SOCIEDAD › EL POLICIA TARDITTI, QUE MATO A BARRAU EN PALERMO, YA SALIO LIBRE

Una perpetua que duró dos años

Los jueces Bisordi y Catucci, de la Sala I de Casación, cambiaron de homicidio agravado a culposo y redujeron la pena de perpetua a cuatro años. Ayer, Tarditti salió libre. Conferencia de los Barrau.

 Por Horacio Cecchi

Dos años y ocho meses después de haber sido detenido por matar de un balazo en la espalda a Lisandro Barrau en el barrio de Palermo cuando éste circulaba en una moto, y un año y dos meses después de haber sido condenado a perpetua por el Tribunal Oral Nº 28, el ex policía de la Federal Matías Tarditti quedó en libertad condicional por haber cumplido las dos terceras partes de la condena. El bizarro matemático corresponde a la Sala I de la Cámara de Casación porteña, que decidió modificar la calificación del delito con que habían condenado a Tarditti a perpetua (homicidio agravado por el abuso de su función) por el de homicidio culposo. O sea, un accidente. Según los abogados de la familia Barrau, “incorporaron pruebas que no existen, tomaron datos de la televisión y aseguraron que el arma se disparó accidentalmente durante un forcejeo. Tanto la defensa como la acusación y las pericias niegan que haya existido forcejeo”. Los abogados pusieron en duda la imparcialidad de la sala.

El 29 de noviembre de 2005, el Tribunal Oral Nº 28 condenó a perpetua al ex policía por homicidio simple agravado por abuso de su función. Cumpliendo razonablemente la prisión, Tarditti tenía fecha para salir en condicional a los 45 años, en el 2024. Pero sus abogados apelaron ante Casación. Durante el juicio, tanto los abogados de la familia querellante, los fiscales de instrucción y de juicio, el juez de instrucción y el Tribunal Nº 28, como también la defensa de Tarditti coincidieron en una cuestión: no existió forcejeo que haya provocado el disparo accidental. La parte acusadora, porque consideraba que el disparo había sido adrede. La defensa, porque –después de unas primeras declaraciones– Tarditti siempre sostuvo que no había sido él quien disparó sino su compañero.

Lo curioso es que la Sala I de Casación benefició al condenado con fundamentos que la misma defensa desechó, porque los camaristas sostuvieron que se trataba de un disparo accidental tras un forcejeo. Los camaristas Alfredo Bisordi, Liliana Catucci y Raúl Madueño modificaron de ese modo la calificación del delito que pasó a ser homicidio culposo, y automáticamente su condena se redujo de la cadena perpetua a los 4 años. Como ya llevaba 2 años y 8 meses, el lunes pasado se le dio por cumplidas las dos terceras partes de la condena y Tarditti salió en condicional de la cárcel de Marcos Paz. Ayer, Elba de Barrau –madre de Lisandro– y Felicitas –su hermana– realizaron una conferencia de prensa junto a los abogados Alberto Bovino y Federico Pinto. “En el juicio se probó que disparó él, con su arma, desde una distancia de uno a dos metros –dijo Pinto a Página/12–, a matar. Nadie estuvo de acuerdo en que hubo forcejeo.” “Incorporaron pruebas inexistentes con las que revaloraron el proceso –dijo Bovino–. No estuvieron presentes en el juicio oral, pero revaloraron pruebas sin que pudiéramos participar en ese debate.”

“Agregaron como argumento que la actitud de la víctima justificó la actitud del policía que derivó en el accidente –agregó Pinto–. Dijeron que tuvo miedo porque había consumido cocaína, cuestión que no aparece en las pericias, y que además se asustó porque tenía una causa en el sur y por eso no frenó. En el sur, Lisandro tenía una audiencia de juicio abreviado que no fue incluida en la causa. El tema nunca fue incorporado al juicio así que los camaristas lo incluyeron porque lo vieron en la televisión.”

“Nosotros confiamos en la Justicia argentina –sostuvo Elba, con lágrimas en los ojos–. Porque ya hubo un fallo ejemplar. Por dos personas (Madueño votó en disidencia) no se puede decir que toda la Justicia sea así.” “Reeditaron un juicio sin testimonios –dijo Pinto–. Afirmaron cosas que no existieron.”

“No creo que todo esto haya sido un error de la Cámara –aseguró Bovino–. Un alumno de primer año sabe que no se puede hacer lo que hicieron. Es una barbaridad. Bisordi y Catucci ya arrastran antecedentes”, denunció el abogado, y mencionó el caso del juicio de los skinheads que molieron a palos a un muchacho judío, cuando Bisordi y Catucci consideraron que decir “judío de mierda” y “Heil Hitler” no constituía discriminación.

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En el centro, Felicitas y Elba de Barrau, en la conferencia.
 

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