SOCIEDAD

Policías presos por el caso del abogado desaparecido

La ex esposa y tres policías están detenidos por el secuestro, ocurrido en Monte Grande hace diez días. Buscan a la actual pareja de la mujer. Sospechan que el abogado fue asesinado.

 Por Raúl Kollmann

Un abogado desaparecido, probablemente asesinado. Tres policías que habrían actuado a cambio de un pago. La ex mujer del abogado, involucrada en la desaparición y posible crimen y el nuevo novio de la ex mujer, aún prófugo, sospechoso de ser el autor del homicidio. A primera vista, el abogado Christian Vázquez, secuestrado hace diez días en Monte Grande, fue víctima de un conflicto en el marco de un divorcio muy turbulento. Sin embargo, entre los investigadores la versión no termina de cerrar y otros datos se acumulan. Vázquez defendía a referentes pesados del mundo de la piratería del asfalto, los desarmaderos y el robo a mano armada, pero al mismo tiempo tenía negocios y confidencias con policías. Es más, el rumor es que se quedó con un botín o traicionó a alguno de sus defendidos. Anteanoche, tres policías de Esteban Echeverría y la ex mujer fueron detenidos, mientras que buzos tácticos realizaron varias inmersiones para detectar el auto y el cuerpo del abogado, en el fondo de una cava de Ezeiza.

El caso del letrado desaparecido hace diez días es investigado por el fiscal de Lomas de Zamora, Sergio Anaguati, y por la Subsecretaría de Investigaciones del Ministerio de Seguridad Bonaerense. Anoche los detenidos se preparaban para declarar ante el fiscal, pero alguno de ellos ya había dado su versión de los hechos. El sargento Juan Alvarez y los oficiales Maximiliano Yazalde y Alejandro Szbiler habrían sido contratados por la ex mujer de Vázquez, María Alejandra Dahau, de 47 años. Según parece, les ofreció dos mil pesos para que intercepten al abogado Vázquez con el patrullero de la comisaría de Ca-nning. Una vez apresado, al letrado lo habrían entregado al nuevo novio de la ex esposa, cuyo nombre se mantiene en reserva, y que también desapareció de la zona.

Lo que no encaja en la historia es que después del secuestro de Vázquez, en Dardo Rocha y Dorrego, pleno centro de Monte Grande, mientras en un vehículo se llevaron a Vázquez, el otro –el Volkswagen Bora del abogado– se dirigió a la vivienda de éste. Allí ingresaron con llaves aportadas por la ex esposa. Todo esto quedó probado porque se encontraron huellas digitales de los policías en la casa y porque el sistema satelital demostró que el patrullero se movió durante esa noche por lugares que no tenían nada que ver con su función. Lo cierto es que revolvieron la vivienda en búsqueda de algo, tal vez un botín o documentación.

Para rematar la faena, a uno de los uniformados se le cayó una pistola y se disparó, por lo cual también quedó allí el rastro del proyectil. Encima, una vecina declaró que se habían confundido de casa e intentaron entrar en la de ella y también atestiguó que los vio salir de la vivienda en el Bora.

Al divorcio de Dahau y Vázquez no le faltaban condimentos. Apropiación de bienes, declaración de insolvencia, reducción de la cuota alimentaria de dos hijas de ambos, de 12 y 15 años. Todo esto puso –y aún pone– sobre el tapete un trasfondo de pelea entre ex marido y ex esposa. Sin embargo, hay numerosos datos que indican que Vázquez vivía en la cornisa, tratando con delincuentes muy experimentados, algunos de ellos en la cárcel, y al mismo tiempo con policías y jueces. Hasta hubo varias denuncias en su contra por intentar sobornar a magistrados y en los Tribunales de Lomas se cuenta la historia de que vivía amenazado por haberle hecho malas jugadas a más de un preso. Estos elementos hacen pensar que detrás de su desaparición puede haber otro motivo que una pelea conyugal.

El Bora de Vázquez nunca apareció, algo que llama la atención tanto del fiscal como de los policías de la Departamental de Investigaciones de Lomas de Zamora. Lo habitual es que el vehículo aparezca, aunque sea quemado, para borrar las huellas. Son pocos los que corren el riesgo de quedarse con un auto “sucio”, como le dicen en el argot del delito. Por ello, ayer los investigadores recurrieron a buzos para que rastrearan el fondo de una tosquera en Ezeiza. Es que uno de los detenidos habría dicho que “Vázquez duerme en Ezeiza”, aunque la hipótesis de que el abogado podía aparecer muerto, dentro de su auto, y en el fondo de algún curso de agua, ya se venía manejando desde hace algunos días. Es más, conociendo los relatos de negocios y traiciones, los amigos de Vázquez hace más de una semana que sospechan que el letrado no aparecería con vida.

Más allá de las especulaciones, al caso le faltan dos elementos clave: el cadáver y el nuevo novio de la ex esposa. Puede haber sorpresas y habrá que ver si se conoce lo que hay en el fondo de esta trama.

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Los investigadores buscan el auto del abogado en una cava.
Imagen: Marcelo Di Filippo
 
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