EL MUNDO

Ahora, Washington está más diplomático con Irán

Estados Unidos se unirá a las negociaciones encaradas por Europa sobre el asunto nuclear iraní, con la condición de que el régimen de los ayatolas suspenda el enriquecimiento de uranio.

 Por Rupert Cornwell *
Desde Washington

Dando un giro diplomático, Estados Unidos dice ahora que se unirá a sus aliados europeos para las negociaciones directas con Irán sobre su programa nuclear, una vez que Teherán suspenda el enriquecimiento de uranio que ellos sospechan está dirigido a lograr un arma nuclear. El cambio, que sucede después de un intenso debate político en Washington, fue anunciado ayer por Condoleezza Rice, la secretaria de Estado. Ocurrió la víspera de las conversaciones en Viena donde los ministros extranjeros de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidos tratarán de finalizar un paquete de incentivos y amenazas, combinando los incentivos para que Teherán descarte su programa de enriquecimiento con la amenaza de sanciones internacionales si no lo hace.

El gobierno de Irán tenía una elección, dijo Rice. Podría continuar su postura de desafío y “sufrir grandes costos” o podría trabajar hacia una solución, al detener todas las actividades de enriquecimiento y reprocesamiento, y cooperar totalmente con la AIEA, la agencia de control de la ONU. En cuanto Irán “total y tangiblemente” suspenda sus actividades de enriquecimiento y de reprocesamiento, “Estados Unidos irá a la mesa con nuestros tres colegas de Europa y se reunirán con los representantes de Irán”. Si sucede, serían las primeras negociaciones formales directas en un cuadro de trabajo internacional desde que los dos países rompieron relaciones después de la revolución islámica de 1979.

Pero la nueva táctica de Washington deja muchas dudas, sobre todo en lo que respecta a cuáles sanciones serán aceptables para Rusia y China, ambos del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto. Los expertos aquí dicen que las tácticas probablemente deberían estar muy bien encuadradas, de tal forma que no pongan en peligro los lazos económicos y energéticos de los dos países con Irán. Presionada sobre el tema, Rice se negó a predecir si Moscú y Pekín aceptarían. Señaló que si todo lo demás fracasa, Washington podría esquivar a la ONU y presionar para lograr un acuerdo sobre las sanciones con “los países del mismo parecer”. Cuando se le preguntó más, no descartó una acción militar como último recurso.

Había un fuerte consenso internacional acerca de que Irán no puede tener armas nucleares y debe adherirse a las normas internacionales. Sin embargo, el énfasis ayer aquí era abrumador en cuanto a seguir la ruta diplomática. “Queremos una solución diplomática y creo que este problema puede solucionarse diplomáticamente”, dijo el presidente Bush en la Oficina Oval, después de las conversaciones con Paul Kigame, el presidente visitante de Ruanda. Enfatizó la necesidad de un frente internacional unido y nuevamente insistió en que Estados Unidos, aun con todas las diferencias con el gobierno de Teherán –sobre el terrorismo e Irak así como el tema nuclear–, no tenía nada en contra del pueblo iraní.

El discurso de Rice representa una significativa victoria para los pragmáticos en la administración sobre cómo manejar a Irán. Es un claro revés para los de línea dura conducidos por el vicepresidente Dick Cheney, que han defendido una política de no hacer concesiones, apoyada por más o menos manifiestas amenazas de acción militar. Pero, dicen los analistas, la Casa Blanca y el Departamento de Estado también se han inclinado a la presión de los europeos y otros, que han insistido en que las negociaciones hasta ahora infructuosas llevadas por Gran Bretaña, Francia y Alemania tendrían más posibilidad de éxito si Estados Unidos también tomara parte. La cuestión es cómo responderá Irán. “Es posible que responda a esto con una concesión propia”, dijo Joseph Cirincione, un especialista en Irán en el Carnegie Endowment aquí, señalando que Irán había suspendido su programa en el pasado por períodos limitados, como condición para tener conversaciones con los tres de Europa.

* De The Indpendent de Gran Bretaña. Especial para Página/12. Traducción: Celita Doyhambéhère

Compartir: 

Twitter
 

“EE.UU. irá a la mesa con nuestros tres colegas de Europa.”
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.