ECONOMíA › NUEVOS SíNTOMAS DE RECESIóN ARRASARON CON LAS BOLSAS EN TODO EL MUNDO

El oxígeno les duró muy poco

Los nuevos datos sobre recesión en el Reino Unido y aumento del desempleo en España fueron suficientes para provocar la desazón y la liquidación de posiciones de los fondos de inversión. De Tokio a Wall Street.

Los mercados mundiales sufrieron ayer un atracón de malas noticias y se desplomaron. Pésimos datos de producción de grandes empresas, nuevos despidos masivos e informes de recesión en distintos países determinaron que las bolsas en todo el planeta cayeran sin miramientos. La situación comenzó en Asia, con un retroceso de 9,6 por ciento para el índice Nikkei de Tokio. La cascada llegó a Europa, donde las caídas llegaron a casi el 6 por ciento, mientras que el cierre en Wall Street fue con una baja de 3,8 en su principal termómetro fabril. Entre las empresas con mayores problemas se anotaron ayer el grupo Peugeot Citroën, Renault, Volvo y Scania. La automotrices informaron pérdidas significativas y anunciaron importantes recortes de personal. En España subió el desempleo y Gran Bretaña reconoció que su economía está estancada. Los asiáticos coordinan un programa por 80.000 millones de dólares.

Nuevamente la economía real se mostró empañada por la crisis. La empresa automotriz estadounidense Chrysler informó que reducirá en un cuarto el total de sus puestos administrativos e interinos, unos 5000 empleos, de aquí a fin de año. La compañía adelantó además que habrá más reestructuraciones y cambios en la organización, con recortes en “gastos no conectados a los principales programa de producción”. “Estos son realmente momentos inimaginables”, dijo el titular del Grupo, Bob Nardelli.

Los gigantes franceses PSA Peugeot-Citroën y Renault anunciaron también un prolongado cese de su producción, una medida que también tomó el líder mundial de la siderurgia ArcelorMittal. Las dos automotrices cerrarán temporalmente algunas de sus plantas para reducir la producción como consecuencia de la caída de las ventas en Europa. El constructor italiano Fiat y el alemán Daimler también reconocieron una revisión de sus expectativas. El constructor sueco de vehículos pesados Volvo, número dos mundial, presentó una caída en sus beneficios de 36,5 por ciento en el tercer trimestre y de 55 por ciento en los pedidos. Su rival compatriota, Scania obtuvo unos beneficios trimestrales netos de 3,6 por ciento aunque sus pedidos también cayeron, un 41 por ciento.

En Asia, el grupo surcoreano Samsung Electronics anunció un retroceso de 44 por ciento de sus beneficios netos en el tercer trimestre del año. En tanto, el operador español de telecomunicaciones ONO presentó un plan social para suprimir hasta el 30 por ciento de su plantilla de empleados.

Además de los balances corporativos, los indicadores económicos volvieron a oscurecer el panorama. El índice PMI compuesto de la actividad de los sectores manufactureros y de servicios de la Eurozona alcanzó este mes su nivel más bajo desde su creación. El Producto Interior Bruto de la región ya había caído 0,2 por ciento en el segundo trimestre. La llegada de la recesión (definida técnicamente por dos trimestres consecutivos de retroceso del PIB) debería ser oficialmente confirmada oficialmente el 14 de noviembre cuando el instituto europeo de estadísticas Eurostat publique la cifra del tercer trimestre de este año.

Mientras en la Casa Blanca volvieron a pedir “paciencia” los mercados se hundieron nuevamente. A 79 años del “jueves negro” de 1929, las Bolsas cerraban una semana para el olvido, de la mano de ese cóctel explosivo de datos del sector real. En Europa, Londres cerró con una caída de 5 por ciento; Francfort cedió 4,9; Madrid un 5,2; y París un 3,5 por ciento. En Asia, la Bolsa de Tokio cerró con un desplome del 9,6 por ciento y Hong Kong perdió un 8,3. El pánico llegó a Wall Street: el Dow Jones perdió 3,7 por ciento y el Nasdaq 2,3 por ciento.

Los gobiernos ensayaron –obviamente sin éxito– nuevos rescates y ayudas para el sistema. China y Japón, junto a otras 11 naciones asiáticas, acordaron en Beijing la creación de un fondo de 80.000 millones de dólares para proteger sus monedas, en constante devaluación debido a la crisis. En España, el banco Fibanc y su matriz italiana Mediolanum anunciaron que garantizan el capital a sus clientes afectados por la quiebra del Lehman Brothers. Y finalmente el Fondo Monetario dispuso de 200.000 millones de dólares en fondos disponibles inmediatamente, que pueden ser atribuidos con “menos condiciones” que en el pasado, según un comunicado publicado en su sitio de Internet.

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Despidos, caída de las ventas, entidades en problemas. Crece la preocupación en EE.UU. y Europa.
Imagen: AFP
 
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