EL MUNDO › HOSPITALES DESBORDADOS E INFRAESTRUCTURA DESTROZADA EN GAZA

Lo que la guerra se llevó

La destrucción de viviendas e infraestructura a manos de Israel asegura que la posibilidad de que Gaza tenga una existencia normal es una perspectiva lejana. Y sus hospitales mal equipados tienen miles de pacientes.

 Por Donald Macintyre *

Desde la ciudad de Gaza

La planta de tratamiento de aguas residuales más grande de la ciudad de Gaza no es el lugar que mejor huele ni en el mejor de los tiempos. Pero ayer el hedor acre y los enjambres de moscas anormalmente grandes confirmaron el estancamiento de las aguas residuales en las lagunas. La guerra no ha dejado que la planta haga el trabajo para el que fue construida: limitar la contaminación del Mediterráneo, dándole tratamiento a los 40 millones de litros por día que bombea del mar.

Gaza, que disfrutó de su primer día completo de paz ayer en más de dos semanas, perdió 1814 personas, la gran mayoría civiles, mientras huían de los bombardeos israelíes. Sus hospitales mal equipados tienen miles de pacientes, muchos sufren de terribles heridas. Pero la destrucción de viviendas e infraestructura a manos de Israel asegura que la posibilidad de que Gaza tenga una existencia normal es una perspectiva lejana. La planta de aguas residuales, construida con fondos del KFW, la agencia de desarrollo alemana, fue desactivada por tres proyectiles de tanques israelíes. El resultado es que las negras aguas servidas que se dirigían a la planta ahora se vierten sin tratamiento al mar.

Munzer Shublak, el director general de los servicios de los municipios costeros de agua, dijo ayer que un ataque anterior había impactado en una de las lagunas, derramando aguas servidas a tierras agrícolas vecinas. Esto fue reparado, pero después del segundo bombardeo decidió no enviar a sus técnicos. Cuatro miembros de su equipo habían muerto haciendo su trabajo en Rafah y en el centro de Gaza. “Dejé todo lo que pueda ser un objetivo para un ataque israelí”, explicó.

El bombardeo, que su equipo ahora evaluará, si la actual tregua de 72 horas se mantiene, parece haber sido de una precisión quirúrgica. Infligiendo el mínimo de daño estructural, una granada estalló en una gran cuba de almacenamiento, bloqueando un oleoducto clave con madera y escombros. Otra atacó la usina principal de control eléctrico y otra destruyó la unidad de aire acondicionado destinado a que no se recaliente la maquinaria de la planta.

Una medida de la situación en la que se encuentra Gaza es que debido a la escasez severa de agua han reducido el consumo para muchos residentes a muy por debajo de los estándares internacionales de emergencia. Shublak estima que las cloacas que fluyen desde Sheikh Ejlin serán mucho menos que los normales 40 millones de litros por día.

Porque el cese de tratamiento es sólo parte de un problema más amplio de aguas y cloacas. Oxfam dijo anoche que la destrucción de los pozos, tuberías y depósitos por los bombardeos causó la contaminación de la escasa agua dulce con aguas residuales y que 15 mil toneladas de residuos sólidos se habían infiltrado en las calles de Gaza. “Estamos trabajando en un entorno con una infraestructura de agua completamente destruida que impide al pueblo en Gaza cocinar, descargar los inodoros o lavarse las manos”, dijo la agencia.

Y eso es sólo un elemento de los daños infraestructurales infligidos a Gaza en cuatro semanas de guerra, muchos de los cuales las Naciones Unidas, las agencias de ayuda y los servicios públicos locales tuvieron ayer su primera oportunidad de evaluar, el día más tranquilo desde que la operación Borde Protector de Israel comenzó el 8 de julio. Frode Mauring, representante especial del Programa de Desarrollo de la ONU, dijo que con 16 y 18 mil casas totalmente destruidas y otras 30 mil parcialmente dañadas y 400 mil personas desplazadas internamente “la situación actual de Gaza es devastadora”.

A medida que la agencia comenzó su evaluación de la masiva reconstrucción necesaria en Gaza, Mauring agregó que desde la primavera de 2013 ningún nuevo proyecto del PNUD en Gaza había sido aprobado por Israel, que prohibió la importación de materiales de construcción después del descubrimiento de un túnel bajo la frontera. “No podemos tener una situación en la que se tarda 20 meses para obtener la aprobación del ejército israelí para hacer la construcción”, dijo. “El statu quo no es una opción viable.”

Mauring dijo que el bombardeo de la única central eléctrica de Gaza y el colapso de al menos seis de las diez líneas de energía de Israel tenían “enormes consecuencias en la vida y en el desarrollo de los palestinos”. Majdi Yaghi, director de distribución de la compañía eléctrica, dijo que para reparar la central podría llevar de seis meses a un año, pero esto dependía de que Israel permitiera la importación de materiales de construcción.

Funcionarios de la empresa de electricidad se quejan de que sus ingenieros de mantenimiento han sido muertos cuando trataban de reparar las líneas, incluso después de coordinarlo con el ejército israelí.

Funcionarios de la ONU rechazan enérgicamente las sugerencias de Israel de que el cemento importado para proyectos internacionales de construcción fue utilizado por Hamas para la construcción de túneles militares, señalando que mientras que esas importaciones eran controladas de manera exhaustiva, el cemento y otros materiales estaban disponibles libremente contrabandeados a través de los túneles desde Egipto.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Una familia palestina desplazada regresa a su casa en medio de la destrucción.
Imagen: Télam
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