EL MUNDO › PYONGYANG CERRO LA PLANTA NUCLEAR DE YONGBYON

Norcorea bajó la persiana

La desnuclearización de Corea del Norte comenzó ayer. Después de muchos acuerdos, retrasos y discusiones, Pyongyang dio el primer paso concreto, al cerrar el primer complejo nuclear. Lo hizo cumpliendo todos los requisitos de la comunidad internacional y, principalmente, de Estados Unidos. La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) supervisó todo el proceso y Washington lo avaló públicamente. Ahora, Corea del Norte debe pasar a la segunda etapa: hacer públicos todos los aspectos de su programa nuclear para comenzar a cerrar una por una todas las instalaciones involucradas.

Por primera vez todo fue rápido y sin complicaciones. La misión de inspectores de la AIEA viajó ayer por la mañana a Pyongyang desde Pekín. A las pocas horas el director del grupo, Adel Tolbe, anunciaba que el complejo nuclear de Yongbyon, ubicado a unos cien kilómetros de la capital, estaba oficialmente cerrado. El grupo de inspectores de la ONU se quedará entre dos y tres semanas para comenzar a recolectar información sobre todas las instalaciones nucleares del país. Sus primeros informes serán utilizados en la próxima reunión a Seis Bandas –Estados Unidos, China, Rusia, Japón y las dos Coreas–, que se realizará en Pekín el próximo miércoles. Allí, los mismos países que sellaron en febrero pasado el acuerdo para desnuclearizar a Corea del Norte decidirán los tiempos y las condiciones para los próximos pasos.

Al mismo tiempo que Pyongyang cumplía con su parte y cerraba el primer complejo nuclear, sus vecinos empezaban a hacer llegar la ayuda prometida. El régimen comunista recibió el primer cargamento de petróleo desde Corea del Sur. En febrero pasado, Seúl había prometido entregar 50 mil toneladas de crudo a cambio del cierre de Yongbyon. Por ahora sólo envió 6200 toneladas. La ayuda energética había sido una de las condiciones de Pyongyang ya que, según argumentaba el gobierno norcoreano, la renuncia de su programa nuclear provocaría una escasez de energía en el país. Cuando desmantele todo su programa nuclear, el régimen comunista habrá recibido un total de 950 mil toneladas de crudo de sus compañeros de las negociaciones a Seis Bandas.

Las otras dos demandas norcoreanas que marcaron el acuerdo de febrero pasado fueron la ayuda alimentaria y la liberación de fondos congelados por Estados Unidos en un banco chino. Desde febrero hasta mitad de junio, el proceso quedó en suspenso porque Estados Unidos no lograba liberar los fondos que Pyongyang demandaba. Después de varios cruces verbales que tensaron las negociaciones, el gobierno ruso intervino y, triangulando el giro del dinero con un banco de Moscú, logró destrabar el acuerdo y volver a sentar a Pyongyang en la mesa.

El avance de ayer terminó de sepultar los temores de una nueva ruptura del proceso de desnuclearización, como ya había sucedido en 1994. Tanto la Casa Blanca como Pekín y Tokio se mostraron satisfechos ayer, y ya piensan en establecer plazos y fechas para los próximos cierres. “Con las conversaciones de las seis partes fijadas para el 18 de julio en Beijing, esperamos trabajar para hacer progresos rápidos en la implementación de la siguiente fase establecida en el acuerdo del 13 de febrero”, aseguró el vocero de la Casa Blanca, Sean McComarck.

Compartir: 

Twitter
 

 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.