ECONOMíA › ESTAN DISPONIBLES DESDE AYER LOS PRIMEROS 814 MILLONES DE DOLARES DEL SWAP FIRMADO CON CHINA EN JULIO

Una ola amarilla en los pasillos del Central

“Argentina demuestra que tiene acceso al financiamiento”, destacó el presidente del BCRA, Alejandro Vanoli. El acuerdo refuerza las reservas y permite al país contar con recursos en el exterior para pagar importaciones.

 Por Raúl Dellatorre

El acuerdo de intercambio de monedas entre Argentina y China, firmado por ambos gobiernos el 18 de julio pasado, comenzó ayer a hacerse efectivo. Con la acreditación del equivalente a 814 millones de dólares en cuentas del Banco Central argentino en la plaza de Hong Kong (unos 5600 millones de yuanes), quedó habilitado y a libre disponibilidad de Argentina el primer tramo del acuerdo de swap, firmado por un monto total equivalente a 11 mil millones de dólares. Como contrapartida, el Banco Central argentino acreditó a favor de su par chino el monto equivalente a aquel primer tramo en moneda nacional, es decir, poco más de 6900 millones de pesos.

“La Argentina ha demostrado que tiene capacidad de acceso a financiamiento para atender, complementando los recursos propios, sus pagos comerciales y financieros externos”, señaló el titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, en un comunicado emitido poco después de conocerse la noticia. La confirmación de la habilitación de este primer tramo llegó ayer por la mañana, cuando el Banco Central de la República Popular de China informó a la autoridad monetaria de la Argentina que el desembolso de los yuanes por el equivalente a 814 millones de dólares había sido aprobado y que estaría acreditado en el transcurso de la jornada.

Este último aspecto, la celeridad con la que se habilitó el acceso a los recursos, fue leído desde Buenos Aires como un fuerte gesto de confianza y de respaldo a las necesidades argentinas. Lo usual, se comentó, es que en este tipo de operaciones los fondos se acrediten en un plazo de 48 horas a partir de que cumple con los requisitos de aprobación. En este caso, se acreditó en el mismo día.

Por otro lado, la rapidez con que se tramitaron los pasos previos, a nivel de decisiones ejecutivas de ambos gobiernos, constituye una señal adicional en el mismo sentido. Fue el martes por la noche (de Buenos Aires) cuando la Presidenta argentina levantó el teléfono y le transmitió al primer ministro chino, Xi Jinping, la necesidad que tenía Argentina de contar con los recursos de un primer tramo del swap. A partir de ahí, fueron horas intensas de conversaciones y trabajo conjunto. Más allá de la decisión política, que el gobierno chino tomó de inmediato, fue necesario resolver diversos problemas de implementación, ya que se trataba de la primera operación de intercambio de monedas que iba a hacerse efectiva entre ambos países. Las cuestiones legales y operativas quedaron allanadas rápidamente, subrayaban anoche en Buenos Aires, porque hubo voluntad política de ambos gobiernos.

Las cuentas operativas desde las cuales Argentina podrá hacer pagos o disponer de los recursos provenientes del swap están registradas en la plaza de Hong Kong y fueron abiertas por Argentina en estos últimos días. Uno de sus primeros usos será el pago de diversas importaciones chinas vinculadas con obras de infraestructura en marcha (represas de Santa Cruz) o de material rodante (ferrocarriles). El aumento de activos del Banco Central argentino permitirá, también, que esos recursos puedan financiar, indirectamente (a través del sistema bancario comercial), otras compras a proveedores locales ligadas a las obras y proyectos oficiales mencionados. Estos gastos, hasta ahora, eran abonados por el Estado nacional con recursos propios para no demorar el inicio de las obras. A partir de ahora, con recursos aportados por China, se logró la financiación de esos gastos, incluso los que se abonan en pesos,

La solicitud de los tramos siguientes del swap por parte de la Argentina dependerá de la necesidades y la evaluación de las condiciones del mercado internacional. Así lo explicó ayer Vanoli. En ese sentido, la autoridad monetaria está siguiendo con suma atención la situación financiera en Brasil y las consecuencias que se pueden derivar de las últimas decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos. En ambos planos, las novedades que se produzcan podrían afectar el movimiento de capitales en la región y, así, endurecer o flexibilizar las condiciones del crédito para Argentina.

En medio de la disputa con las presiones del sistema financiero internacional, corporizadas en el accionar de los fondos buitre para tratar de derrumbar los acuerdos de reestructuración de deuda conseguidos por la Argentina, el país logró ayer un importante respaldo para las reservas y demostrar la vigencia de un acuerdo sólido con un socio estratégico de muchísimo peso: China. La Argentina integró así al yuan como moneda de reserva e inversión, cuyo “valor en relación con las demás monedas viene mejorando sostenidamente en los últimos años”, según destacó ayer el Banco Central de la República Argentina al dar a conocer la noticia del desembolso. “Es una moneda con variaciones muy acotadas en sus cotizaciones, lo que genera beneficios de diversificación muy importantes”, agregó la entidad. Recordó, además, que el yuan es una moneda “convertible libremente en dólares o euros en plazas internacionales”, lo cual le otorgará al país plena disponibilidad a la Argentina para decidir el uso que les dará a los fondos que reciba de China por el swap o acuerdo de intercambio.

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Alejandro Vanoli, presidente del Banco Central. El acuerdo se habilitó en tiempo record y demostró la confianza existente entre ambos gobiernos.
Imagen: Guadalupe Lombardo
 
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