EL MUNDO › EL SUPREMO PAQUISTANí PIDIó EL ARRESTO DE ASHRAF

Premier apremiado

La Corte Suprema de Justicia de Pakistán ordenó el arresto del primer ministro Raja Pervez Ashraf por su presunta implicación en un caso de corrupción cuando estuvo a cargo de la cartera de Agua y Electricidad. Ashraf fue acusado de recibir sobornos en un caso de alquiler de plantas eléctricas que está siendo investigado por la Corte. El gobierno contrató a empresas productoras de electricidad para que pusieran en marcha proyectos que hicieran frente a la escasez de energía. La Corte ordenó el arresto de 16 personas, entre ellas el primer ministro, y pidió a la Oficina de Responsabilidad Nacional, el cuerpo estatal que lucha contra la corrupción, que el miércoles (por hoy) se presente el mandatario ante la Corte, informó el canal de televisión Geo News.

El proyecto arrancó cuando Ash-raf era ministro, entre 2008 y 2011. Su nombre salió como uno de los principales beneficiados del proyecto, según medios de comunicación local. Un abogado presentó el caso ante la Corte Suprema en el 2009, después de una investigación periodística que señalaba que varias compañías privadas habían pagado por obtener contratos para el suministro eléctrico. El tribunal anuló el proyecto en marzo de 2012 e impuso sanciones elevadas a las compañías implicadas en el caso de corrupción. Tras una investigación, pidió además a la Oficina de Responsabilidad Nacional que presentara cargos contra los implicados, incluso Ashraf. El primer ministro fue interrogado en abril durante más de tres horas. Ashraf pasó a ocupar en junio la jefatura del gobierno, después de que su predecesor fuera apartado del cargo por no ejecutar las órdenes de la Corte sobre la reapertura del caso de corrupción contra el presidente Asif Ali Zardari.

Ashraf ha sido criticado por su fracaso a la hora de resolver la escasez de electricidad, que sigue siendo un problema en la actualidad. En una escalada de descontento contra el gobierno, el clérigo Tahirul Qadri tomó junto a 100 mil seguidores el centro de la capital de Pakistán, Islamabad, donde amenazó con no irse hasta que no se produzca una refundación democrática que acabe con la actual clase política paquistaní enquistada en un “Parlamento falso”.

En medio de referencias a la plaza Tahrir, emblema de la revolución democrática en Egipto, la llamada “larga marcha” llegó a las puertas de la capital en las primeras horas de ayer, tras atravesar el país de este a oeste, y después de salir de la ciudad de Lahore anteayer al mediodía, en medio de una gran expectativa por la respuesta que las autoridades darían al desa-fío. El despliegue de más de 20.000 agentes y el bloqueo de las principales avenidas a Islamabad hizo desistir a la mayoría de los manifestantes de llegar al Parlamento. Pese a ello, algunos de los concentrados intentaron atravesar el cordón de seguridad, por lo que la policía efectuó disparos al aire de advertencia, luego que seis agentes resultaran heridos por el lanzamiento de piedras por parte de los seguidores de Qadri.

En su discurso, Qadri defendió al ejército y al gran Poder Judicial del país, y dejó fuera a esas instituciones de responsabilidad por el infierno en el que, según el clérigo, vive la mayoría de los paquistaníes. Al llegar a Islamabad, Qadri anunció el final de la larga marcha y que “ahora empieza la revolución”, y le dio al gobierno un ultimátum para que disuelva el Parlamento federal y las asambleas regionales.

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Pervez Ashraf está acusado de corrupción.
Imagen: EFE
 
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