ECONOMíA › LOS BANCOS, LOS GRANDES GANADORES. ELOGIOS DE ECONOMISTAS

El canje agrandó a Fernández

El brutal desorden financiero mundial no permite afirmar si es el mejor momento para el nuevo canje de deuda. Los economistas aplauden por temor a lo desconocido.

 Por Raúl Dellatorre

En un mercado mundial fuertemente convulsionado, la propuesta recogida por la Argentina para plantear un nuevo canje de deuda con los holdouts y titulares de préstamos garantizados no para de recoger elogios. Pese a que se desconoce el detalle de los instrumentos que articularían la emisión de nueva deuda –apenas hay trascendidos sobre los mismos–, la mayoría de integrantes del espigón de economistas y consultores locales se esmeró en destacar lo positivo de que Argentina busque alternativas para cerrar este capítulo de la deuda. Más que la convicción sobre la conveniencia de la operación, pesa sobre estas opiniones el temor a lo desconocido: una crisis que Estados Unidos, en vez de resolver, parece empeñada a empujar hacia adelante para que retorne, en pocas semanas, con mayor capacidad para provocar daños.

En ese marco de inestabilidad, en la que en las dos primeras jornadas de la semana los mercados bursátiles y de materias primas se movieron en un subibaja, para los responsables de las finanzas públicas resulta tranquilizador encontrar una alternativa que viabilice el cumplimiento de los compromisos de los próximos dos años. Carlos Fernández, ministro de Economía, y Hernán Lorenzino, secretario de Finanzas, habrían trabajado en los últimos días en el diseño de ese plan, contando con la propuesta que iban a formular los tres bancos internacionales esta semana.

Sergio Massa, jefe de Gabinete y uno de los firmantes del acta con los tres bancos oferentes del nuevo canje –no es reapertura del anterior–, anunció escuetamente que el gobierno nacional se tomará entre dos y tres semanas para analizar la propuesta elevada por el Citibank, Barclays y Deutsche Bank. El ex titular de la Anses e intendente de Tigre por poco tiempo actuó en las últimas horas como vocero del Gobierno, pero informó poco sobre la operación en ciernes.

De todos modos, los trascendidos han permitido conocer que la propuesta de los bancos es facilitar un canje de los títulos “defolteados” en 2001, que no hayan ingresado en el reemplazo de 2005, por bonos con vencimiento en el año 2033. La cifra total de dicha deuda varía según la fuente, ya que mientras algunos fijan el valor de los bonos en el mercado en torno de los 19 mil millones de dólares, otros especialistas señalan que, al año 2005, la deuda no canjeada ascendía a 24 mil millones de dólares, cifra a la que habría que añadir los intereses que se reconozcan. La deuda por “préstamos garantizados”, en manos de bancos y AFJP, también serían canjeados por los mismos bonos que los anteriores, con vencimiento en 2033.

El mayor atractivo, que ayer fue destacado en la evaluación de distintos analistas, es la oferta de los bancos de otorgar, junto al acuerdo por el canje, una financiación equivalente al 25 por ciento del valor nominal de la deuda canjeada por los bonistas. Esta operación se instrumentaría mediante la suscripción de nuevo bono a 10 años. El particular interés en esta parte del acuerdo es que le permitiría al Gobierno afrontar sin sobresaltos los vencimientos de deuda de los años 2009 y 2010, que queden como remanente tras la reestructuración por el canje de los préstamos garantizados que vencen en esos dos años.

“Es una operación que les calza a la perfección a los bancos, porque se beneficia con el cobro de comisiones a los bonistas en lo inmediato y después se benefician con una renta asegurada por los intereses de los nuevos títulos que suscriben. En un mercado convulsionado como el actual, asegurarse semejante operación no es poca cosa”, evaluó un meticuloso analista del sistema financiero argentino. Para el Gobierno, según la misma fuente, la operación podrá o no ser conveniente conforme a las condiciones como evolucione el mercado financiero. “Capaz que esperando un poco y cerrando el acuerdo en otro momento, hubiera sido mejor. Parecería que fueron los bancos los que apuraron una definición, frente a un cuadro de situación en el que al Gobierno le habrían aparecido algunas lagunas en el financiamiento”, sugirió la misma fuente. De todos modos, admitió que “no extrañaría que el nuevo canje tenga bastante aceptación, lo cual para el Gobierno tiene un valor importante”.

Marcelo Lascano, en tanto, evaluó que políticamente el anuncio tuvo buenos resultados, por “el lugar prominente en el que se lo hizo, Estados Unidos”. Desde un enfoque técnico, sugirió esperar a ver cómo se instrumenta, cómo se implementa, antes de sacar conclusiones.

Ricardo Delgado, economista responsable de Ecolatina, juzgó que la propuesta del trío de bancos internacionales es un paso adelante en el proceso de normalización de la relación con el mercado financiero internacional. Destacó que una de sus virtudes es que permitirá cerrar la brecha financiera del año 2009, período de “fuertes vencimientos de deuda”.

Jorge Todesca, consultor de empresas y ex viceministro de Economía durante parte de la transición de Eduardo Duhalde, coincidió en que esta operación completa la regularización de Argentina con el mercado financiero mundial. “Los beneficios no se verán de manera inmediata, porque en el mundo no hay crédito disponible para ningún país, pero cuando esa situación se resuelva estaremos mejor ordenados en nuestra economía para tener acceso a los mercados”, opinó.

La Asociación Empresaria Argentina, una clara expresión de la cúpula empresaria local, también dio su apoyo a la decisión oficial de avanzar en un plan de regularización de deudas externas pendientes. Consideró que constituye “una contribución decisiva al de-sarrollo de nuevas inversiones productivas, la creación de empleos y el aumento de los niveles de vida de todos los argentinos”.


Cómo se ve la negociación

La acción anunciada por la Presidenta en Nueva York será...


Beneficiosa o muy beneficiosa para el país 47,1%
Ni beneficiosa ni perjudicial 23,5%
Poco o nada beneficiosa 21,5%
No tienen opinión 7,8%


Fuente: Nueva Comunicación. Capital y Gran Buenos Aires. 800 casos. Telefónica.

Casi la mitad de los habitantes de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires consideran muy beneficioso o beneficioso para el país la propuesta de canje de bonos anunciada por la presidenta Cristina Fernández en Nueva York. Lo más significativo es que los que se oponen son relativamente pocos: un 21 por ciento del total. Por otra parte, seis de cada diez consultados afirman que la medida fue planificada con anticipación. Los datos que surgen de una encuesta telefónica hecha ayer por Nueva Comunicación están en sintonía con posturas tradicionales que se han visto en otras encuestas. En el terreno económico, es habitual que una mayoría esté de acuerdo con el desendeudamiento y el pago de deudas del país; las críticas suelen ser duras en el terreno de la inflación y hay una invariable postura en contra de algunas privatizaciones, en particular la que se hizo de Aerolíneas en su momento y la de YPF. En los últimos tiempos, las encuestas han sido más bien adversas a las medidas tomadas por el Gobierno, por lo que los datos de NC rompen con esa tendencia.

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