CARTAS DE LECTORES

Capacitación laboral

Es probable que el problema de la subcapacitación impida que muchos jóvenes y personas de todas las edades consigan un trabajo digno. Es sabido que el cambiante mundo de la tecnología laboral y de la información sufre permanentes giros de una magnitud nunca vista con anterioridad, aunque el maquinismo y la revolución industrial del siglo XIX llevó a muchas personas a la desocupación forzada por la falta de adaptación a los nuevos métodos de producción. Sin embargo, nuestro país presenta algunas particularidades que lo distinguen, en lo laboral, de otros países sudamericanos o del resto del mundo. Tenemos, por un lado, una mayoría de personas jóvenes y no tanto que no han logrado acceder a los conocimientos que las empresas requieren para otorgar puestos de trabajo. La informática es uno de los mejores paradigmas de esta situación o falta de alfabetización digital, que es imprescindible para conseguir trabajos aun de vendedor de un comercio. Los estudios secundarios, aunque un paso necesario en este país, ya no son útiles para aspirar a un trabajo, salvo cuando éste se consigue mediante vinculaciones familiares y/o sociales, sistema que según diversas encuestas procura gran cantidad de puestos laborales. Hasta aquí estamos hablando de una gran mayoría de desocupados por simple subcapacitación laboral. La desocupación abierta o encubierta no sólo afecta a quienes no están capacitados para integrarse al nuevo paradigma del trabajo mundial. Al disminuir la distribución de dinero de la riqueza generalizada, muchos empresarios no desean tener “gastos fijos”, cambiando así también la modalidad o formas que adopta el trabajo. Así aumenta la cantidad de trabajos temporarios, free-lance, on line y tantas otras modalidades para disminuir “costos”. Pero en nuestro país, que posee unos recursos humanos envidiables, también la sobre-especialización resulta un obstáculo para poder mantener una vida digna. Los profesionales que conducen taxis son el ejemplo más rápido que puede observarse. Quienes contratan “mano de obra” especializada en algún quehacer buscan personas eficaces, pero de ninguna manera están dispuestos a contratar personal que detecte sus puntos “débiles” o “problemas de sistemas” a la media hora de haber atravesado la puerta. Nadie desea contratar “genios”, en particular cuando éstos adoptan la forma de una mujer con hijos pequeños, un cuasi-adolescente rebelde, hombres maduros o cercanos a la jubilación, sobre-calificados de todos los tipos que sólo podrían “molestar” dentro de organizaciones limitadas, también en sus recursos de conocimientos o “know how”. Si no fuera como describo, no habría cientos de miles de argentinos “muy bien capacitados” trabajando en el exterior que aunque extrañan su tierra, sus gentes y sus costumbres, no están dispuestos a disminuir sus salarios ni su calidad de vida en un país donde todo aún está por hacerse.

Víctor Michelon

DNI Nº 7.616.688

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