la casa siempre estaba a oscuras.

“Es una casa normal. Nadie oyó nada, nada. No sé cómo mantuvo a esas chicas”, dijo, en estado de shock, Joe Torres, un cocinero de 32 años, vecino del barrio. Rachel Williamson, de 30 años, madre de tres hijos, pasaba seguido por la casa, ubicada en una zona popular. “Es triste pensar que ellas estaban allí todo el tiempo.”

En cuanto al estado en que se encontraban las mujeres, Gerald Maloney, el médico que las atendió, afirmó que tenían un buen estado de salud y que continuaban haciéndoles estudios. “Pueden hablar, están seguras y el personal del hospital está evaluando sus necesidades. Este no es el final que normalmente escuchamos en estas historias y estamos muy felices por ellas”, aseguró el médico. En igual sentido opinó el alcalde de Cleveland, Frank Jackson, que dijo estar agradecido por el final de la historia, aunque quedan muchas cuestiones por resolver. “Tenemos muchas preguntas sin respuesta. ¿Por qué fueron secuestradas? ¿Cómo fueron capturadas? ¿Y cómo permanecieron en Cleveland sin ser identificadas en ningún momento?”, se preguntó.

En su momento, los casos de Amanda Berry y Gina DeJesus tuvieron amplia cobertura mediática: se hicieron vigilias en sus casas y fotos y notas en la prensa local ayudaron a mantener viva la memoria de ambas. Pero el lunes, el FBI escribió finalmente “rescatada” junto a la antigua foto infantil de Berry en su página web de personas desaparecidas. El organismo había ofrecido una recompensa de 25 mil dólares por información que condujera a su rescate.

En tanto, la prima de Berry, Tasheena Mitchell, dijo que no podía creerle a su hermano cuando la llamó para avisarle que la habían encontrado con vida, por lo que corrió al hospital para corroborarlo personalmente. “Ella era mi mejor amiga”, dijo. En cambio, la madre de la joven, Louwanna Miller, no tuvo esa suerte, ya que falleció de un ataque al corazón en marzo de 2006.

Por su parte, Sandra Ruiz, tía de DeJesus, opinó que la liberación de las tres era un milagro y dijo que “quien no cree en Dios debe empezar a creer”. Además, la mujer indicó que ahora “hay que darles tiempo” a las chicas y subrayó lo fuertes que fueron las tres.

Sylvia Colon, otra de las tías de DeJesus, aseguró que Nancy, la madre de Gina, “siempre creyó que su hija estaba viva”. “Ella decía que podía sentirlo, un vínculo que una madre puede sentir. Sólo puedo decir que recibió el mejor de los regalos por el Día de la Madre”, agregó en referencia a que en Estados Unidos esa fecha se festeja el próximo domingo.

Por otro lado, un tío del supuesto captor Ariel Castro, Julio Castro, también habló con los medios y dijo que se crió en el mismo barrio de Cleveland y que conocía a la familia DeJesus.

Según el diario Plain Dealer, la hija de Ariel Castro, es una enferma mental que fue condenada antes de los secuestros a 25 años de cárcel por violencia contra un menor.

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De izquierda a derecha, Ariel Castro, el dueño de la casa del horror, y sus dos hermanos Oneil y Pedro.
 
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