EL PAíS › CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER VIAJA A QUITO PARA REUNIRSE CON SU PAR RAFAEL CORREA

Visita a Ecuador cargada de energía

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llegará esta noche a Ecuador, donde se reunirá mañana con su par Rafael Correa. La visita de 24 horas tendrá como principal atractivo la colocación de la piedra fundamental de la represa hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, un ambicioso proyecto conjunto de las empresas estatales Enarsa y Termopichincha. La iniciativa servirá para mostrar en los hechos la muy buena relación que consiguieron armar los gobiernos de Argentina y de Ecuador, una sintonía fina que se potenció en los últimos tiempos a partir del conflicto surgido entre Correa y el colombiano Alvaro Uribe por la muerte del segundo jefe de las FARC, Raúl Reyes, en territorio ecuatoriano.

La brecha abierta por aquel ataque aún está lejos de haberse cerrado. Sin ir más lejos, el viernes, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, anduvo por Quito en un nuevo intento por unir los cables cortados entre Ecuador y Colombia, tal como pudo verse en la palpitante Cumbre del Grupo Río del mes pasado en República Dominicana. En esa ocasión Cristina Kirchner intervino para calmar los ánimos, incluso convenciendo al venezolano Hugo Chávez de la necesidad de no tirar más de la cuerda.

Con todo, antes y después, Argentina mantuvo una clara posición de apoyo a la posición ecuatoriana, basándose en el principio de inviolabilidad de la soberanía territorial. Como muestra de esa sintonía, el embajador argentino en Colombia, Martín Balza, ejerce hoy la representación diplomática ecuatoriana ante el gobierno de Uribe hasta tanto las relaciones entre Quito y Bogotá permanezcan congeladas.

“Se rescató la legalidad y se rechazó la unilateralidad”, justificaban en la Cancillería la postura argentina en el conflicto, confirmada en una cumbre posterior de la OEA en la que a Colombia no le alcanzó el respaldo que le brindó su aliado Estados Unidos ante el rechazo generalizado de los gobiernos del sur. Correa le envió su agradecimiento a Cristina Kirchner y rápidamente acordaron esta visita.

Ambos presidentes se encontrarán mañana en el Palacio de Carondelet, la sede gubernamental. Allí firmarán convenios y una declaración conjunta en la búsqueda de profundizar la relación estratégica entre ambos países. Pero, sin dudas, el plato fuerte de la visita será el acto que funcionará como puntapié inicial a la planta hidroeléctrica que se levantará en la selva amazónica. Una iniciativa que demandará una inversión de 1600 millones de dólares. Una vez en funcionamiento, la planta tendrá la capacidad para generar 1500 megavatios por hora y se convertirá en el proyecto hidroeléctrico más grande de la historia de Ecuador. Habrá un pool de empresas privadas argentinas que financiará el 30 por ciento de la obra, mientras que Enarsa se encargará de gerenciar la construcción y luego de mantener la planta funcionando.

Es que los problemas energéticos no son sólo argentinos. Casi la mitad del consumo eléctrico ecuatoriano proviene de plantas termoeléctricas que funcionan a petróleo o directamente debe ser importado de Colombia, con el resultado de que Ecuador sostiene una de las energías más caras del continente. El proyecto Coca Codo Sinclair es fundamental para su futuro. El objetivo de Correa es conseguir un país autosuficiente en materia energética en 2013.

Ya son varias las visitas de aquí hacia allá y viceversa. Correa estuvo en Buenos Aires cuatro veces durante la gestión de Néstor Kirchner y también viajó para la asunción de Cristina Kirchner el 10 de diciembre pasado. La Presidenta, en tanto, conoció el Ecuador de Correa en marzo del año pasado, pero como senadora y primera dama.

Entre una y otra visita funcionarios de diferentes niveles han hecho el camino de ida y vuelta. En más de una ocasión el gobierno de Correa ha pedido ayuda técnica a la Argentina y los Kirchner respondieron mandando gente del gabinete para dar una mano. A diferencia de la desorganización que dicen ver en la Venezuela de Hugo Chávez o de la improvisación que notan en la gente que rodea a Evo Morales, en el gobierno argentino suelen elogiar la “seriedad” de Correa. Sin embargo, si bien su gestión ha tenido logros y mantiene una popularidad en alza, lejos está de haber conseguido sacar a Ecuador de su frágil situación política, social y económica. Por ejemplo, la economía aún lleva puesto el corset de la dolarización y el crecimiento del país es inferior al del promedio de la región.

Durante la visita, Cristina Kirchner también verá al alcalde de Quito, Paco Moncayo, e inaugurará un centro de estudios políticos y sociales en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), donde será condecorada con una medalla al mérito académico. La Presidenta ya habló en ese lugar en su anterior visita a Quito.

Cristina Kirchner viajará junto al canciller Jorge Taiana y el ministro de Planificación, Julio De Vido, y tiene previsto volver mañana mismo a la noche, una vez que complete la agenda de actividades. Así como la anterior visita a Francia le había permitido un respiro luego del lockout agropecuario, ahora en Gobierno esperaban que el viaje a Quito dejara pasar un rayo de sol en medio de la humareda.

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