7 de junio 2020, manifestantes tiran a un canal la estatua de Edward Colston en Bristol, Inglaterra.
Hay palabras que de tanto usarlas ya no tienen pulso ni semblante.
Aquello ocurrió en el otoño del 2020, sobre final de la primera pandemia. Resultó Fortunato el muerto más impecable.
El jueves 9 de julio la Universidad de Avellaneda, bajo la inspiración del muy activo Rodolfo Hamawi, organizó un coloquio digital con cuatro representantes del campo popular, por decirlo así.
Estábamos en el aire, yo conducía el programa de la mañana acá en la Comarca Andina. Eran las 7 de la mañana cuando nos avisan que iba a haber una cadena nacional.
Se expande un tipo de desvío mental y emocional que hace que el odio se manifieste en argumentos inconexos. La única conspiración evidente es la de la ultraderecha del mundo contra cualquier solución que no sea poner todo en marcha de nuevo. Sólo la comunidad organizada podrá, con suerte, encontrar un rumbo en esta oscuridad.
El viernes 8 de noviembre de 2019 por la noche estaba claro, desde la soledad de la Plaza Murillo, centro del poder político en La Paz, que el esquema para enfrentar el avance golpista había hecho
La historia es más o menos conocida. Fierro está tomando unas ginebras/caña/grapa en la pulpería, haciendo la previa de un baile. Es un fiesta de pobres en el suburbio, o directamente en el campo.
Así es, señores mediadores. Ejercí una violencia sibilina y trapera contra él. Fui violento, cobarde e injusto.
Me gusta el deporte. Individual, de pares, en grupos. Competencia, a veces arte. También me resisto un poco. Se trata de ganar, de ganarle a otro, y en una competencia el segundo no existe.
“Los pañuelos no se rinden“, dijeron las Madres, que jamás se rindieron. Osvaldo tampoco se rinde.
Querida Florence:
Pensar en Haroldo Conti y Agustín Tosco supone un horizonte ideológico compartido, la patria socialista.
Desde Barcelona
Del sueño de la casa grande, sólo había quedado la casa. Muertes tempraneras, vínculos rotos, cambios de rumbos, el calidoscopio de la vida había girado azarosamente una vez más.
En mi casa, cuando era chico, se comía todos los días pero no mucho ni demasiado bien; nadie, sin embargo, protestaba aunque tampoco enflaquecía, se hacía lo que se podía y asunto terminado; tengo
Cada vez que veo una película donde indios en bolas pelean contra un ejército espero que los indios levanten las ametralladoras de los soldados que caen o huyen.
“No se vistan que no van”: habría que advertir con esta pícara frase popular a cierto feminismo express que surge como defensa extorsiva ante cualquier conflicto protagonizado por una mujer cuando,
Uno.
“Usted aprieta el botón, y nosotros hacemos el resto”.