EL MUNDO › ENTREVISTA CON MARCO AURELIO GARCIA, PRINCIPAL ASESOR EN POLITICA EXTERIOR DEL PRESIDENTE LULA DA SILVA

“Brasil está más cerca que nunca de Argentina”

De visita en la argentina, el ideólogo de la diplomacia brasileña dijo que su país será solidario con la Argentina en caso de escasez energética, intervendrá en la crisis colombiana sólo si es requerido y afirmó que Venezuela es una nación estable.

 Por Mercedes López San Miguel

Marco Aurelio García se mueve como pez en el agua en el seminario organizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Con pequeñas dosis de humor dicta cátedra sobre el Mercosur, la región y la diversidad de los países que la componen. García es el principal asesor en asuntos internacionales del presidente de Brasil, Lula da Silva. Al final de su exposición, dialogó en un aparte con Página/12, un diario económico y una agencia de noticias.

–¿Cuáles son las expectativas del encuentro Lula-Chávez?

–Además de la evidente cooperación entre las petroleras Petrobras y Pdvsa, el elemento central es la cooperación productiva bilateral, sea en el ámbito industrial y agrícola. Hace un par de semanas Brasil abrió una agencia de investigación agrícolo-ganadera (Embrapa) y ésta va a ayudar a toda una reformulación de la agricultura venezolana. La idea es que Brasil participe en un programa de sustitución de importaciones industriales en Venezuela. El gobierno de Chávez creó un fondo de 100 millones de dólares para financiar la elaboración de proyectos industriales en su país. Vamos a discutir programas de emergencia, por ejemplo, para la creación de una estructura de seguridad alimentaria.

–El conflicto colombiano seguramente estuvo en la agenda...

–Chávez me dijo que tiene toda la disposición de llegar a un acuerdo con Colombia.

–A diferencia de Venezuela, Brasil no trata como fuerza beligerante a las FARC.

–Argentina tampoco.

–Y ahora hay un nuevo plan que llevó a Francia al ex rehén Eladio Pérez y a principios de abril se reunirán Cristina Fernández y Nicolas Sarkozy. ¿Cuál va a ser el rol de Brasil, teniendo en cuenta que usted mismo estuvo en la misión de rescate de rehenes?

–Nosotros estamos dispuestos a ayudar en todos los procesos de negociación que se establezcan. Tenemos el cuidado de no invadir política y diplomáticamente a Colombia. Nosotros estuvimos en esa oportunidad porque hubo un acuerdo entre Chávez y Uribe. Es un conflicto interno que tomó dimensión internacional. En primer lugar, porque hay una presencia de ayuda norteamericana, en segundo lugar, porque hubo ese episodio en la frontera con Ecuador; tercero, porque hay una presión francesa para liberar a Betancourt y, por último, porque las FARC eligieron a Venezuela como interlocutor para un acuerdo humanitario. Si Uribe considera que la presencia de Brasil y de otros países puede ayudar, lo haremos.

–¿Cuán encaminado está el plan? En los últimos dos meses hubo dos gestos unilaterales de la FARC...

–(Duda.) No podemos hablar de plazos. Quizá dure meses.

–Usted en este seminario ha dicho que los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Ecuador van a volverse más previsibles en el futuro, ¿no lo son ahora?

–Bolivia y Venezuela aún no salieron de los procesos constituyentes, por lo que están definiendo una nueva institucionalidad. El resultado conducirá a una estabilidad política. Por eso polemizo con la idea de los que dicen que son inestables esos países. En Brasil, en Argentina, en Uruguay, no estamos confrontados con una refundación constitucional.

–¿Cómo se está avanzando en la integración energética entre Argentina y Brasil? ¿Qué va a pasar en el invierno?

–La nota que los dos presidentes firmaron hace diez días prevé un mecanismo para ir acompañando la situación energética de la región y en la medida en que se constate que hay un déficit energético, se establecerá un mecanismo de apoyo y de solidaridad. Nosotros ya hicimos eso en el invierno pasado cuando no pudimos trasladar gas pero sí energía eléctrica a la Argentina.

–¿Cuáles son las posibilidades de reducir el déficit comercial entre Brasil y Argentina?

–Tenemos un mecanismo de adaptación competitiva que puede utilizarse en cualquier momento; en otros casos lo más duradero es tratar de estimular inversiones en Argentina que podrían hacerse en el sector de autopartes de tal manera que la producción automotriz argentina pueda beneficiarse de las autopartes sin tener que importarlas. A Brasil le interesa una Argentina industrializada. A Lula le preocupa siempre que tengamos una balanza comercial equilibrada, ya que el intercambio es de 25 mil millones de dólares anuales.

–¿En qué otros sectores recomendaría invertir?

–En grandes sectores de infraestructura, en el agro business, en cemento. Nosotros queremos empresarios que inviertan allá.

–¿Por qué Brasil se enojó con Argentina luego de que acordara voluntariamente con Bolivia un aumento del precio a pagar por el gas?

–Argentina estableció otro contrato y en otras circunstancias. El precio que Brasil paga por el gas boliviano tiene cláusulas de reajuste que contemplan las inversiones que hicimos allá para la construcción del gasoducto.

–¿El Gasoducto del Sur va a ser beneficioso para la región?

–Es una buena idea, pero todavía tiene que pasar por muchas pruebas financieras y técnicas. Es una inversión de 20, 25 mil millones de dólares.

–¿Brasil está preocupado por el paro del campo en Argentina?

–Yo creo que es demasiado temprano. Es un problema que se va a resolver.

–¿Cuál es la diferencia entre el actual gobierno de Lula y el anterior?

–Ja, ja, podríamos estar tres días hablando. Creo que la política exterior es radicalmente distinta: se jugó fuerte la integración su- damericana, que mantuvo relaciones buenas con EE.UU. y Europa, pero no se bajó la cabeza. Tuvimos la capacidad de juntarnos con los países del sur del mundo para llevar iniciativas comunes como en la Organización Mundial del Comercio. Y debo destacar que nunca estuvieron tan bien las relaciones entre Brasil y Argentina.

–Lula ha dicho que el candidato a sucederlo podría no ser del Partido de los Trabajadores (PT). ¿Sigue esto en pie?

–No, él dijo que el PT necesariamente tendrá un candidato. Y será un fuerte candidato a la sucesión. Le puedo garantizar que yo no soy.

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García dijo que Lula quiere equilibrar la balanza comercial con Argentina a través de inversiones en el sector automotor.
Imagen: Arnaldo Pampillón
 
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