SOCIEDAD › TESTIMONIOS DESGARRADORES DE LOS SOBREVIVIENTES DE LA TRAGEDIA DE ONCE

“Había mucha gente pegada entre sí”

Una mujer contó que los socorristas debieron sacarle “un muerto de encima”. Otro testigo sostuvo que para rescatar a un hombre tuvieron que cortarle las piernas. Una pasajera dijo haber escuchado al motorman quejarse porque los frenos no funcionaban.

Sobrevivientes de la tragedia de Once, que causó 51 muertos, dieron ante el tribunal que lleva adelante el juicio oral testimonios desgarradores sobre cómo fueron rescatados tras quedar atrapados varias horas entre cuerpos sin vida y asientos retorcidos. Una pasajera dijo que escuchó al motorman quejarse porque el tren no frenaba, tras lo cual, el abogado querellante Gregorio Dalbon aseguró que esa testigo “lo incriminó aún más (al conductor), porque (Marcos) Córdoba no pidió auxilio y continuó su marcha llevando el tren al destino que finalmente tuvo”.

Los testigos precisaron ante los jueces los momentos que recordaban del trayecto entre Moreno y Once hasta que la formación chocó, el 22 de febrero de 2012, y las condiciones en que viajaban a diario en el Ferrocarril Sarmiento.

“Para rescatarme tuvieron que sacarme un muerto de encima”, dijo Natalia Meza, quien fue operada más de 30 veces, tiene que caminar con muletas por una fractura expuesta en una de las piernas y después de la tragedia no pudo volver a trabajar. Meza fue la última persona rescatada del primer vagón del tren, cinco horas después del choque: “No me podía casi mover de la cintura para abajo. Me movía y el dolor era cada vez mayor”. La mujer recordó que durante todo el viaje escuchó a un niño de cuatro años que hablaba con su madre, pero después del choque ya no lo oyó: el niño murió en el hall de la estación cuando lo atendían.

Norma Barrientos, cuya hija murió en la tragedia, dijo a su turno que al pasar la estación Morón escuchó al maquinista Marcos Antonio Córdoba manifestar que los frenos “no funcionaban”. “El tren paraba antes de las estaciones. Arrancaba y volvía a frenarse”, precisó la pasajera, y recordó que antes del impacto le llamó la atención que al ingresar al andén 2 de la terminal ferroviaria la formación “no bajaba la velocidad”. “Pensé ‘¿cuándo va a frenar?’ y ahí sentí el impacto. Volé y quedé con un montón de cuerpos encima. Yo gritaba el nombre de mi hija, creí que había perdido la pierna. A las cuatro de la madrugada me enteré de que mi hija estaba muerta”, dijo entre sollozos.

El abogado querellante Gregorio Dalbon aseguró luego que “la testigo que hoy (por ayer) en el juicio declaró que escuchó esa frase del maquinista Marcos Córdoba puso de relieve que el conductor sabía de antemano que el tren iba a chocar y no trató de llamar por radio ni avisar a sus superiores, lo que configura el delito de estrago doloso con penas de hasta 25 años”. El letrado destacó, además, que “existen contradicciones entre los testigos y las declaraciones de Córdoba en el juicio, ya que el maquinista asegura que antes de ingresar a Once no había tenido problemas en las estaciones anteriores, mientras que los testigos dicen lo contrario”. Dalbon aseguró que le preguntó a la testigo si había escuchado pedir auxilio al motorman “y contestó que sí, pero no sabía a quién, pero por otro lado está probado que no hubo ninguna comunicación de Córdoba previa al impacto, ni con sus superiores, ni por radio ni por ninguna otra vía”.

Maximiliano Villalba, que viajaba en el primer vagón del tren siniestrado, manifestó que “los bomberos con una soga nos intentaban sacar, pero no sabían cómo hacerlo porque estábamos todos pegados. Nos ponían aceite y agua para que nos despegáramos de la gente”. “Había mucha gente pegada entre sí, gente debajo mío. Me orinaron. La gente estaba desesperada. Fue un desastre”, agregó, y recordó que un hombre quedó atrapado y para sacarlo tenían que cortarle las piernas. Villalba dijo que el accidente le dejó “mucho daño psicológico. Había días que llamaba al SAME dos o tres veces porque sufría como una presión en la que sentía que se me salía el corazón”. Sobre el funcionamiento del tren el día de la tragedia, el testigo sostuvo que la formación anduvo mal desde la estación de Moreno.

El juicio oral por la tragedia de Once seguirá el 5 de mayo, a las 10, con la declaración de otros sobrevivientes del siniestro.

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Los testigos precisaron ante los jueces los momentos que recordaban del trayecto.
Imagen: DyN
 
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