SOCIEDAD › EL FISCAL DE LA TRAGEDIA DEL SARMIENTO QUIERE ESCUCHAR A LOS QUE CONTROLARON EL TREN ANTES DE SALIR

Piden indagatoria para tres técnicos

El fiscal habló de “falla humana” y aclaró que el único imputado es el maquinista, pero pidió la indagatoria de los técnicos que dieron el visto bueno para la salida a servicio del tren. El maquinista había dicho que le fallaron los frenos.

El fiscal que investiga el choque de trenes del Sarmiento pidió al juez de la causa que cite a prestar declaración indagatoria a tres técnicos ferroviarios que, en distintas instancias, certificaron el buen funcionamiento del tren Chapa 1, que desencadenó la tragedia que provocó tres muertos y 315 heridos. Los tres dieron el visto bueno para que el tren entrara en servicio. “La hipótesis que se tiene es que podría haber algún tipo de responsabilidad humana y eso se está investigando”, dijo el fiscal federal Sebastián Basso, en diálogo con Página/12. “Lo que se tiene hasta ahora es que hubo un accidente, hay pruebas presentadas que dicen que los frenos andaban bien, pero el maquinista dijo que no funcionaron a último momento”, recordó Basso, al justificar el pedido de tres nuevas indagatorias, cuyo objetivo es el de “esclarecer lo sucedido”.

Los pedidos de indagatoria involucran a un responsable de EmFer (Emprendimientos Ferroviarios, la empresa que reparó la máquina y le dio de alta en febrero pasado); al ingeniero Ernesto Bizantino, de la Unidad de Gestión Operativa Mitre Sarmiento (Ugoms), y a un ténico llamado Raúl Méndez, de Alistamiento de Coches Eléctricos de Ugoms, quien el 13 de junio, el mismo día del accidente, hizo un control –se presume que de rutina– por el cual se verificó que en la máquina todo funcionaba “sin falla alguna”.

Respecto del nombre de la persona que debe concurrir por la firma EmFer, del empresario Claudio Cirigliano, el fiscal explicó que en los certificados de habilitación del tren Chapa 1, que había salido de los talleres de reparación en febrero, figuran “distintas firmas y nombres de ingenieros”. La empresa tendrá que señalar quién es el técnico indicado o, en todo caso, “si debe ser citado algún responsable” de nivel gerencial.

Por su parte, en un comunicado, Ugoms reiteró que el tren Chapa 1, al 13 de junio, “cumplía con todas las condiciones necesarias para poder prestar el servicio al pasajero”. La formación estaba compuesta por los coches 1783, 2026, 2161, 1813, 1067, 1803, 2355, 1056 y 1800, y fue “separada del servicio” en junio de 2012. Entró en reparación en octubre de ese año. En EmFer le hicieron distintos trabajos, uno de ellos la “renovación total del sistema de frenos marca Knorr-Bremse”.

El 20 de febrero pasado llegó al Depósito Castelar, donde se le hizo el “control de calidad final en donde consta el chequeo de 149 items relacionados a su correcto funcionamiento”, lo que incluye “la revisión del sistema de frenos y el sistema de hombre vivo”. Dicen que se le pidió a EmFer “la normalización de distintos inconvenientes detectados”, entre ellos “una falla de tensión de baterías en un coche ante la solicitud de freno de servicio”.

Los coches fueron habilitados el 11 de marzo “por mecánicos y electricistas matriculados”, como requiere el reglamento. El 6 de junio, personal de la empresa Knorr-Bremse, filial Brasil, realizó “la calibración de las presiones de máximo freno de servicio y freno de emergencia, quedando la formación en condiciones de operatividad”. El 7 de junio el Chapa 1 entró en servicio, acompañado por personal técnico de Depósito Castelar “sin registrarse novedades”.

El 10 de junio “presenta una falla menor en una llave térmica que fue reparada por personal del Depósito Castelar, retornando el mismo día al servicio”. El 11 y el 12 “presta servicio sin novedad”. Desde el 7 de junio, el tren Chapa 1 “realizó más de 40 servicios, sin haber recibido denuncia formal de desperfecto técnico relativa al funcionamiento de los frenos”.

El fiscal Basso no descartó la posibilidad de citar a los empresarios de la concesión ferroviaria, pero recordó que hasta ahora el único imputado es el maquinista Daniel López. La causa primero fue caratulada como “estrago doloso”, pero luego de la indagatoria a López, el juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, la cambió por “estrago culposo”, un delito menos grave. “No hay elementos como para decir que el maquinista tuvo intención de generar el accidente”, explicó el fiscal.

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El fiscal quiere saber si la “falla humana” debe atribuírsele al maquinista o a los técnicos.
Imagen: Bernardino Avila
 
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