UNIVERSIDAD

Debate en el IUNA por el futuro de una histórica escuela de artistas

Alumnos y docentes de la Cárcova denuncian “el desguace” de la institución dependiente del Instituto Universitario del Arte. Las autoridades prometen resguardar la tradición de la ex escuela.

 Por Javier Lorca

“Disculpá, ¿sabés dónde queda la parrilla?” El hombre busca el restaurante, pero está en una escuela de arte. El equívoco anticipa que algo anda mal. Confirmado: los talleres y las aulas de la ex Escuela Ernesto de la Cárcova están vacíos, parecen semiabandonados, mientras a pocos metros las mesas de la parrilla que funciona en el mismo predio están llenas de clientes que disfrutan de un mediodía soleado en Costanera Sur. Desde que las autoridades del Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA) decidieron transferir los cursos de la Cárcova al Departamento de Artes Visuales, estudiantes y docentes reclaman la continuidad de las tradicionales actividades académicas.

Por un decreto de Hipólito Yrigoyen, la Escuela Superior de Bellas Artes fue fundada en 1921. El predio –ubicado en lo que fue el balneario municipal– lo consiguió Ernesto de la Cárcova, pintor y alma del proyecto, que también se ocupó de la remodelación del edificio. Pocos años después se abrió el Museo de Calcos y Escultura Comparada: todavía hoy es uno de los dos más importantes de Latinoamérica; se pueden ver imponentes réplicas del David y del Moisés, calcos de bajorrelieves asirios y egipcios, también de piezas precolombinas, entre muchas otras. Además, la Cárcova tiene una importante biblioteca, un gabinete de estampas, otro de restauración y reproducción escultórica, salas para la práctica de pintura, escultura, grabado, cerámica, litografía, mural... hasta hay una fosa de cal para pintar frescos con la misma técnica que usaba Miguel Angel. Allí, en esas aulas y talleres, se especializaron varias generaciones de artistas después de haber egresado de otras instituciones.

Al igual que las demás escuelas nacionales de arte asentadas en Buenos Aires, en 1996 la Cárcova pasó a formar parte del IUNA, un controvertido proyecto que en sus diez años de vida ha sufrido numerosos conflictos, la mayoría derivados de una forzada integración de entidades con historias y tradiciones diferentes. Dentro del IUNA, la Cárcova se transformó en la Dirección de Posgrado en Artes Visuales. Hasta que en agosto pasado lo que quedaba de la escuela, sus seminarios, sus docentes y no docentes, fueron transferidos al Departamento de Artes Visuales Prilidiano Pueyrredón, donde deberían entrar en funciones en el 2007. La decisión fue tomada por el Consejo Superior del IUNA.

“Nos negamos al cierre y al desalojo, vamos a resistir hasta las últimas consecuencias”, avisa un grupo de alumnos, en un encuentro con este diario. “Queremos que los posgrados y maestrías sean públicos y gratuitos y que se cursen en este edificio. Para eso fue creada la escuela.” Junto a profesores y trabajadores, los alumnos ya realizaron varios festivales para rechazar el traslado. Y harán otro el próximo domingo 29. “El desguace de la Cárcova es parte de un proyecto de industrialización de las artes, una tendencia que se viene impulsando desde los ’90”, agregan.

Las actuales autoridades del IUNA, con Liliana Demaio como rectora, niegan que exista tal desguace, aunque reconocen falencias de larga data, la consabida herencia recibida. “La idea es que el museo y los seminarios de posgrado sigan funcionando en la Cárcova”, dijo a Página/12 Carlos Molina, director del museo, quien también defendió la necesidad de que todos los espacios del IUNA puedan ser compartidos por su comunidad académica. “No sabemos qué va a decidir el Consejo de Artes Visuales, pero nuestra intención es resguardar y proteger el espíritu simbólico de la Cárcova.” De hecho, Molina explicó que se está haciendo un inventario “como nunca se hizo” y que hay varios proyectos previstos: el desarrollo de un centro de investigación y producción de arte, la generación de programas de extensión para vincular al instituto con el medio social, el reciclado del edificio e incluso el intento de recuperar terrenos anexados por entidades vecinas.

Compartir: 

Twitter
 

La Cárcova acaba de ser transferida al Departamento de Artes Visuales Prilidiano Pueyrredón.
Imagen: Sandra Cartasso
 

Logo de Página/12

© 2000-2021 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.