DEPORTES › BOCA PERDIA 1-0, PERO LO DIO VUELTA Y VENCIO 3-1 A INDEPENDIENTE EN LA CANCHA DE RACING

Un minuto mágico de Román y listo

El equipo de Russo caía por un gol en contra de Maidana, pero apareció Riquelme con dos asistencias seguidas para Cardozo y Palacio, que cambiaron el curso del partido. En el segundo tiempo aguantó con diez por la expulsión de Banega y lo liquidó con un golazo de Palermo desde mitad de cancha.

No brilló. Ni siquiera convenció su rendimiento. Pero bastó que Román Riquelme se encendiera durante un minuto como para que Boca diera vuelta un partido que se presentaba complicado. El enganche puso dos asistencias y fue uno de los artífices del triunfo por 3-1 ante Independiente, en la cancha de Racing. Con esta victoria, el equipo de Miguel Angel Russo sumó su segundo triunfo del campeonato y quedó como uno de los escoltas del líder, Arsenal. Maidana, en contra, puso en ventaja al local, mientras que Cardozo y Palacio dieron vuelta el partido. Palermo cerró el encuentro con un golazo desde atrás de la mitad de la cancha.

Sin tiempo para acomodarse dentro del campo de juego. Apenas arrancó el partido, tanto Independiente como Boca propusieron dejar las especulaciones de lado y salieron a buscar el arco contrario. El primero en lograrlo fue el visitante: Palermo conectó de cabeza un centro de Riquelme y exigió a Ustari, que respondió sin problemas. En la réplica, el visitante estuvo cerca de marcar el primer tanto, pero primero el palo y después el travesaño se interpusieron frente a los cabezazos de Matheu y Rodríguez.

Riquelme, poco participativo hasta ahí, apenas entraba en juego y, entonces, el circuito creativo de Boca no funcionaba. Era Independiente el que, con la movilidad de Armenteros, sacaba una pequeña ventaja en un partido de ida y vuelta. Esa ventaja se tradujo unos minutos más tarde: Pusineri envió un centro desde la derecha y Maidana, en un intento por despejarlo, desvió la pelota contra su arco.

Obligado a salir a buscar la igualdad, Boca adelantó sus líneas y empezó a inquietar a Ustari. Palacio tuvo el empate, pero su remate se topó con el arquero. Hasta que Riquelme se encendió y entró en juego. Dos minutos, dos asistencias, dos errores de Matheu. El mismo jugador que ante Central dejó muchas incógnitas sacó a relucir parte de su repertorio y dio vuelta el partido. El primer pase cayó en los pies de Cardozo, que definió con cara interna ante la salida de Ustari. Un minuto más tarde, el enganche dejó solito a Palacio que, con un colocado derechazo al primer palo, se encargó de poner en ventaja al visitante.

El desgaste de la primera mitad se evidenció en los primeros minutos del complemento porque ni Independiente ni Boca podían construir jugadas colectivas. A los 13 minutos, una falta de Banega sobre Montenegro le costó al juvenil su segunda amarilla y el equipo de Ru-sso se quedó con un jugador menos. Otro partido comenzó. El técnico reaccionó rápido, sacó a Cardozo y puso a Clemente Rodríguez para defender. Ese fue el planteo que propuso Boca: mucha gente en el fondo y una apuesta al contraataque apoyada en la velocidad de Marioni. Incluso el delantero pudo estirar el marcador, pero Ustari le sacó un zurdazo. La jugada más clara estuvo en la cabeza de Denis, pero Caranta se lució y privó al delantero de lograr el empate.

En tiempo de descuento, fue Palermo quien se quedó con todos los aplausos. El delantero sacó un remate desde atrás de la mitad de cancha y marcó el tercer gol para decorar el resultado. Una revancha del tanto de José Luis Calderón en la goleada de Independiente por 4-0 en el Clausura ’99, que cortó una racha de 40 partidos invictos del equipo conducido por Carlos Bianchi.

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Román apareció poco, pero fue clave. Dos asistencias en un minuto para dar vuelta el partido.
Imagen: Fotobaires
 
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