EL MUNDO › UN EX DEMóCRATA CRISTIANO EXPERTO EN EL TEMA HIELOS CONTINENTALES

Zaldívar, nuevo embajador en Argentina

Su llegada supone que se aquieten las aguas agitadas por Miguel Otero. El ex senador de la Concertación genera un respaldo transversal y es conocedor del último tema fronterizo pendiente entre Chile y Argentina.

 Por Christian Palma

Desde Santiago

A una semana desde que Miguel Otero fuera removido como embajador de Chile en Argentina, tras sus polémicas declaraciones a favor de la dictadura de Augusto Pinochet, ayer se terminó de confirmar a su reemplazante. El ex senador y actual presidente del Partido Regionalista Independiente (PRI), Adolfo Zaldívar, recibió el beneplácito de la Casa Rosada.

En la tarde de ayer, el canciller Alfredo Moreno anunció que Argentina otorgó el plácet al nuevo embajador. “Hoy hemos recibido el acuerdo de Argentina para el nombramiento del embajador en Buenos Aires, don Adolfo Zaldívar, así que ya se lo he comunicado a él y al Presidente también, así que ya tenemos un nuevo embajador.”

Tanto la Cancillería chilena como la argentina recalcaron el buen estado de la relación. “En otro gesto que cristaliza el muy buen estado de las relaciones bilaterales, la República Argentina aceptó en tiempo record la postulación de Zaldívar como nuevo representante del hermano país”, señaló un comunicado del Palacio San Martín.

La visita de Zaldívar (abogado, nacido el 13 de septiembre de 1943) a La Moneda, el martes, había avivado los trascendidos que lo daban como seguro para ocupar el puesto que Otero dejó vacante en la sede diplomática en Buenos Aires, principalmente por su perfil político, su expertise en el tema limítrofe de los Hielos Continentales (fue presidente del comité parlamentario Chile-Argentina, entre otros cargos) y los contactos que el Colorín mantiene en Argentina. Zaldívar, de hecho, ya había sonado en ese puesto considerado clave cuando Sebastián Piñera asumió la presidencia de Chile.

Tras la cita, el ex senador manifestó su disposición para asumir, situación que quedó zanjada ayer con la confirmación de su nombramiento desde Casa Rosada. “Hemos tenido una conversación con el presidente de la República (Piñera) sobre política internacional, y las vinculaciones del país con las diversas naciones del área y le corresponde a él entregar cualquier decisión que el gobierno adopte, protocolarmente es así y yo no tengo adónde perderme”, sostuvo el ex senador.

Junto a ello, dijo que “su disposición por el país y por Chile siempre va a ser lo fundamental, pero en esto hay formalidades que van más allá de cualquier decisión y no voy a ser yo el que hoy día parta con una declaración que no tenga sentido”.

El actual presidente del PRI ya comunicó a sus cercanos que aceptaba la jefatura de la misión diplomática en Buenos Aires, lo que podría afectar a su novel partido político que vivirá elecciones internas en el corto plazo. Los diputados del PRI aseguraron que la formación seguirá siendo un partido “independiente, regionalista y autónomo”, recalcando que “no son parte del gobierno”.

En el escenario político chileno actual, el PRI es considerado una coalición bisagra, una “tercera vía entre el oficialismo y la Concertación”, aclaran sus dirigentes, pues al ser independientes sus votos en el Congreso dirimirán finalmente los proyectos conflictivos.

En tanto, para el gobierno de Piñera, la llegada de Adolfo Zaldívar mata tres pájaros de un tiro: aquieta las aguas agitadas por Otero, pone a un experto en el último tema fronterizo pendiente entre Chile y Argentina e instala a un hombre que, si bien tiene numerosos enemigos políticos, genera un respaldo transversal para el cargo.

Adolfo Zaldívar fue senador por la XI Región de Aysén entre 2002 y 2010. Militó en el Partido Demócrata Cristiano por casi 50 años, hasta su expulsión el 27 de diciembre de 2007 por el Tribunal Supremo, acusado por su partido de traición al firmar un documento de repudio a la propuesta del gobierno de continuar financiando a costa del erario el fallido sistema de transporte público de la capital chilena, conocido como Transantiago junto a otros senadores de la Alianza por Chile, coalición que ahora gobierna Chile. En 2009, el Colorín (apodo derivado de su pelo rojo) anunció su candidatura a la presidencia, pero el último día de inscripciones se bajó tras no superar el uno por ciento en las encuestas.

El 21 de julio de 2008, Zaldívar, que por ese entonces era presidente del Senado, envió a la presidenta Michelle Bachelet una carta que nunca tuvo respuesta, donde adelantaba el tema limítrofe pendiente con Argentina. “Chile carece de una cultura del territorio que considere debidamente sus fronteras interiores y de una política de Estado que las ponga realmente en valor y busque integrarlas a la vida nacional”, dijo Zaldívar en su momento.

Según ha señalado la prensa en Chile, Zaldívar sostuvo “que se creaba un vacío que daña nuestra seguridad nacional” y geopolíticamente “constituía una vulnerabilidad enorme”. Específicamente hablaba del sector cercano a paso Marconi, por el cual circulan anualmente varios cientos de turistas argentinos y extranjeros, y enfatizaba que en este territorio chileno no existe una aduana –porque el paso no está habilitado– ni un retén de Carabineros.

Compartir: 

Twitter
 

Adolfo Zaldívar junto a Néstor Kirchner; Argentina aceptó su nombramiento en tiempo record.
Imagen: Télam
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.